Reseña: Juego de destinos (N.N. Balens) Primera parte de la bilogía Hécteon.

Sinopsis: Una inofensiva estatuilla se convertirá en la clave
para llevar a Brume Marine a un mundo inhóspito, lejos de su tranquilo pueblo,
de su abuela y de Dave, su amor platónico. Un largo viaje del que no sabe cómo
logrará volver a casa.

La ira, el odio, las ansias de venganza y la soledad son todo lo que
Mavok ha tenido desde que los tiranos ildarian se lo arrebataron todo. Hasta
que se cruza en su camino una pequeña mujer perdida que dice venir de otro
mundo. Después de tanto tiempo, alguien por fin le necesita… Una ildarian.
Mi opinión: Este
es el primero libro de una bilogía (todavía no hay fecha de publicación prevista para el
segundo) y sinceramente, nunca me hubiese fijado en él
por su portada, pero las autoras se pusieron en contacto conmigo a través de la
iniciativa Blogger Collection para
ver si estaba interesada en reseñarlo y yo nunca digo que no a un libro.
¡Gracias por el ejemplar, chicas!
La sinopsis me
gustó, la idea de partida me parece buena, pero en general, lo he encontrado un
poco decepcionante. En especial, desde la mitad hacia el final. Siento que la
narración no fluye como debería, es irregular.
Yo soy de las que, si me lo cuentas bien contado, soy
capaz de disfrutar hasta con cien páginas sobre la reproducción del escarabajo
pelotero. Pero si la redacción no está al nivel que exijo, lo vas a tener muy
difícil para mantener mi atención. 
Y lo que sucede aquí
es justo ese segundo caso.
Hay varias cosas
que me incomodan en la forma de redactar, por ejemplo:
Las descripciones
recargadas; «aquella
inmensidad bañada por un sol rojizo que teñía el cielo con pinceladas púrpuras
y bermellones, salpicada por miles de esquirlas brillantes» Uf, ¡qué pereza!
Las expresiones
coloquiales durante la narración; «pasó de mí olímpicamente», «salió escopetada». Esto solo queda
bien en los diálogos.
Las frases con poco
sentido o directamente incorrectas; «gritó con la mandíbula apretada», «cuesta de creer».
Y el uso de
diminutivos; «piedritas», «laguete», «mullidita», que me hace sentir
que estoy leyendo un libro infantil.
Los protagonistas
tienen demasiado diálogo interior. Las autoras tiran continuamente de ese
recurso para decirnos lo que sienten los personajes, en lugar de mostrarlo con
sus actos o sus palabras.
Además, no me han enamorado;
Brume es una happy flower de espanto
y Mavok tiene una extraña obsesión con repetir continuamente que Brume es suya.
Déjame que te diga que ese sentimiento de
posesión no es nada sano, colega. Además, ¡eres muuuuy pesao!
Para rematar, hay
dos escenas sexuales que me sobran totalmente. Ya sabes que me va más la tensión sexual no resuelta que su resolución.
Pero no todo es
malo. El extraño mundo creado por las autoras me parece fascinante. Lo
encuentro bien pensado, mostrándonos tanto su aspecto físico y costumbres como
la distribución social de las tres razas principales: ildarian, embroj y
darleen.
Los embroj tienen
su propio idioma y las autoras han incorporado algunas palabras en los diálogos,
lo que aporta credibilidad a la historia.
También tengo que
decir que para estar escrita a cuatro manos no veo dos voces diferentes. Están
muy bien integradas.
En general, y a
pesar de sus defectos, la base y la intención es buena. Es posible que le
dé una oportunidad al segundo libro, cuando se publique.

Recomendable para los que disfrutan con la romántica. No
apto para los que huyen de las historias de amor.
Nota: Bueno.
Cita: «Los observó viviendo la
vida que él ya no sería capaz de tener.»
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15 comments

  1. Esther says:

    Hola!

    Cuando he leído la sinopsis, me llamaba bastante, pero con los puntos que has comentado, creo que lo dejaré pasar y es que de verdad que con las descripciones sobrecargadas, no puedo.
    Besos!

    • adellabrac says:

      La base está bien; la creación del mundo, las voces de los personajes… Si no eres demasiado estricta con la narración en sí misma, te puede llegar a gustar mucho 🙂
      Gracias por la visita, Rocío 😉
      Un beso.

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