Reto 5 líneas – 2016

Estos son los micros que escribí para el reto durante este año:

 

Enero.

Tono, sacudida y nuevo.

Una sacudida en la boca del estómago y la piel de gallina. Noto la vibración bajo mis pies. Veo a mis padres a lo lejos. Apenas distingo sus caras, no sé si sonríen o están llorando. Compruebo otra vez que estoy en el tono correcto. Me gustaría dedicar esta pieza a mi primer maestro, el que me enseñó que el arte es trabajo, no inspiración. Empieza el concierto de Año Nuevo en la Musikverein. ¡2016 va a ser un gran año!

 

Febrero.

Ven, persona y vaporosos.

Ven, acércate más a la pantalla. Sí, te estoy hablando a ti, persona anónima que visitas mi blog sin comentar nunca. Sé que te gusta leer los microcuentos del reto 5 líneas. Normal, hay mucha calidad por aquí. Tú también puedes. ¿Quieres? Coge el teclado y empieza, es fácil. Pero no intentes atrapar esos vaporosos pensamientos, a las musas no les gusta que las retengan. Tan solo, escribe. Ven, estoy aquí, esperando tus palabras.

 

Marzo.

Última, diferencia y quinto.

Vivo en un quinto. Es un piso amplio y bonito. Me gusta cuando sale el sol y los rayos cruzan el salón iluminando pequeñas motas de polvo en suspensión. Me gusta al mediodía, porque la escalera se llena de aromas deliciosos. Y a última hora de la tarde, cuando los sonidos se van apagando poco a poco y sé que mi amo está a punto de llegar. Esa es una diferencia entre humanos y perros. Él ha comprado la casa, yo la disfruto.

 

Abril.

Durante, enseñaba y miraba.

La niña miraba con atención a su padre. Durante toda la tarde él había estado sacando objetos extraños de aquel baúl de madera que denominaba «caja de recuerdos». Ahora le enseñaba una pieza de plástico transparente que tenía en su interior una cinta oscura.
–Esto es una cinta de casete. Aquí dentro hay música –dijo mientras cogía un bolígrafo y se lo ofrecía–. ¿Sabes cuál es la relación entre estos dos objetos?

 

Mayo.

Poeta, escucha y perfume.

Creía que te amaba y quería ser poeta para capturar tu perfume en una frase. Creía que eras todo lo que necesitaba en mi vida y quería ser escritor para novelar tus días. Creía que nuestra relación sería la mayor historia de amor jamás contada y quería ser yo quien la narrara. Pero no puedo seguir ignorando a mi corazón. Escucha, sé que esto no es lo que esperabas. Y créeme, yo tampoco. Hoy sé que no te amo a ti, amo las palabras.

 

Junio.

Hasta, introducción e interior.

INTRODUCCIÓN. HOSPITAL. INTERIOR/DÍA. Plano general de una sala de espera. Un hombre frente a una puerta de cristal translucido. Se aleja hasta la pared contraria. Regresa y mira el cristal como intentando adivinar lo que está sucediendo. Se frota las palmas sudorosas en el pantalón. La puerta se abre y sale una enfermera.
ENFERMERA 1
¿El padre de Gabriel?
SECUENCIA 1. En proceso…

 

Julio.

Mudanza, barullo y acarrear.

Ese acarrear de muebles todo el día. Y los gritos… Yo pensaba que ahí no vivía nadie… Eso es una cámara, ¿vamos a salir en la tele?… ¿Nadie más escuchó el barullo de anoche?… Yo ni siquiera vi el camión de la mudanza, ¿cuándo se instalaron?… ¡Ay, madre! ¡Que vamos a salir en la tele!… Callad todos, que vienen los policías… Buenos días, agentes, les he llamado yo… No, era un señor muy normal, siempre saludaba.

 

Agosto.

Ecos, canciones y muriendo.

―Menos mal que has vuelto, los ecos de tu risa ya se están extinguiendo. La casa ha olvidado tus canciones, diluido tu aroma, borrado las marcas de tus tacones en el pasillo. Y yo, que no puedo sentir nada más que tu ausencia, he pasado los días frente a la ventana, esperando tu regreso y muriendo sin ti. Ahora la vida se ordena de nuevo y…
―No te ralles, solo he venido porque tienes un Pikachu en el jardín.

 

Septiembre.

Quiero, pues y abres.

Abres la puerta que yo había cerrado. Lastras mis alas. Quiero que lo digas y tú callas, pues no son tus amigas las palabras. Me entiendes al revés. Agotas la luz que he creado. Necesito que me abraces y sales corriendo. Llenas de ruido mi silencio. Este río se ha vuelto muy turbulento y estamos remando en direcciones opuestas. Es tiempo de dejar de intentarlo. Abandono esta barca maltrecha, hoy vuelvo a nadar en soledad.

 

Octubre.

Pálido, había y hermoso.

―Había una vez un reino cubierto de agua, y en el reino, un pálido príncipe. El príncipe estaba muy triste porque nadie quería vivir allí. Cada mañana lloraba frente a la ventana mirando ese paisaje anegado. Y cuanto más lloraba, más se inundaba su país. Un hermoso día, una princesa llegó para salvarlo…
―Mami, eso no es así, son los chicos los que salvan a las chicas.
―Pues habrá que empezar a cambiar el cuento, ¿no te parece?

 

Noviembre.

Espantapájaros, abrieron y comprobar.

Luna era una niña especial. A los siete años, los personajes de los cuentos que leía empezaron a cobrar vida sobre la alfombra de su habitación. A los diez, ya vivía encerrada en un laboratorio. Su don había resultado ser su maldición, lo supo la noche en que los científicos abrieron frente a ella la cabeza del espantapájaros para comprobar si tenía cerebro. Después, la obligaron a leer Caperucita Roja.

 

Diciembre.

Desgracia, dolor y mágicos.

Reto adicional, debes escoger tu bando (Papá Noel o Reyes Magos), e incorporar al personaje o personajes escogidos a tu relato.

—Necesitamos propuestas, señores. Si seguimos perdiendo terreno se van a olvidar de nosotros —comenzó Melchor.
—¡Qué desgracia! Todo es culpa de ese gordo ridículo —se quejó Gaspar.
—Se llama competencia, es la base del mercado libre —le recriminó Baltasar.
—Me estáis dando dolor de cabeza —se lamentó Melchor. —Concentraos, debemos pensar en ellos. Son mágicos, son el futuro. Siempre debemos pensar en los niños.

 

 

Estuvieron participando conmigo en el reto:

 

Estefanía, del blog El rincón literario de Thor y Kira.

Luis Alex Corona.

Jose Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

Aída, del blog Tormentas de tinta.

Cris Mandarica, del blog Detrás de la pistola.

Por Lansy Hairath, del blog Más allá del arco iris gris.

Cel Red, del blog Bitácora del viajero que espera.

Dorwinrin.

Txema Alvarez.

Bettie Jander, del blog Cuaderno de retales.

No solo leo, del blog No solo leo.

Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.

M. A. Álvarez, del blog El blog de M. A. Álvarez.

Rafa, del blog El recreo.

Elefante en la Red.

Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

Nacho Cuevas, del blog Falsa moneda

Lluvia Beltrán, del blog Lluvia Beltrán

Denise, del blog Primera naturaleza.

Edith T. Stone, del blog Lo que Tahis anda escribiendo.

Cyn, del blog El fantasma en mi tintero.

Mer, del blog Entre libros y Amigos.  

Nahnnuk.

Litxu.

Izaskun Albéniz, del blog Filias’ home.

Esther Bose, del blog Solo Contenidos.

Esther Magar, del blog Relatos Magar

Walter Voboril, del blog Cortes y retazos.

Lecturinalove.

Voz en off, del blog Voz en off.

Alma Rural, del blog Alma Rural.

Chari, del blog Rincón Revuelto.

Mariul, del blog Sibilablog.

Sofía Krysiak Vallejos.   

Beatriz, del blog Gozar de la Vida.

Pancho.

María José Viz.

Jhoanna Bolívar, del blog Mundo Relatos.

Dalayn, del blog Más que veneno.

Lidia Castro, del blog Mis historias y otros devaneos.  

David Orell, del blog David Orell.

Diana, del blog Con todo mi ser.

Alexandra Val.

Jesús Garabato.

Owaru Chan, del blog En el silencio de las palabras.

Sofi Alonso, del blog Impinchable.

Plácido Romero, del blog Placidario.

Gabriela Florea, del blog Vise, Sueños y Dreams.

Luciano Vilchez.

Shirenji, del blog My little dream world.

Sade.

Claudia, del blog Ficción absoluta.

Luis A. Santamaría.

Lulapatula, del blog Chispiletras

Nysna, del blog La luna en vela.

Sara, del blog Letras en el aire

Jaime Graña Zanón.

María, del blog Idilio en la oscuridad total.

Patricia Babío.

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