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Reto: 5 líneas – Abril 2016

By on 1 Abr 2016 in reto 5 líneas | 59 comments

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(Este reto consiste
en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras
propuestas. Pincha aquí para saber más.)
Abril:
Durante, enseñaba y miraba.
La niña miraba con
atención a su padre. Durante toda la tarde él había estado sacando objetos
extraños de aquel baúl de madera que denominaba «caja de recuerdos». Ahora le
enseñaba una pieza de plástico transparente que tenía en su interior una cinta
oscura. 
–Esto es una cinta de casete. Aquí dentro hay música –dijo mientras
cogía un bolígrafo y se lo ofrecía–. ¿Sabes cuál es la relación entre estos dos objetos?
Por Adella Brac.
Durante aquellos años
de miseria y tristeza, Alicia enseñaba a niños, tan necesitados como ella, a
sobrevivir. Miraba por el bien de ellos, pero cada vez le resultaba más difícil
hacerles sonreír. La maldita guerra, las estrecheces, las terribles pérdidas…
no eran fáciles de asumir por los adultos y, menos aún, por los más pequeños.
Hasta que apareció el payaso Colaso y llenó la escuela de las sonrisas y
carcajadas anheladas.
Por María José Viz.
La ha amado desde que
era un adolescente. Al atardecer, él miraba a través de unas ajadas cortinas
cómo ella retiraba el sudor de su cuerpo y por la noche, ya en la cama, soñaba
que ella le enseñaba a amar. Ella nunca lo supo, pero durante décadas dedicó
los últimos instantes del día a recrear su imagen. Hoy, por fin, se ha atrevido
a regalarle flores. “Mejor tarde que nunca”, ha pensado mientras depositaba el
ramo sobre el frío mármol.
Por Bettie
Jander, del blog Cuaderno de retales.
Durante el tiempo que
la conocí no aprendí nada de lo que me enseñaba. Me pasaba las tardes
discutiendo, centrándome en lo obvio, en lo que primero llegaba a los oídos en
vez de lo que veían mis ojos cuando la miraba. Somos lo que fuimos, lo que no
supimos ver, y todo aquello de lo que nos dimos cuenta cuanto ya era demasiado
tarde. El reflejo del espejo a veces no llega a tiempo, el momento correcto para
aprender de él es ahora.
Por Cris Mandarica,
del blog Detrás de la pistola.
Yo lo miraba mientras él, queriendo o sin querer, me enseñaba sus encantos durante todo el recorrido.
No sé si fue una ilusión más, no
sé si fue un engaño, o si mis pájaros echaron a volar con facilidad.
En cualquier caso fue el gran
descubrimiento del mes.
Las miradas de
complicidad que compartieron durante aquella madrugada, mientras el tiempo les
enseñaba a ser pacientes el uno con el otro, fueron tan intensas que si él la
miraba a los ojos ella aún sentía aquel hormigueo que creía perdido.
Por
Lluvia Beltrán, del blog Lluvia Beltrán.  
Había sonado el gong metálico
dando inicio a la ceremonia del té. Sentado sobre sus rodillas miraba como ella le enseñaba cada paso del ritual: lavó
los utensilios, calentó el agua, vertió una parte de esta en el cuenco donde
aguardaban las hojas de matcha, lo removió con el agitador de bambú… Durante todo el proceso ella no había
levantado la vista, hasta que le acercó el cuenco. En ese breve cruce de
miradas, se enamoraron.
Por Lidia Castro, del blog Mis historias y otros devaneos.  
Se lo tragaron las
luces de la ciudad. Cada noche, un intenso resplandor le velaba las calles y la
gente que amaba. Miraba sin cesar entre las garras de acero que surgían de la
densa nube de azufre en busca de sus recuerdos, pero la urbe solo le enseñaba un
patrimonio hecho añicos y toxicidad. Durante años el cielo lloró estrellas de
ácido y putrefacción, hasta que partió para hallar otras vidas que no le dieran
la espalda.
Por Dalayn, del blog Más que veneno.
Miraba a su alrededor y
aún no podía creerlo. El público la ovacionaba impetuosamente y su sonrisa fue
perenne durante todo el aplauso. Los víctores y bravos se canalizaban para
llegar a su mirada como los afluentes en un río. Él, en pie, solamente la
observaba. Ella, en mitad del escenario, enseñaba tímidamente entre sus pechos
el collar que él le había regalado. Sus miradas no se cruzaron. Sus labios
tampoco. Comenzaban a sentir.
Por Txema Alvarez.  
¿Dónde demonios va éste
ahora? “Espérame ahí” me dijo mil veces, mientras me enseñaba el
lugar con su dedo extendido; y ahí estaba yo y él, en la otra punta; ahora  tendré que correr para alcanzarlo. Mosqueada entro en el
coche, y me giro para enfrentarme a él; durante unos instantes el mundo se paralizó.
Me miraba asustado, mientras se pegaba cada vez
más al cristal. Una débil excusa sale de mi boca mientras abro la puerta: “perdone caballero, creo que me he equivocado de coche”.
Por No solo leo, del blog No solo leo.
Durante el apagón la
Luna llena enseñaba su risotada lechosa. Penetrando la espesa negrura le miraba
lasciva desde el ventanuco. Él, se relamía el bigote. Entregado al flirteo oyó
de pronto un golpe aterrador, siniestros crujidos de cartones y cristales rotos.
El miedo cortaba su respiración al incrementarse el estrépito. Aun así dio un
último trago al huir sin el botín de la tienda de licores. Y para cuando vino
la luz el bicho ya estaba en su ratonera. 
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.
Me
desperté dos o tres veces durante la noche. El calor y la humedad campaban por
la habitación sin licencia. Tumbada a mi derecha ella dormitaba sin que nada
perturbase su sueño. Y sin embargo no era lo que su cuerpo enseñaba a mis ojos,
apenas cubierto por sus braguitas rosas; era la sed constante quien turbaba mi
sueño cada vez que la miraba. 
Por Mariul, del blog Sibilablog
Nos miraba
desde arriba, como aquel filisteo llamado Goliat que se vio a la vez invencible
y vencido frente a un don nadie. La profesora enseñaba cómo decir las cosas
para no molestar a aquel ser dictatorial que ahora nos hacía cuestiones de
índole personal. Durante esa horrible y extraña clase fui apabullada por un
hombre enorme, gigantesco, con un bigote hitleriano; y no fue hasta la salida
cuando me percaté de que solo trataba de ayudarnos contra los abusos que
nuestra profesora trataba de esconder, tanto a nosotros como a ellos.
Por Elefante en la Red, del blog Elefante en la Red.
No había sonado el
despertador para Carla. Era el mediodía del lunes y ella estaba sentada en la
cama, analizando sus limitadas opciones. Algo era seguro, no podía
identificarse con la imagen que le enseñaba el espejo. Durante su sueño, debía
haber sido víctima de una broma macabra, porque aquella versión de sí misma que
la miraba desde el reflejo le llevaba varias décadas. Y sonreía como si
guardara todos los secretos del universo.
Por Cyn, del blog El fantasma en mi tintero.
Durante todo ese tiempo
supe que él me miraba desde el altillo, analizándome, calculando su próximo
movimiento. Al salir de la ducha, me até la toalla a la cintura y, fingiendo
que no le sentía al acecho, me acosté en el sofá. Entonces se acercó despacio,
su excitación era palpable. «Hazme tuyo», susurré mientras le enseñaba mi cuerpo
desnudo. Acaricié el cojín y, ¡zas! El jodido mosquito murió aplastado.
Por David Orell, del blog David Orell
Cada vez que tenía una
oportunidad enseñaba orgulloso sus logros, durante los trayectos en coche no
había cartel publicitario ni señal de direcciones que se le resistiera. Con el
asombro del que descubre mensajes ocultos miraba todo lo que tuviera letras, hasta
entonces habían sido sólo garabatos sin sentido, pero ahora las letras formaban
palabras, las palabras frases y las frases magníficas historias. ¡Había
aprendido a leer!
Por Mer, del blog Entre libros y amigos
La noche me enseñaba
secretos fascinantes. Durante la madrugada, experimentaba una situación tan
real como fantasmagórica. Despertaba, levitando. Miraba a mi alrededor, mi
habitación. La primera vez que me vi, me sobrecogí. Iniciaba mis viajes. Me
desplazaba sin limitaciones, sin restricciones. Pero esta última vez… me alejé
demasiado… Con terror, me percaté de que se cortó accidentalmente el cordón
de plata…
Por M. A. Álvarez, del blog El blog de M. A. Álvarez.
La luz del día enseñaba sus colores. Anaranjados y
púrpuras teñían de magia el cielo. Amanecía. María miraba
por la ventana, deleitándose en aquella vista. Sus ojos se perdieron en el
horizonte y durante un segundo pensó en todo lo
malo que había vivido –y que al fin era pasado– y en lo bueno que le quedaba
por vivir. Suficiente para esbozar una sonrisa. Después dirigió su mirada a
Roberto, que dormía. La noche anterior había hecho el amor por primera vez con
él y, por primera vez también, su mochila pesaba menos
Por Aída, del
blog Tormentas de tinta
Mientras nos enseñaba
a resolver problemas con cálculos complejos yo lo miraba
embelesado por la dulzura de su voz, el suave movimiento de su mano en la
pizarra y el vuelo de su camisa al girar sobre sí mismo para buscar nuestra
complicidad. Durante un
instante nuestras miradas se cruzaron y decidió preguntarme. No supe qué
contestar, me avergoncé y todos rieron. Lástima que nuestros pensamientos no
fueran los mismos.
Por Nacho Cuevas, del
blog Falsa moneda
El abuelo de Marta
había sido profesor durante muchísimos años, enseñaba latín, francés y también
literatura. Era un hombre extraordinario que desde niño se había refugiado en
los libros para escapar de la triste realidad de su hogar. Esa triste realidad
lo llevó a descubrir su gran pasión que era la docencia, pero también lo hizo
un hombre exigente y duro, y ahora que había fallecido, Marta miraba su
fotografía con añoranza, deseando haber podido conocer un poco más a su abuelo
cuando aún vivía.
Por Edith T. Stone, del
blog Lo que Tahis anda escribiendo.
Todos los días enseñaba
su perfecta mercancía a sus posibles clientes. Durante la venta intentaba
mantener el tipo lo mejor que podía. En cuanto el cliente se iba sonreía
triunfante con el dinero en el bolsillo. Después miraba con asco al cliente que
se acababa de ir, a todo lo que todavía le quedaba por vender. Si seguía con
aquellas náuseas cada vez que tocaba un pez tendría que cambiar de profesión y
dejar de ser pescadera.
Por Alma Rural, del
blog Alma Rural.
Durante el tiempo que
se ocultó en aquel pueblo dedicó sus tardes a pasarlas con los chiquillos
mientras les enseñaba las virtudes de la vida del campo. Sin embargo, hacia el
final del verano, su más aventajado alumno, más callado que de costumbre, miraba
al horizonte, pensando en todas las posibilidades que le ofrecería la gran
ciudad, deseoso de comenzar el viaje que tan en secreto había planeado desde la
llegada de aquel hombre.
Por Nahn Nuk.
La miraba a hurtadillas
cuando ella estaba ensimismada y estudiaba la precisión de sus movimientos al
preparar el caldero; trocear, despellejar y rustir. Durante un tiempo le bastó
con eso. Hasta que se preguntó si alguna vez ella le enseñaría a desmembrar un
cuerpo con la misma gracia con la que enseñaba su sonrisa cuando se recogía el
cabello en un moño desordenado.
Por Izaskun Albéniz, del blog Filias’ home.
Durante mucho tiempo fue así. Nos
gustaba ese juego sencillo y divertido. Yo sonreía y la miraba mientras, a
través de la pantalla de su pc, ella me enseñaba cada noche un trocito de 
piel y yo debía adivinar de qué parte de su anatomía se trataba. Luego
llegaban los comentarios, las risas y el pasar de un tema al otro hasta que el
sueño nos vencía. Un día, sin esperarlo, el juego cambió: ahora es ella quien
mira, sonriendo, mi alma desnuda.
Por Esther Bosé, del blog Solo contenidos.
Durante el día enseñaba a niños ciegos,
le encantaba ver como sus rostros se iluminaban cuando les leía sus cuentos.
Historias fantásticas de dragones, naves espaciales y cien mil cosas más que
ella lograba imaginar cuando los sentaba en círculo. Miraba con su mente
embelesada sus bellos rostros, sabía que con tesón, lograría que sus mentes
despegaran y quizás con el tiempo, al igual que ella, lograran vencer la falta
de vista y pudieran crear universos maravillosos.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.
Andrea ensimismada se
miraba en el espejo mientras su entrañable madre le enseñaba el arte de
acicalarse. Probando diferentes peinados, diferentes maquillajes, diferentes
perfumes…Durante toda la tarde un sin fin de modelitos se iban sucediendo,
transformando así su cuarto en un desfile de moda. Claro está que la ocasión lo
requería: se daba una fiesta en su honor para celebrar su mayoría de edad!!!
Por Litxu.
Ahora te voy a contar
lo que hacía yo para que los chicos no molestaran:
Uno: enseñaba el tema
en una sola clase, no importaba lo largo que fuera.
Dos: explicaba haciendo
un súper mega mapa conceptual.
Tres: durante toda la
hora, miraba solo el pizarrón. Nada de darme vuelta.
Para cuando terminaba,
ya estaban dormidos. Nada de dudas, ni peros, ni nada.
Por
Denise, del blog Primera naturaleza
Miraba
el mar embravecido bajo sus pies,
sopesando los pros y los contras de lanzarse, durante minutos. Acabar con todo en ese instante o seguir viviendo
en una farsa. Muchos sufrirían con su muerte, pero ¿qué más daba? Mejor una que
dos. Dio media vuelta y se alejó del acantilado, justo cuando su mujer enseñaba, por última vez, su brazo
pidiendo auxilio.
Por Esther Magar, del blog Relatos Magar
¡Anímate a participar! Deja tu
relato en los comentarios para que pueda añadirlo.

¿Te gusta cómo
escribo? ¿Le das una oportunidad a mi última novela?


59 Comments

  1. Durante aquellos años de miseria y tristeza, Alicia enseñaba a niños, tan necesitados como ella, a sobrevivir. Miraba por el bien de ellos, pero cada vez le resultaba más difícil hacerles sonreír. La maldita guerra, las estrecheces, las terribles pérdidas… no eran fáciles de asumir por los adultos y, menos aún, por los más pequeños. Hasta que apareció el payaso Colaso y llenó la escuela de las sonrisas y carcajadas anheladas.

  2. Bettie Jander

    1 Abril, 2016

    Post a Reply

    A ver. Vamos allá 😀

    La ha amado desde que era un adolescente. Al atardecer, él miraba a través de unas ajadas cortinas cómo ella retiraba el sudor de su cuerpo y por la noche, ya en la cama, soñaba que ella le enseñaba a amar. Ella nunca lo supo, pero durante décadas dedicó los últimos instantes del día a recrear su imagen. Hoy, por fin, se ha atrevido a regalarle flores. “Mejor tarde que nunca”, ha pensado mientras depositaba el ramo sobre el frío mármol.

    ¡Besos!

    • adellabrac

      13 Abril, 2016

      Post a Reply

      Oooh, ¡maravilloso final! Tu relato nos da una lección y nos deja pensando en ella. ¡Buen trabajo!
      Gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

  3. E AG

    3 Abril, 2016

    Post a Reply

    La relación entre los dos objetos es que quienes sabemos para qué se utilizan juntos somos unos viejunos fantásticos jajajajaa.
    Esta semana tendrás el mío.
    Besos.

  4. Jajaja, si supiera cuál es la relación entre esos dos objetos iría tan mayor como los que sí lo sabemos. Me ha encantado el relato.

    Y aquí va mi aportación de este mes. Biquiños!

    "Durante el tiempo que la conocí no aprendí nada de lo que me enseñaba. Me pasaba las tardes discutiendo, centrándome en lo obvio, en lo que primero llegaba a los oídos en vez de lo que veían mis ojos cuando la miraba. Somos lo que fuimos, lo que no supimos ver, y todo aquello de lo que nos dimos cuenta cuanto ya era demasiado tarde. El reflejo del espejo a veces no llega a tiempo, el momento correcto para aprender de él es ahora.".

    • adellabrac

      13 Abril, 2016

      Post a Reply

      ¡Gracias! 🙂 Como dice Estefanía, somos unos viejunos fantásticos 🙂
      El momento siempre es ahora 🙂 Tu relato nos da una estupenda lección envolviéndonos en las palabras. ¡Buen trabajo!
      Y gracias por participar en el reto 😉
      Bicos.

  5. Dalayn

    8 Abril, 2016

    Post a Reply

    Aquí mi relato de abril. Este me ha costado un poquito más. Saludos ^^

    Se lo tragaron las luces de la ciudad. Cada noche, un intenso resplandor le velaba las calles y la gente que amaba. Miraba sin cesar entre las garras de acero que surgían de la densa nube de azufre en busca de sus recuerdos, pero la urbe solo le enseñaba un patrimonio hecho añicos y toxicidad. Durante años el cielo lloró estrellas de ácido y putrefacción, hasta que partió para hallar otras vidas que no le dieran la espalda.

    • adellabrac

      13 Abril, 2016

      Post a Reply

      Las palabras estaban complicadas, pero creo que lo has superado con nota 🙂 Creo que las palabras que has escogido crean justo el ambiente opresivo que le hacía falta al texto. ¡Buen trabajo!
      Gracias por participar en el reto 😉
      Un beso.

  6. Txema Alvarez

    10 Abril, 2016

    Post a Reply

    Miraba a su alrededor y aún no podía creerlo. El público la ovacionaba impetuosamente y su sonrisa fue perenne durante todo el aplauso. Los víctores y bravos se canalizaban para llegar a su mirada como los afluentes en un río. Él, en pie, solamente la observaba. Ella, en mitad del escenario, enseñaba tímidamente entre sus pechos el collar que él le había regalado. Sus miradas no se cruzaron. Sus labios tampoco. Comenzaban a sentir.

    • adellabrac

      13 Abril, 2016

      Post a Reply

      Perdona, Txema, me pareció que habías duplicado el comentario y borré uno. Ahora me doy cuenta de que borré el que no era.
      Pero el relato está subido entero. Menos mal que lo copié antes de borrarlo.
      Me gusta mucho cómo has dibujado la escena, has creado una imagen muy vívida y casi he podido sentir la conexión de esas dos personas dentro de ese mar de gente. ¡Buen trabajo! 🙂
      Gracias por participar en el reto 😉
      Saludos.

    • adellabrac

      13 Abril, 2016

      Post a Reply

      Te das cuenta de que saber la relación revela tu edad, ¿verdad? xD
      Gracias por participar 😉 Ahora mismo me voy a comentarlo a tu blog 🙂
      Besos.

  7. Esther Aytse

    10 Abril, 2016

    Post a Reply

    Hola!

    Que buena sección, aunque había visto relatos en algún blog, es la primera vez que paso por aquí, así que me quedo.
    Besos!

  8. ¡Hola! Vaya, lograste ponerme a escribir música. Sus notas oigo en cualquier texto desde que leí tu relato. ¡Te felicito! Y admiro el trabajo de los demás participantes. Saludos.

    Esta es mi aportación:

    DOBLE CHISPAZO (LICORERO Y ELÉCTRICO)

    Durante el apagón la Luna llena enseñaba su risotada lechosa. Penetrando la espesa negrura le miraba lasciva desde el ventanuco. Él, se relamía el bigote. Entregado al flirteo oyó de pronto un golpe aterrador, siniestros crujidos de cartones y cristales rotos. El miedo cortaba su respiración al incrementarse el estrépito. Aun así dio un último trago al huir sin el botín de la tienda de licores. Y para cuando vino la luz el bicho ya estaba en su ratonera.
    Mari Carmen C.

    http://labuhardilladelencanto.blogspot.com.es/

    • adellabrac

      13 Abril, 2016

      Post a Reply

      Gracias por tus palabras, Mari Carmen 🙂
      Me gusta mucho el lenguaje que has escogido para armar tu relato, como entretejido. Palabras como "risotada lechosa", "estrépito"… Crean imágenes poderosas. ¡Buen trabajo!
      Y gracias por seguir participando en el reto 😉
      Besos.

  9. Mariul

    13 Abril, 2016

    Post a Reply

    Me desperté dos o tres veces durante la noche. El calor y la humedad campaban por la habitación sin licencia . Tumbada a mi derecha ella dormitaba sin que nada perturbase su sueño. Y sin embargo no era lo que su cuerpo enseñaba a mis ojos, apenas cubierto por sus braguitas rosas; era la sed constante quien turbaba mi sueño cada vez que la miraba.

    Mi aportación. En cuanto pueda la subo a mi blog y te hago una reseña. Saludos.
    https://sibilablog.wordpress.com

    • adellabrac

      22 Abril, 2016

      Post a Reply

      Me alegro de sacar tu parte creativa 😀 De eso se trata 😉
      Gracias por seguir participando, ahora voy a comentarlo a tu blog 🙂
      Besos.

  10. Cyn

    17 Abril, 2016

    Post a Reply

    ¡Buenas! Traigo mi microrrelato, espero estar a la altura 😀

    No había sonado el despertador para Carla. Era el mediodía del lunes y ella estaba sentada en la cama, analizando sus limitadas opciones. Algo era seguro, no podía identificarse con la imagen que le enseñaba el espejo. Durante su sueño, debía haber sido víctima de una broma macabra, porque aquella versión de sí misma que la miraba desde el reflejo le llevaba varias décadas. Y sonreía como si guardara todos los secretos del universo.

    Link: http://elfantasmaenmitintero.blogspot.com.ar/2016/04/tarde-reto-cinco-lineas-abril.html

    ¡Besos!

    • adellabrac

      22 Abril, 2016

      Post a Reply

      Aquí todos estáis a la altura 🙂
      Y tu relato es un ¡guau! 😀 No le falta ni le sobra nada y me ha dejado con mil historias rondando mi cabeza, ¡buen trabajo!
      Gracias por participar en el reto 🙂
      Besos.

  11. David Orell

    18 Abril, 2016

    Post a Reply

    Después de varios meses sin asomar la naricilla, aquí te dejo mi relato. ¡Que os guste!

    Durante todo ese tiempo supe que él me miraba desde el altillo, analizándome, calculando su próximo movimiento. Al salir de la ducha, me até la toalla a la cintura y, fingiendo que no le sentía al acecho, me acosté en el sofá. Entonces se acercó despacio, su excitación era palpable. «Hazme tuyo», susurré mientras le enseñaba mi cuerpo desnudo. Acaricié el cojín y, ¡zas! El jodido mosquito murió aplastado.

    ¡Besos!

  12. Mer mer

    18 Abril, 2016

    Post a Reply

    ¡Hola Adella!, que recuerdos las cintas de casete, que añoranza…

    Aquí te dejo mi relato

    Cada vez que tenía una oportunidad enseñaba orgulloso sus logros, durante los trayectos en coche no había cartel publicitario ni señal de direcciones que se le resistiera. Con el asombro del que descubre mensajes ocultos miraba todo lo que tuviera letras, hasta entonces habían sido sólo garabatos sin sentido, pero ahora las letras formaban palabras, las palabras frases y las frases magníficas historias. ¡Había aprendido a leer!

    Un abrazo.

    • adellabrac

      22 Abril, 2016

      Post a Reply

      La relación entre una cinta de casete y un boli bic es todo un test de viejunismo xD
      Has escrito un relato fantástico, que refleja muy bien esa emoción de los niños cuando aprenden a leer. Buen trabajo 🙂
      ¡Gracias por participar en el reto! 😉
      Un beso.

  13. M.A. Álvarez

    22 Abril, 2016

    Post a Reply

    ¡Hola! Qué curioso tu relato. Dónde quedaron las cintas de casete… Me ha transmitido melancolía y recuerdos de los viejos tiempos 😛

    Dejo mi relato:
    La noche me enseñaba secretos fascinantes. Durante la madrugada, experimentaba una experiencia tan real como fantasmagórica. Despertaba, levitando. Miraba a mi alrededor, mi habitación. La primera vez que me vi, me sobrecogí. Iniciaba mis viajes. Me desplazaba sin limitaciones, sin restricciones. Pero esta última vez… me alejé demasiado… Con terror, me percaté de que se cortó accidentalmente el cordón de plata…

    Un saludo 🙂

    • M.A. Álvarez

      22 Abril, 2016

      Post a Reply

      He corregido una cosilla del relato. Lo vuelvo a copiar:

      La noche me enseñaba secretos fascinantes. Durante la madrugada, experimentaba una situación tan real como fantasmagórica. Despertaba, levitando. Miraba a mi alrededor, mi habitación. La primera vez que me vi, me sobrecogí. Iniciaba mis viajes. Me desplazaba sin limitaciones, sin restricciones. Pero esta última vez… me alejé demasiado… Con terror, me percaté de que se cortó accidentalmente el cordón de plata…

    • adellabrac

      26 Abril, 2016

      Post a Reply

      Las cintas de casete… cualquier día se vuelven a poner de moda xD
      Me gusta el tono que has escogido para tu historia, ayuda a crear el ambiente perfecto 🙂 ¡Buen trabajo!
      Gracias por participar en el reto 😉
      ¡Un beso!

  14. Nacho Cuevas

    26 Abril, 2016

    Post a Reply

    Hola Adella, casi se me escapa el mes.
    Aquí tienes mis cinco lineas.

    Mientras nos enseñaba a resolver problemas con cálculos complejos yo lo miraba embelesado por la dulzura de su voz, el suave movimiento de su mano en la pizarra y el vuelo de su camisa al girar sobre sí mismo para buscar nuestra complicidad. Durante un instante nuestras miradas se cruzaron y decidió preguntarme. No supe qué contestar, me avergoncé y todos rieron. Lástima que nuestros pensamientos no fueran los mismos.

    Un abrazo.

    • adellabrac

      27 Abril, 2016

      Post a Reply

      ¡Hola, Nacho! Tranquilo, todavía llegas a tiempo 🙂
      Me gusta mucho ese tono tan dulce y etéreo que le has dado a tu relato; ese "embelesado"; ese vuelo de la camisa… ¡Buen trabajo! 🙂
      Gracias por participar en el reto 🙂
      Un abrazo.

  15. Edith T. Stone

    26 Abril, 2016

    Post a Reply

    Hola guapa!! Super tarde pero aquí está 😉

    El abuelo de Marta había sido profesor durante muchísimos años, enseñaba latín, francés y también literatura. Era un hombre extraordinario que desde niño se había refugiado en los libros para escapar de la triste realidad de su hogar. Esa triste realidad lo llevó a descubrir su gran pasión que era la docencia, pero también lo hizo un hombre exigente y duro, y ahora que había fallecido, Marta miraba su fotografía con añoranza, deseando haber podido conocer un poco más a su abuelo cuando aún vivía.

    Un beso.

    • adellabrac

      27 Abril, 2016

      Post a Reply

      Llegas a tiempo 🙂
      Has creado un relato certero que plasma un sentimiento con el que creo que muchos podremos identificarnos. Es todo un homenaje a los abuelos, ¡buen trabajo! 🙂
      Y gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

  16. Alma Rural

    26 Abril, 2016

    Post a Reply

    Hola Adella:

    Me ha pasado lo mismo que a Nacho y a Edith. Casi no llego este mes al reto de las 5 líneas, pero aquí estoy haciendo mi humilde contribución a los estupendos relatos que hay publicados este mes.

    Por cierto Adella, me ha encantado tu relato. Me ha traído muchos recuerdos de mi juventud. Estoy segura que muchos de las chicas y chicos que hoy en día no conocen la relación que existen entre ambos objetos.

    Bueno, aquí va mi relato:

    Todos los días enseña su perfecta mercancía a sus posibles clientes. Durante la venta intentaba mantener el tipo lo mejor que podía. En cuanto el cliente se iba sonreía triunfante con el dinero en el bolsillo. Después miraba con asco al cliente que se acababa de ir, a todo lo que todavía le quedaba por vender. Si seguía con aquellas náuseas cada vez que tocaba un pez tendría que cambiar de profesión y dejar de ser pescadera.

    http://alma-rural.blogspot.com.es/2016/04/pensando-en-un-cambio.html

    Te mando un beso.

    • adellabrac

      27 Abril, 2016

      Post a Reply

      ¡Hola, Alma! No te preocupes, te digo lo mismo que a ellos, llegas a tiempo 😉
      Gracias por tus palabras sobre mi relato, esa última pregunta es todo un test de viejunismo xD
      Sobre tu historia, me ha gustado ese cómico giro final 😀 Me identifico totalmente con tu protagonista porque a mí también me da mucho asco el pescado 🙁
      ¡Buen trabajo! Y gracias por participar en el reto 😉
      Un beso.

  17. Nahn Nuk

    27 Abril, 2016

    Post a Reply

    En mi linea de participar hacia finales de mes aquí dejo mi relato. Primero necesitaba ampliar lineas y luego tuve que andar reduciendo ( dura vida la del cincolinero ) xD

    Durante el tiempo que se ocultó en aquel pueblo dedicó sus tardes a pasarlas con los chiquillos mientras les enseñaba las virtudes de la vida del campo. Sin embargo, hacia el final del verano, su más aventajado alumno, más callado que de costumbre, miraba al horizonte, pensando en todas las posibilidades que le ofrecería la gran ciudad, deseoso de comenzar el viaje que tan en secreto había planeado desde la llegada de aquel hombre

    • adellabrac

      28 Abril, 2016

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      ¡Dura vida la del cincoliniero, sí señor! xD
      Sin embargo, el relato resultante merece la pena. Unos vienen y otros van, una historia común, contada con un tono de hermosa serenidad. ¡Buen trabajo! 😉
      Y como siempre, gracias por participar en el reto 😉
      Beso grande.

  18. Muy bueno tu relato, Adela. Me ha recordado taaaantas cosas….;)
    Aquí te dejo el mío para este mes. Un abrazote.

    Deseo Inconfesable
    La miraba a hurtadillas cuando ella estaba ensimismada y estudiaba la precisión de sus movimientos al preparar el caldero; trocear, despellejar y rustir. Durante un tiempo le bastó con eso. Hasta que se preguntó si alguna vez ella le enseñaría a desmembrar un cuerpo con la misma gracia con la que enseñaba su sonrisa cuando se recogía el cabello en un moño desordenado.

    • adellabrac

      5 Mayo, 2016

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      Espero que esos recuerdos sean positivos 🙂
      Me gusta el ritmo que has imprimido a tu relato, y esa mezcla de crudeza y sensualidad. ¡Buen trabajo! 🙂
      Gracias por participar en el reto 😉
      Un abrazo.

  19. Esther Bose

    28 Abril, 2016

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    Creo que lo que me enamora de este reto es que, partiendo de un mismo punto, hay mil caminos diferentes por recorrer y todos diferentes. Es un placer para mí ir descubriéndolos cada vez que me paso por aquí a dejar mi reto y leer los de los demás. ¿Será por eso que cada vez entro más tarde? 🙂
    Las cintas de cassette y el boli… no sabría expresar cuántos recuerdos guardo en mi memoria, todos entrañables y bonitos, atrapados como un valioso tesoro que guardo con cariño. Me ha encantado. También el de LLuvia Beltrán, y el de David Orell y el de… todos tienen algo que llama la atención. Definitivamente, este reto cada día me gusta más.
    Aquí dejo el enlace al mío de este mes. Besos. Esther.
    http://www.solocontenidos.net/reto-5-lineas-abril-2016/

    • adellabrac

      5 Mayo, 2016

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      Voy un poco tarde por falta de tiempo pero ya he actualizado 🙂
      Lo que comentas es justo lo mismo que me enamora a mí, cómo partiendo del mismo punto, cada uno desarrolla una historia diferente 🙂
      Me alegra haberte despertado esos nostálgicos recuerdos con mi relato 😉
      Me gusta mucho el tuyo, como te introduce de manera divertida en el juego para terminar congelándote el corazón con esa última frase. ¡Buen trabajo! 🙂
      Gracias por participar y disfrutar tanto del reto 😉
      Besos.

  20. Denise

    1 Mayo, 2016

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    Lo nostálgico siempre da rating XD Me encantó tu relato!
    Comparto el mío:

    Clase magistral
    Ahora te voy a contar lo que hacía yo para que los chicos no molestaran:
    Uno: enseñaba el tema en una sola clase, no importaba lo largo que fuera.
    Dos: explicaba haciendo un súper mega mapa conceptual.
    Tres: durante toda la hora, miraba solo el pizarrón. Nada de darme vuelta.
    Para cuando terminaba, ya estaban dormidos. Nada de dudas, ni peros, ni nada.

    • adellabrac

      5 Mayo, 2016

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      ¡Gracias, Denise! 🙂
      A mí me ha encantado el tuyo 🙂 Me gusta la manera que tienes de darle siempre una vuelta a los relatos y crear algo original 🙂
      Gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

  21. adellabrac

    5 Mayo, 2016

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    Litxu, perdona, he borrado tu comentario sin querer. Lo vuelvo a copiar:

    "Hola Adella este mes llego por los pelos!!!Original y melancólico tu relato!.
    Aquí te dejo el mío:
    Andrea ensimismada se miraba en el espejo mientras su entrañable madre le enseñaba el arte de acicalarse. Probando diferentes peinados, diferentes maquillajes, diferentes perfumes…Durante toda la tarde un sin fin de modelitos se iban sucediendo, transformando así su cuarto en un desfile de moda.Claro está que la ocasión lo requería: se daba una fiesta en su honor para celebrar su mayoría de edad!!!"

    Tu relato también tiene un punto nostálgico, mostrando un momento íntimo entre madre e hija. El tono me parece amable y dulce, muy acorde al contenido. ¡Buen trabajo!
    Gracias por participar en el reto 😉
    Besos.

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