Google PlusFacebookTwitter

Reto: 5 líneas – Diciembre 2017

By on 1 Dic 2017 in reto 5 líneas | 24 comments

Share On GoogleShare On FacebookShare On Twitter

#reto5líneas

 

(Este reto consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Si eres nuevo aquí, te pido que leas cuidadosamente las normas.)

 

Medallero

MEDALLA DE PLATA; Javier Puchades, Patricia Babío y Pilar Alejos.

MEDALLA DE BRONCE; Ana Centellas, Jessamine Seeley, Jesús Garabato, Luis J. Goróstegui, María José Sánchez y Marina López Fernández.  

¡Enhorabuena a todos!

 

Diciembre:

Tono, venas y contestó.

 

Y como cada diciembre, tenemos reto adicional. ¿Te atreves?

Escoge uno de estos elementos e incorpóralos a tu relato; acebo, muñeco de nieve, bastón de caramelo, caja envuelta en papel de regalo, un reno, corona, un ángel.

¡Feliz Navidad!

 

El acebo que me regaló la última navidad que pasamos juntos ha empezado a florecer. Nunca había sucedido. Ayer era su cumpleaños, le llamé para felicitarle pero no contestó. Hoy he sabido que mientras el teléfono sonaba, él se abría las venas en la bañera. Su hermana ha venido a darme la noticia. Hemos llorado juntas. Miro el acebo y veo que las flores tiene un tono rosado y manchas rojo rubí, el color de la sangre.
Por Adella Brac.

 

«Era un ángel, con esa piel preciosa de tono alabastro». Todos lo decían, al pasar por delante de su caja, mientras se retiraban a sus asientos, comentando entre ellos lo mal nacido que era, lo oportuno de que se hubiese cortado las venas, justo cuando contestó la llamada de su madre, para felicitarle la Navidad. No era momento de sacar los trapos sucios de la familia en plenas fiestas. Por lo pronto, ya respiran aliviados.
Por María José Viz Blanco.

 

No podía dormir. «¿Cuándo vendrán?», le pregunté con tono inquieto, pero no me contestó; mi osito de peluche dormía. Yo estaba nervioso, como si las venas me fueran a explotar. En eso me desperté de un sobresalto. ¡Me había quedado dormido! «¿Se habrán ido ya?», pensé preocupado. Salté de la cama y me fui al salón. Allí estaba; bajo el árbol de Navidad. Una caja envuelta en papel de regalo tenía escrito mi nombre. La abrí. Los Reyes Magos habían acertado con el juguete que quería. «¡Seguro que el año que viene les logro ver!», me dije.
Por Luis J. Goróstegui, del blog Observando el paraíso.

 

Parece que es de esos que no tiene sangre en las venas, que no quiere confrontaciones y que no hace nada por hacer valer sus derechos. Ella empleó el mismo tono borde de siempre, pero esta vez él contestó con todo lo que tenía dentro. Salió de allí con una sonrisa y chupando un bastón de caramelo. “Feliz Navidad”, se dijo. No callarse más sería el regalo que este año se haría a si mismo.
Por Cris Mandarica, del blog Detrás de la pistola.

 

¡Sólo digo que me molesta que digan clubes cuando es igual, o más correcto, decir clubs! contestó enojado aquel tipo. Su tono era vehemente (bastaba ver cómo se le habían hinchado las venas del cuello). Pero tenía toda la razón del mundo. Aunque, era Navidad y cuando vio aquella caja envuelta en papel de regalo pensó en su familia y se largó. Fuera, una estrella fugaz iluminó el cielo y también su corazón, todos nuestros corazones.
Por Lorenzo.

 

Giró levemente la cabeza a su derecha y pudo ver a su abuela parada junto a ella; el tono de su piel tenía un brillo especial, sus mejillas rosadas y sus labios rojos, como si la vida aun corriera por sus venas. La abrazo con fuerza y le dijo cuanto la extrañaba.
–Yo también te extraño mucho mi dulce niña –le contestó la abuela mientras sostenía con fuerza sus manos.
Por Q.Ki. Guerrero, del blog Hadas descalzas.

 

Veía cómo las copas que él había tomado empezaban a hacer efecto en cuanto entraron por la puerta de casa, dejando de ser el marido perfecto que todos veían desde fuera. Fue elevando el tono de su voz hasta convertirse en un puro grito. Las venas de su cuello parecían a punto de reventar. Ella tomó aire, se armó de valor y, sin elevar la voz y lanzándole el acebo que había sobre la puerta, contestó: “Ahí te quedas, compañero”.
Por Ana Centellas, del blog Ana Centellas.

 

Cuando desperté, un paisaje singular se reveló ante mí: el cielo lucía un bonito tono naranja, los árboles agitaban sus rosadas hojas al son de un viento que sonaba como el canto de un ángel. Y allí estaba él, con sus brazos fuertes y verdes que mostraban unas venas muy marcadas.
—¿Quién eres? —le pregunté.
—Soy el médico que te acaba de administrar un psicotrópico —me contestó.
Por Lídia Castro Navàs, del blog Mis historias y otros devaneos.

 

Se decía. El tono de sus pensamientos parecía acusador —contestó. Sus venas resplandecían por una extraña razón por aquellas fechas festivas, pero por otra de esas rarezas, una voz que provenía del árbol de navidad. Murmuró: “Es el espíritu, no la fecha” como ángel inmaculado en lo alto del arbusto, hizo que su pena se transformara en sentimiento y como si ello le sometiera, se incorporó cogió el regalo y se dirigió a la fiesta.
Por Keren Turmo, del blog El rincón de Keren.

 

—¿No tienes sangre en las venas? ¿Por qué dejas que tu jefe te trate de esa manera?
—Calma, Nora —contestó él, con su disimulado tono flemático—. Solo unos días más y después ni nos acordaremos.
No entendía aquella actitud tan servil. Estaba consciente de que Jorge abrigaba la esperanza de obtener un ascenso a finales de año, después de la Navidad, pero ni el mejor de los puestos merecía tal sacrificio.
Por Jessamine Seeley, del blog Jessamine escribe.

 

El tono de su piel fue palideciendo, paulatinamente. Apenas le quedaba un hilo de voz en la garganta. Tal vez por eso no contestó a ninguna de las preguntas que, inquisitivamente, le formulaban desde el exterior de su linda cabecita, que como una caja envuelta en papel de regalo, aguardaba impaciente a que alguien la descubriera. Adiós a la sangre que termorregulaba sus venas. Adiós a la vida, aunque la otra, sin ángel ni corona, poco o nada la ilusionaba.
Por Daniel Rodríguez González , del blog El solitario.

 

Aprieta el teléfono con tanta fuerza, que sus venas se hinchan y parecen rivalizar con la blancura del cordón del aparato. Tenía listo el discurso, con cuidado lo había puesto a tono para que fuera convincente. Era tanto lo que tenía que decirle y con tanta la ilusión que le marcó, que no podía dar crédito a sus oídos cuando escuchó la voz de Amelia, no le quedaba duda, le había mentido, escucharlo le habría salvado la vida, la habría reconfortado, pero él no contestó.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

—El músculo que envuelve mi ojo ha perdido tono. No siento latir la sangre en las venas que lo cubren y esto parece enojar al párpado, que, cuando está cansado, se abre y cierra de forma repetida e involuntaria. Creo que soy víctima de situaciones muy confusas. ¿Qué me pasa, doctor?
—Nada —contestó—. Eso se arregla durmiendo. Tome mucho café y fume de vez en cuando. El siguiente.
Por Smokey pisó la raya.

 

El ensayo estaba saliendo fatal. Por mucho empeño que le poníamos, no había manera de afinar el villancico.
—Gaspar, ¡pierdes el tempo fácilmente! —Exclamó en tono molesto.
—Sí Melchor, ya lo sé, pero a este paso me van a reventar las venas del esfuerzo… —contestó desesperado.
—Tú, Baltasar, ¿Quieres prestar atención y dejar de mirar el muñeco de nieve? —Preguntó sorprendido.
—Es tan blanquito y esponjoso… creo que me he enamorado —contestó con dulzor.
Prometo que el año que viene pido la baja en Navidades…
Por Txema Alvarez.

 

Lo vi al final del pasillo. Traía en las manos una caja envuelta en papel de regalo, en un tono liláceo como el color de las venas de la abuela. Le pregunté qué significa ese presente, pero no me contestó, sólo se limitó a dejarlo sobre la mesa llena de platos sucios. Él mismo comenzó a desenvolverlo con una sonrisa plena en su cara. La caja estaba vacía y llena al mismo tiempo. Y fue entonces cuando comprendí la magia de navidad.
Por María del Pino Vega Ramos, del blog Pensamientos en silencio.

 

No contestó cuando Alazán la llamó con tono apremiante. Tomó un poco de polen y adornó las venas de sus traslúcidas alas. Satisfecha, se escabulló entre los pétalos de la última flor del otoño y voló hacia el acebo sagrado donde todos, animales, mitos, espíritus y duendes, intercambiaban promesas y besos en el solsticio de invierno. Solo faltaban los humanos, pero hacía tiempo que habían olvidado y ya no recordaban nada salvo a ellos mismos.
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

 

Las temperaturas se habían desplomado aquel invierno. Aprovecharon que estaba nevando copiosamente y que se habían cancelado las clases para salir al jardín a hacer un muñeco de nieve. Una vez colocado el último botón que hacía la función de ojo derecho, de repente vio que la zanahoria colocada estratégicamente como nariz, iba tomando un tono más anaranjado y a través de la nieve que formaba su torso se iban marcando unas lineas que parecían venas.
Se giró hacia su hermano y gritó —¿has visto esto?
—Claro —contestó el muñeco de nieve.
Por Seren, del blog Sin título de momento.

 

Recuerdo las manos de mi abuelo sosteniendo aquella caja envuelta en papel de regalo. Las venas del dorso se le marcaban, habían adquirido un tono más azulado de lo normal. Alguien le preguntó por qué tardaba tanto en desenvolver aquel regalo, a lo que él contestó que estaba disfrutando la emoción de la incertidumbre.
Por Lluvia, del blog Lluvia Beltrán.

 

Primero el cuchicheo en corrillo. Luego circuló de boca en boca. Ella lloraba lágrimas de sangre con las que alcanzó a tejer una bufanda para resguardo de las nevadas que se le vio invocar. Y por más que defendiera sin tregua que por aquellas venas corría sangre de su sangre, que le había parido ella y que era un descendiente de la estirpe Mantonel de la Vega todo el mundo contestó, visto el tono de su piel albina, que el tal engendro no era sino un muñeco de nieve.
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.

 

El tono insistente del timbre la despertó. Tenía la chimenea encendida, pero un frío mortal corrió por sus venas al notar que era medianoche. Contestó al rato, armada con el palo de una escoba, y la nariz del reno seguía sobre el botón cuando salió. Iba a cerrar de nuevo, lívida, cuando sintió el ruido sobre el tejado. Alguien intentaba entrar. Corrió al exterior, sin creerlo. Allí encontró el trineo. Los demás renos empujaban al gordo de rojo, en vano.
Por Cyn Romero, del blog El fantasma en mi tintero.

 

Cuando de repente sonó el horrendo tono que llevaba mi padre en su móvil, todo fueron sobresaltos. La tía Gertrudis quería cortarse las venas. Mamá se desmayó, golpeándose la cabeza con la figura de un ángel que decoraba la sala del tanatorio. Yo no podía respirar. Pensamos que se nos había olvidado sacar el teléfono del traje con el que lo amortajamos y lo metimos en el ataúd, pero lo peor es que oímos cómo desde el interior papá contestó.
Por Javier Puchades, del blog El decantador de letras.

 

La casa lucía preciosa con las luces de colores intermitentes y todos aquellos adornos navideños. El acebo colgaba sobre el dintel de la puerta de entrada aguardando tu regreso. La mesa preparada con ricos manjares, cansados y fríos de esperar. Marqué tu número en el móvil y esperé. Sonó un tono, dos, tres… pero nadie contestó.
Se congeló en mis venas mi amor de madre. En soledad deseé que acabase aquella Navidad.
Por Pilar Alejos, del blog Versos a flor de piel.

 

¡Anímate a participar!

Envía tu relato a través de este formulario para que pueda añadirlo:

De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, se informa que los datos del presente formulario serán tratados a efectos de gestionar la participación en el reto y no serán cedidos a terceros. Le informamos que puede ejercitar los derechos de acceso, rectificación y cancelación mediante petición escrita a: info@adellabrac.com

24 Comments

  1. María José Viz Blanco

    1 diciembre, 2017

    Post a Reply

    Ya he enviado mi relato. Es tan duro como el tuyo que, por cierto, me ha encantado. Es muy bueno.

    Si me lo permites, quiero aprovechar la ocasión para invitar a todos aquellos que quieran (y puedan) asistir a las presentaciones de mi segundo libro de microliteratura, al que titulé: Instantes hallados. Contiene micropoemas y microrrelatos, he intentado armonizarlos bajo cuarenta “Instantes de…”, de diversa temática. Además, mi hermana Margarita ha hecho unas magníficas ilustraciones y la portada. La primera presentación tendrá lugar el próximo 27 de enero de 2018, a las 18,30 horas, en la librería coruñesa Moito Conto. La otra que tengo prevista será el 24 de febrero, en Santiago de Compostela, a la misma hora, y en la librería Cronopios.

    ¡OS ESPERO A TODOS! ¡MUCHAS GRACIAS!

    • Adella Brac

      2 diciembre, 2017

      Post a Reply

      ¡Gracias, me alegro que te haya gustado! 🙂
      A mí también me encanta el tuyo, lo veo como un punto de partida para el lector, a partir del cual, cada uno puede construir su propia historia 🙂 ¡Buen trabajo! 😉
      Ya tengo reservado el 27 de enero en mi agenda 😉
      ¡Un abrazo!

  2. CrisMandarica

    1 diciembre, 2017

    Post a Reply

    Relato listo y enviado. Creo que el de este mes de diciembre tiene más sentido para mí que ningún otro. El mío, quiero decir. En cuanto al tuyo, es muy triste, pero bien es cierto que en estas fechas siempre nos acuerdan los que no están. Biquiños!

    • Adella Brac

      2 diciembre, 2017

      Post a Reply

      Recibido y subido 😉
      Me ha gustado mucho tu relato, sobre todo esa última frase 🙂 Un buen regalo para hacerse a sí mismo, sí señor 😀
      Y el detalle del bastón de caramelo, creo que has integrado el objeto a la perfección 🙂 ¡Buen trabajo!
      Como siempre, gracias por participar en el reto 🙂
      Beso grande.

  3. Jessamine Seeley

    3 diciembre, 2017

    Post a Reply

    Hola, Adella, ¡muchas gracias por la medalla! La coloqué en la página inicial del blog. De hecho, tengo una sección dedicada al reto “5 líneas” donde coloco los relatos con los que participo. ¡Muy bueno tu relato! Ya te envié el mío. Abrazos

    • Adella Brac

      6 diciembre, 2017

      Post a Reply

      ¡Hola! Ya he visto la sección y la medalla, ¡muchas gracias por ese espacio en tu blog! 😀
      Me ha gustado tu relato, reflejas una situación que creo que se repite demasiado en estos últimos tiempos de precariedad laboral.
      En cualquier caso, ¡buen trabajo! 😉
      Gracias por participar en el reto 😉
      ¡Un abrazo!

      • Jessamine Seeley

        8 diciembre, 2017

        Post a Reply

        Además de divertirme, este reto me ayuda mantener la constancia. Un objetivo a cumplir cada mes. ¡Claro que debía incluirlo en el blog! :D. Abrazos y feliz fin de semana 🙂

  4. Txema

    6 diciembre, 2017

    Post a Reply

    Hola!! Pues como todos los meses, relato enviado!. Yo tambien te informo Adella que estoy desarrollando un reto del año pasado de los que escribí y por el momento tiene pinta de convertirse en un relato. Felices fiestas a tod@s!!!!!

    • Adella Brac

      14 diciembre, 2017

      Post a Reply

      ¿Un relato partiendo de un micro del 5 líneas? ¿Un relato incluyendo todos los micros del año?
      Sea lo que sea, quiero leerlo 😉
      ¡Un abrazo!

  5. Atalanta

    7 diciembre, 2017

    Post a Reply

    Hola, Adella:
    Me ha gustado mucho tu relato aunque muy triste… Acabo de enviar el mío, le he dado otra acepción a venas, para variar un poco 🙂
    Disfruta del puente 🙂

    • Adella Brac

      14 diciembre, 2017

      Post a Reply

      Me alegra que te haya gustado mi relato, aunque sea triste (no fue intencionado, salió así).
      Me gusta cómo has incluido “venas” y me super encanta tu relato 🙂 Sabes que las historias de hadas me enamoran 🙂
      ¡Abrazo grande!

    • Adella Brac

      14 diciembre, 2017

      Post a Reply

      Ya sabes que aquí siempre hay mucho nivel 🙂
      Y tu micro de este mes da bien la talla, me ha encantado 😉
      Gracias por participar, nos vemos el 1 de enero 😉
      Un saludo.

  6. Mari Carmen Caballero Álvarez

    12 diciembre, 2017

    Post a Reply

    Hola, Adella. Un buen relato el tuyo. Muy buenas ideas leo expuestas por aquí. Feliz Navidad a todos/as.

    Envié mi aportación, espero que te haya llegado. Un beso.

    • Adella Brac

      14 diciembre, 2017

      Post a Reply

      Recibida correctamente 😉
      Me ha escantado esta frase; “Ella lloraba lágrimas de sangre con las que alcanzó a tejer una bufanda para resguardo de las nevadas que se le vio invocar.” ¡Preciosa! 🙂
      ¡Abrazo grande!

  7. Adella, muy buen relato con sorprendente final. Me ha gustado mucho.
    Te he mandado mi relato a través del cuestionario. Espero que te llegue sin problemas.
    Muchas gracias por la medalla de plata, ya la puedes ver luciendo en mi blog.
    ¡Feliz Navidad! Besos.

    • Adella Brac

      15 diciembre, 2017

      Post a Reply

      ¡Hola! Gracias por tus palabras sobre mi relato 🙂
      He recibido el tuyo correctamente y me ha encantado. Sobre todo esos manjares “cansados y fríos de esperar”, ¡enhorabuena! 😉
      Una vez más, gracias por participar 😉
      Un abrazo.

      P.D. Me voy a ver qué tal se ve la medalla en tu blog 😉

¿Quieres comentar algo?

Pin It on Pinterest

A %d blogueros les gusta esto: