Reto: 5 líneas – Agosto 2016

(Este reto consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Pincha aquí para saber más.)

 

Agosto:
Ecos, canciones y muriendo.

 

―Menos mal que has vuelto, los ecos de tu risa ya se están extinguiendo. La casa ha olvidado tus canciones, diluido tu aroma, borrado las marcas de tus tacones en el pasillo. Y yo, que no puedo sentir nada más que tu ausencia, he pasado los días frente a la ventana, esperando tu regreso y muriendo sin ti. Ahora la vida se ordena de nuevo y…
―No te ralles, solo he venido porque tienes un Pikachu en el jardín.
Por Adella Brac.

 

¿Escuchas, Juanma, cómo se van muriendo sus ecos sobre el agua? En mi memoria se quedarán, por siempre, estas canciones, las que nos enseñaron cuando, de niños, nos traían a este bosque. ¿Por qué se han ido los dos a la vez? Hasta en eso han tenido suerte. ¿Qué harían el uno sin el otro? ¿Qué será de nosotros sin ellos, Juanma? Algo suyo, y nuestro, aquí se queda. Recoge la urna y cantémoselas de nuevo. Que se prendan, con ellos, en el aire.
Por Jesús Garabato.

 

−Me han dicho que van a tocar en las fiestas patronales: Ecos de mi tierra. No veo el momento de deleitarme con sus canciones, repletas de morriña y sabias voces melódicas. Son personas muy mayores y, por ello, saben hacer muy bien su trabajo.
−Me temo que te voy a dar una mala noticia. El alma mater del grupo, Juan, tuvo un accidente hace unos días, muriendo en el acto. Obviamente, la gira se ha suspendido.
Por María José Viz.

 

Después de tantas ecos, al fín tenía la seguridad de que él estaba bien. Pronto saldría a la vida. Deseaba cantarle miles de nanas al dormir, cientos de canciones al despertar, besarle sin parar y acariciarle eternamente. Necesitaba sentir que no se estaba muriendo, que iba a estar conmigo y me acompañaría hasta el fín de mis días. Ahora que pienso, no tengo nombre para él.
Por Txema Alvarez.

 

Caminaba por los pasillos del palacio con nostalgia, arrastrando las enaguas de mi vestido de gala y admirando todo a mi alrededor: cortinas, molduras, tapices, pinturas, muebles, candelabros… Cuando llegué al salón de baile no pude sino rememorar los ecos de las canciones que una vez sonaron desde la galería donde se situaba la orquesta. No podía creerme que toda esa vida se estaba muriendo. Mi estatus llegaba a su fin.
Por Lidia Castro, del blog Mis historias y otros devaneos.

 

Mi infierno es una cueva perfecta donde los ecos rebotan muriendo lentamente prolongando aún más mi sufrimiento inefable. El fuego eterno decían, el frío ártico aseguraban. Los quiero. Asadme, congeladme. Cualquier cosa antes que escuchar una y otra vez esas canciones del verano. ¡Basta! No más Ricky Martin, no más Living la vida loca, no más Waka-Waka. ¿Qué es eso? ¡Nooo! Georgie Dann. La Barbacoa es ya recochineo. ¡Exijo un nuevo juicio!
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

 

No me estoy muriendo, ni estoy, ni pienso. No sin escribirte canciones que hablen de la mar, y de ti le dije. Mientras ella sacaba del agua una gran caracola. Es tuya -dijo – podrás ir donde quiera que vayas, podrás volver, mis brazos estarán aquí para rodearte si decides regresar, mi piel seguirá salada por este último baño juntos. Pero no volverás. Eso no lo sabes, le dije, soñaré cada día con los ecos de las olas como almohada.
Por Luciano Vilchez.

 

Hace poco llegaron a mí los ecos de una noticia escalofriante. Es un rumor que cuenta que en lo alto de la montaña vive un loco que le canta canciones a sus plantas que se están muriendo o que ya están muertas y resucitan. Los locos serán ellos por pensar que eso es posible, yo solo les canto para que no se sientan solas, y para no sentirme solo yo.
Por Edith T. Stone, del blog Lo que Tahis anda escribiendo.

 

Pensaba que al venirme a vivir a Mallorca se irían muriendo los ecos de las canciones, pero no es así, la tierra tira, y tira mucho, me gustaría estar de nuevo por esas arenas pasando calor, con mi traje de gitana y mi flor en el pelo, cantando hasta quedarme sin voz, pero con la alegría de saber que estoy en Huelva.
Por E AG, del blog El rincón literario de Thor y Kira.

 

He de confesar que ya no soy capaz de oír esas canciones. Los ecos de las risas se distorsionan, las acuarelas de los juegos de luces se diluyen y entremezclan con recuerdos. Siento que mi música interior está muriendo, en el falso silencio del olvido. Y mientras los altavoces siguen gritando, yo me encierro involuntariamente en mi burbuja.
Por Lluvia Beltrán, del blog Lluvia Beltrán.

 

Los ecos de las canciones van muriendo en el recinto vacío. Él se planta en medio del templete y recrea en su mente la ovación del público; los gritos de “¡otra, otra!” hacen que su piel se erice de emoción. Camina sobre el escenario y hace una reverencia a esos espectadores anónimos que lo aclaman. Sus ojos lloran mientras lanza besos a esa multitud invisible. Sonríe satisfecho, toma el cubo del agua y sigue trapeando el piso donde el cantante de moda acaba de triunfar.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

Es oírles decir las palabras ajustes o vivir por encima de nuestras posibilidades y me entra un no sé qué por dentro que qué sé yo por dónde me va a salir. Discursos tan repetitivos como estribillos de canciones. Yo para el día veinte ya voy más que justito, un experto en eso de estirar la pensión, que ya ni en sueños sé vivir mejor. Suenan ecos de doña esperanza gritando que poco a poco se está muriendo, pero nada, sordos y ciegos…
Por Mer, del blog Entre libros y Amigos.

 

En la lejanía, los ecos de las sirenas de los municipales. La fiesta del barrio con su música y su verbena, continuaba afuera, pero nosotros ya teníamos la nuestra dentro de casa, en las cuatro paredes de nuestro dormitorio. Canciones de los ochenta y noventa, nuestras canciones, esas que no habíamos escuchado nunca juntos y que ahora lo hacíamos por primera vez, aunque parecía que las habíamos estado oyendo toda la vida. Nos amamos, muriendo un poco, gimiendo, gritando… Al fin era mío y yo suya. Para siempre.
Por Aída, del blog Tormentas de tinta.

 

El eco de aquellos pasos por el corredor convertía su corazón en una orquesta. Lo hacían debatirse entre mil impulsos distintos, indicios de que estaba muriendo de amor en aquella celda. Las canciones, que los demás reclusos descomponían en versos de desprecio, eran la banda sonora de sus sueños. Las salidas al patio, las peleas que se armaban en los comedores, eran su oportunidad de tenerlo cerca. Para el próximo motín se lo confesaría.
Por Cyn, del blog El fantasma en mi tintero.

 

Aunque podía ver a Alice a mi lado, sus sollozos parecían no ser más que unos ecos, como si estuviera a varios metros alejada de mí. Intentaba calmarla cantando una de nuestras canciones, esa que siempre decíamos que estaba escrita para nosotros, pero por mucho que intentara alzar la voz, de mi boca sólo salían leves susurros. Aún no quería irme, no quería dejarla sola. Pero esta vez… era cierto. Me estaba muriendo.
Por Alexandra Val, del blog Los desastres de Alex.

 

Mis canciones son ecos de momentos vividos. Cada una de ellas cuenta una historia, una experiencia propia, por eso recuerdo cada hecho o persona que la inspiró. Son trocitos de mi corazón, sentimiento guardado como un tesoro, envuelto entre melodías y palabras, detenido en el tiempo y hecho eterno al convertirse en canción. Muchas hablan de mí, del amor, y de la forma en que siento, porque como canto en una de mis letras, vivir sin amor es vivir… ¡pero muriendo!
Por Esther Bosé, del blog Solo contenidos.

 

Se retuerce, agotados su cuerpo y su alma. Gira sin saberlo al compás de una estrella que, como ella, va muriendo poco a poco. Demasiado rápido y demasiado lento. Su único consuelo es la inconsciencia, pero el sueño huye de sus pesadillas. Desea que mañana no sea otro día, que llegue el silencio, que callen las voces, los ecos de las canciones alegres que ha olvidado. Acaba meciéndose en hilos de agua y sal y solo entonces la oscuridad la consume. Aún más.
Por Dalayn, del blog Más que veneno.

 

Décadas después, los gélidos ecos de sus canciones moran todavía en los muros de la ciudad. Mientras estaban muriendo, sus voces luchaban por la supervivencia. Lo que hicimos fue demasiado cruel… Más tarde, el canto nos persiguió a todos. Solo quedo yo… El terror me oprime a cada instante. Es cuestión de tiempo que las voces me lleven a mí también. ¡Lo siento! ¡Siento mucho lo que hice!
Por M. A. Álvarez, del blog El blog de M. A. Álvarez.

 

Cuenta la leyenda que cuando las sirenas están muriendo sus canciones son los más bellos y cautivadores sonidos de cuantos hay en este mundo. Siempre había considerado que eran paparruchas, cuentos de hoguera, locuras de barra de bar al calor de una cerveza. Sin embargo, esta noche sin estrellas, sus dulces ecos llegan a los oídos de este viejo marinero y le acompañan en su último viaje.
Por Nahn Nuk.

 

Me estaba muriendo, ¡puto cáncer! Caminaba con dificultad a través de la nieve que cubría el camino a la cabaña mientras pensaba en lo a gusto que me sentiría si lograba encender la chimenea. Una vez dentro, con el calor descongelándome las orejas, me dormí escuchando los ecos de las canciones que cantaba mi madre cuando antaño, esa cabaña era mi dulce hogar.
Por David Orell, del blog David Orell.

 

Los ecos de las canciones se fueron apagando y terminaron muriendo. Se hizo el silencio. Ya sólo quedaba esperar que las campanas doblaran por todas las esperanzas, anhelos e ilusiones del último verano.
Por Plácido Romero, del blog Placidario.

 

“Ecos de Sociedad: Hoy comienza la Semana Grande de Donostia y con ella el Concurso de fuegos artificiales”. Año tras año desde mi infancia he mirado y admirado la sucesión de luces, colores y formas que como cascadas celestiales van muriendo una vez que han cumplido su función. El estruendo atronador de los fuegos artificiales me recuerda a las canciones rockeras de mi adolescencia. Espero y deseo me acompañen el resto de mi existencia…
Por Litxu.

 

¡Cerrado!
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53 comments

  1. Atalanta says:

    Jajaja qué bueno! La fiebre del pokemon, jajaja Qué conste que entiendo al personaje perfectamente. Que soy una fan de pokemon y mi móvil no admite el Pokemon go 🙁 en fin… habrá que sobrevivir XD XD XD Por un Pikachu se vuelve a dónde sea… bueno por un Pikachu a lo mejor no, pero por un legendario sí XD XD XD
    A ver qué se nos ocurre este mes.
    Besos.

  2. Jesús Garabato says:

    ¿Escuchas, Juanma, cómo se van muriendo sus ecos sobre el agua? En mi memoria se quedarán, por siempre, estas canciones, las que nos enseñaron cuando, de niños, nos traían a este bosque. ¿Por qué se han ido los dos a la vez? Hasta en eso han tenido suerte. ¿Qué harían el uno sin el otro? ¿Qué será de nosotros sin ellos, Juanma? Algo suyo, y nuestro, aquí se queda. Recoge la urna y cantémoselas de nuevo. Que se prendan, con ellos, en el aire.

  3. Gabriela Florea says:

    Que risas!!! LA fiebre del Pikachu….y yo he de decir que no he visto nunca esos dibujos …mejor, así no me tienta cazar pokemons tampoco.
    Muy bueno el relato guapa! Ya estrujaré los sesos para ver que sale este mes….pero aún acaba de empezar 🙂

  4. María José Viz says:

    −Me han dicho que van a tocar en las fiestas patronales: Ecos de mi tierra. No veo el momento de deleitarme con sus canciones, repletas de morriña y sabias voces melódicas. Son personas muy mayores y, por ello, saben hacer muy bien su trabajo.
    −Me temo que te voy a dar una mala noticia. El alma mater del grupo, Juan, tuvo un accidente hace unos días, muriendo en el acto. Obviamente, la gira se ha suspendido.

    • adellabrac says:

      Una voz que se pierde para siempre… Me temo que la palabra "muriendo" os va a llevar a mucho por ese camino de tristeza…
      ¡Gracias por participar en el reto, María José!
      Un saludo.

  5. Txema Alvarez says:

    Voy a ser un poco malo y voy a ver si cuela jeje:

    Despúes de tantas ecos, al fín tenía la seguridad de que él estaba bien. Pronto saldría a la vida. Deseaba cantarle miles de nanas al dormir, cientos de canciones al despertar, besarle sin parar y acariciarle eternamente. Necesitaba sentir que no se estaba muriendo, que iba a estar conmigo y me acompañaría hasta el fín de mis días. Ahora que pienso, no tengo nombre para él.

    • adellabrac says:

      No es que cuele, es que destaca con sobresaliente. Las palabras tienen que aparecer tal cual, el truco está es saber jugar con los significados y buscar siempre lo menos obvio 🙂
      ¡Buen trabajo! Y gracias una vez más por participar en el reto 😉
      Un beso.

  6. K. Marce says:

    Y ese muñeco aparece hasta en la sopa… jejeje. Ese me da más miedo que "La Dama de Negro"… se ha leído tantas cosas malas que pasan por andar de cacería.
    Buenos cortos. 🙂 ¡Nos leemos!

  7. Edith T. Stone says:

    Hola guapa!!! Aquí te dejo mi microrrelato de este mes ^^ ¡Feliz verano!

    Hace poco llegaron a mí los ecos de una noticia escalofriante. Es un rumor que cuenta que en lo alto de la montaña vive un loco que le canta canciones a sus plantas que se están muriendo o que ya están muertas y resucitan. Los locos serán ellos por pensar que eso es posible, yo solo les canto para que no se sientan solas, y para no sentirme solo yo.

    • adellabrac says:

      ¡Feliz verano también para ti! 😀
      Me encanta que el protagonista de tu relato hable de un rumor que ha oído como si no tuviese que ver con él y que solo al final se desvele 🙂 ¡Buen trabajo! Gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

    • adellabrac says:

      Hay meses así, las palabras marcan una dirección clara y solo hay que seguirla 🙂
      Y sí, el nivel sube cada vez más 😀
      Gracias por participar 😉 Voy a comentarlo a tu blog 😉
      Besos.

  8. Lluvia Beltrán says:

    ¡Muy bueno tu micro! Me he reído mucho xD
    A continuación te dejo el mío:
    "He de confesar que ya no soy capaz de oír esas canciones. Los ecos de las risas se distorsionan, las acuarelas de los juegos de luces se diluyen y entremezclan con recuerdos. Siento que mi música interior está muriendo, en el falso silencio del olvido. Y mientras los altavoces siguen gritando, yo me encierro involuntariamente en mi burbuja".
    Besos y gracias, una vez más, por mantener el reto.

  9. Mer mer says:

    Hola bonita, me has sacado una sonrisa con tu relato, es un tema que justo estos días lo hablamos en casa con los peques que no entienden muy bien esta nueva furia. Como tu bien has dicho, tenían que estar en el reto…
    Aquí te dejo el mío:

    Es oírles decir las palabras ajustes o vivir por encima de nuestras posibilidades y me entra un no sé qué por dentro que qué sé yo por dónde me va a salir. Discursos tan repetitivos como estribillos de canciones. Yo para el día veinte ya voy más que justito, un experto en eso de estirar la pensión, que ya ni en sueños sé vivir mejor. Suenan ecos de doña esperanza gritando que poco a poco se está muriendo, pero nada, sordos y ciegos…

    • adellabrac says:

      😀 ¡Gracias por tus palabras!
      Sobre tu relato, dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver, ¿verdad? Creo que el cambio tendrá que venir de algún sitio tarde o temprano.
      ¡Gracias por participar en el reto! 😉
      Un beso.

  10. Cyn says:

    Muy buenos todos, me has hecho reír muchísimo con lo del pikachu. Muy buen giro. Acá va el mío:

    El eco de aquellos pasos por el corredor convertía su corazón en una orquesta. Lo hacían debatirse entre mil impulsos distintos, indicios de que estaba muriendo de amor en aquella celda. Las canciones, que los demás reclusos descomponían en versos de desprecio, eran la banda sonora de sus sueños. Las salidas al patio, las peleas que se armaban en los comedores, eran su oportunidad de tenerlo cerca. Para el próximo motín se lo confesaría.

    ¡Besos!

    • adellabrac says:

      ¡Gracias! 😀
      Me gusta como has aprovechado la palabra "canciones" para incorporar la música y utilizarla para cohesionar todo el relato. ¡Buen trabajo! 🙂
      Gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

  11. Alexandra Val says:

    ¡Hola Adella!

    Por los pelos se me pasaba el tiempo para participar en el reto este mes, pero una vez más estoy aquí para dar mi aportación 🙂
    Aquí te lo dejo 😀

    Aunque podía ver a Alice a mi lado, sus sollozos parecían no ser más que unos ecos, como si estuviera a varios metros alejada de mí. Intentaba calmarla cantando una de nuestras canciones, esa que siempre decíamos que estaba escrita para nosotros, pero por mucho que intentara alzar la voz, de mi boca sólo salían leves susurros. Aún no quería irme, no quería dejarla sola. Pero esta vez… era cierto. Me estaba muriendo.

    Espero que guste y me gustaría decirte que tus 5 líneas me han encantado jajaja Siempre das un punto de vista diferente 🙂
    En fin, ¡hasta el mes que viene!
    ¡Un beso!

    • adellabrac says:

      ¡Gracias por tus palabras! Y por supuesto, ¡gracias por participar en el reto! 🙂
      Me gusta mucho la imagen que has dibujado con tu relato. Las voces de los vivos como ecos para los espíritus… Me encanta 😀 ¡Buen trabajo!
      ¡Besos!

  12. Esther Bose says:

    Bueno, este mes estoy por aquí más pronto de lo habitual. Sólo a día 27 … XD
    Adella, me ha encantado tu relato del Pikachu, alguno que otro he cazado este mes, y no para mí… jajaja
    También me ha encantado el de Lluvia Beltrán y en general, todos tienen algo de especial, ya sabes que disfruto, cuando vengo a poner mi reto, de la lectura del reto de los demás, y admito que es un ratito muy placentero, ya que hay mucha participación y de un gran nivel.
    Te dejo mi propuesta para este mes, que viene con sorpresita incorporada XD
    Un besazo.
    Esther
    http://www.solocontenidos.net/reto-5-lineas-agosto-2016/

    • adellabrac says:

      Casi se estaba convirtiendo en tradición lo del último día xD
      Gracias por tus palabras 🙂 (Yo también tengo mi Pikachu xD
      Estoy de acuerdo contigo en que hay mucho nivel, ¡sois de lo mejor! 😀
      Me voy a comentarlo a tu blog 😉
      Gracias una vez más por participar en el reto 🙂
      Besos.

  13. Dalayn says:

    Lo tengo escrito desde hace unos días pero aún no me había acordado de pasar por aquí xD

    Se retuerce, agotados su cuerpo y su alma. Gira sin saberlo al compás de una estrella que, como ella, va muriendo poco a poco. Demasiado rápido y demasiado lento. Su único consuelo es la inconsciencia, pero el sueño huye de sus pesadillas. Desea que mañana no sea otro día, que llegue el silencio, que callen las voces, los ecos de las canciones alegres que ha olvidado. Acaba meciéndose en hilos de agua y sal y solo entonces la oscuridad la consume. Aún más.

    Besos ¡y cuidado con la gente que solo va a buscar Pokemons a tu casa! 😀

  14. M.A. Álvarez says:

    ¡Hola! Justo a tiempo, dejo por aquí mi relato de este mes:

    Décadas después, los gélidos ecos de sus canciones moran todavía en los muros de la ciudad. Mientras estaban muriendo, sus voces luchaban por la supervivencia. Lo que hicimos fue demasiado cruel… Más tarde, el canto nos persiguió a todos. Solo quedo yo… El terror me oprime a cada instante. Es cuestión de tiempo que las voces me lleven a mí también. ¡Lo siento! ¡Siento mucho lo que hice!

    Un saludo 🙂

    • adellabrac says:

      Apurando el último día, ¿eh? xD Ya ves que no has sido la única 😀
      ¡Buen trabajo! Me gusta mucho esa idea de las voces que lo aterrorizan, aunque quizás hubiese eliminado esas dos última frases con exclamaciones… En fin, no me hagas caso 🙂
      Gracias por participar en el reto 😉
      Un saludo.

  15. Nahn Nuk says:

    A las buenas a tod@s los que se han pasado por aquí entre cerveza y cerveza, que las vacaciones ( para quien las tenga ) son asi. A los habituales se les echa de menos 🙂
    Yo como de costumbre a última hora ( esta vez sí que sí ). Por lo menos espero que os guste.

    "Cuenta la leyenda que cuando las sirenas están muriendo sus canciones son los más bellos y cautivadores sonidos de cuantos hay en este mundo. Siempre había considerado que eran paparruchas, cuentos de hoguera, locuras de barra de bar al calor de una cerveza. Sin embargo, esta noche sin estrellas, sus dulces ecos llegan a los oídos de este viejo marinero y le acompañan en su último viaje."

    • adellabrac says:

      Falta gente, sí, pero con los participantes de última hora sumamos 23 relatos, ¡que no está mal! 😀
      Me encanta tu relato, ¡buen trabajo! 🙂 Aunque le pondría una coma a esa primera frase porque me he quedado sin aire al leerla xD
      Una vez más, gracias por participar en el reto 😉
      Beso grande.

  16. David Cristo says:

    Soy el cincoliniero más impresentable, lo sé, pero para llevar un poco la contraria, te dejo mi texto con todo mi cariño XDDDD

    Me estaba muriendo, ¡puto cáncer! Caminaba con dificultad a través de la nieve que cubría el camino a la cabaña mientras pensaba en lo a gusto que me sentiría si lograba encender la chimenea. Una vez dentro, con el calor descongelándome las orejas, me dormí escuchando los ecos de las canciones que cantaba mi madre cuando antaño, esa cabaña era mi dulce hogar.

    Creo que podría estar mejor, así que acepto las críticas 😛

    Besos y abrazos

    • adellabrac says:

      ¡Eres el cincoliniero de nombre más cambiante! xD
      Recibo tu texto con cariño y ya que aceptas críticas voy a ello 🙂
      Es verdad que podría estar mejor, SÉ que puedes hacerlo mejor. Pero como llevas algunos meses sin participar, supongo que estás desentrenado xD
      Yo habría hecho que no llegase a la cabaña, "con la helada de la noche congelándome las orejas, me dormí escuchando los ecos de las canciones que cantaba mi madre cuando antaño. Esa cabaña era mi dulce hogar. Ójala hubiera llegado." Algo así 🙂
      De todas formas, te agradezco mucho que hayas sacado tiempo para participar en el reto 😉
      ¡Beso grande!

  17. Plácido Romero says:

    Los ecos de las canciones se fueron apagando y terminaron muriendo. Se hizo el silencio. Ya sólo quedaba esperar que las campanas doblaran por todas las esperanzas, anhelos e ilusiones del último verano.

    • adellabrac says:

      ¡Hola Plácido!
      Me gusta el tono de nostalgia que acompaña a los ecos de las canciones en tu relato, pero has hecho un medio reto; 2 líneas y media exactamente xD
      Intenta ajustar más al objetivo la próxima vez 😉
      ¡Gracias por participar!
      Saludos.

  18. LITXU says:

    "Ecos de Sociedad: Hoy comienza la Semana Grande de Donostia y con ella el Concurso de fuegos artificiales".Año trás año desde mi infancia he mirado y admirado la sucesión de luces,colores y formas que como cascadas celestiales van muriendo una vez que han cumplido su función. El estruendo atonador de los fuegos artificiales me recuerda a las canciones rockeras de mi adolescencia. Espero y deseo me acompañen el resto de mi existencia…

    • adellabrac says:

      ¡Hola Litxu! 🙂
      Me gusta mucho como has utilizado la palabra "ecos", la mayoría hemos optado por su significado más obvio 🙂 ¡Buen trabajo!
      Gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

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