Reto: 5 líneas – Febrero 2017

logo-reto-5-líneas(Este reto consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Pincha aquí para saber más.)

Febrero:
consulta, como y nada.

 

Entras en la consulta de tu nuevo psiquiatra. No hay muebles, solo un gran acuario en el que nada un solitario Pez Ángel. Entra un hombre desnudo, pasa a tu lado sin mirarte, y comienza a meterse dentro del acuario. Los cristales revientan y la estancia se llena de agua. Despiertas en tu cama empapada en sudor. Algo viscoso aletea en tu puño cerrado. «Pterophyllum scalare», murmuras. Como siempre, no has regresado sola.
Por Adella Brac.

 

Falsificaba billetes como si la economía mundial dependiese de su producción. No era nada complicado. Hasta había creado una completa página web para favorecer la consulta a los aficionados a lo fraudulento. La policía le pisaba los talones. Él empezó a sentirse incómodo y las manos se le volvieron temblorosas e inseguras. Fue una lástima que la ventana no fuese lo suficientemente alta…
Por María José Viz.

 

Fui a la consulta con cierta prevención, impulsada por familiares y amigos que deseaban que dejara de fumar. El hipnotizador utilizó un reloj como péndulo. Yo salí de allí como si nada, pero lo cierto es que llevo meses sin fumar. Ahora colecciono relojes… ajenos. Soy una experta en robar el tiempo a los desconocidos.
Por Carmen Cano Soldevila.

 

He vuelto a engordar, no sé qué ha pasado. Una y otra vez, me subo a la báscula y no hay manera. Mi marido me aconsejó que visitara a un endocrino, así que me dirigí a su consulta, a ver qué solución encontraba. Le dije que apenas como nada, y me hizo apuntar en un cuaderno todo lo que me metía en la boca. En una semana me he pulido tres bolígrafos y he tenido que comprar una libreta nueva…
Por Nuria, del blog La tacita de café.

 

Cuando entró en la consulta hizo como si no pasase nada. Siempre igual, entraba sin llamar y le pedía en fonendo delante de cualquier paciente. La verdad,estaba harta; lo había escondido, dijo que lo perdió.
Por María López, del blog Voz en off.

 

Mira por la ventana y no ve nada, es como si el mundo hubiera desaparecido. Asustado prende la computadora y busca ‘Google’: pica “I’m feeling lucky”, siempre lo hace antes de cualquier consulta. “Las profecías de Nostradamus”, “El fin del mundo”, “Inminente peligro de guerra” El ensordecedor silencio le asusta, se levanta, mueve las cortinas y ahí, en medio de la nada, una rosa roja le regresa la fe en la humanidad.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

Los de la secta nada me preguntaron. Una decisión sin consulta, unilateral, así hacían las cosas ellos. Lavaron mi cerebro y después de un extraño rito tan solo recuerdo aquel “eres de los nuestros”. Cortadas mis alas me faltaba el aire, me faltaba vida, me faltaba yo. Pero pronto mis alas crecieron. Aunque aún me llega en la madrugada el gélido eco de sus amenazas ya no como de mis carnes. Porque aquellos que quisieron robarme la libertad acabaron en la jaula de la que yo escapé.
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.

 

Lo tenía muy claro, no iba a realizar ninguna consulta más con sus colegas, ya sabía cómo realizar la operación. Esta vez no quería fallar, se encerró, solo, frente a ella, entre las cuatro paredes de su despacho para concentrarse, no deseaba que en ese instante nada le perturbara. La cogió, la presionó con sus manos, visualizó cada movimiento, y con mucha precisión lanzó… dentro de la papelera la bola de papel.
Por Javier Puchades, del blog El decantador de letras.

 

Ayer por la mañana fui a la consulta. La charla estuvo bien, porque me encanta conversar, pero me siento engañada. Todo el tiempo hablando de mis padres, de mi relación con ellos, de su relación entre ellos, del trato que tenían conmigo… Y al final, nada. Como en cada ocasión, llega la hora y me voy por donde he venido, sin avanzar y con trabajo atrasado. Les tengo que decir a mis pacientes que son ellos los que tienen que hablar ¡y no, yo!
Por Lidia Castro, del blog Mis historias y otros devaneos.

 

—Pero si yo casi no como, mamá.
—¿Qué no comes? ¿Quién se ha zampado la docena de pasteles que sobró de la comida?
—Eran para mojar en el colacao, después de cenar. Además, siempre dices que no hay que tirar nada.
—A partir de ahora, olvídate de todo lo que suene a comida calórica. No más carnes ni postres. Solo pescado y lechuga. Ya he llamado a la consulta de la endocrinóloga Magdalena Cabeza de Vaca. El viernes vamos, Dulce María.
Por Jesús Garabato.

 

«Buenas noches, se ha comunicado al servicio de información de la ciudad. ¿Cuál es el motivo de su consulta?». Del otro lado, alguien se ahogó en sollozos. «¿Cómo pudiste abandonarme y seguir viviendo como si nada, Ofelia? ¡Hoy moriré por ti!». Ella no entendió. Él exigió que respondiese. «Es el día de descanso de Ofelia, señor Gómez», aclaró la operadora. «Entiendo», se disculpó él. «Volveré a llamar mañana, entonces».
Por Cyn, del blog El fantasma en mi tintero.

 

Volví a la consulta de la vieja tuerta con el corazón del gallo negro. Ella, ansiosa, lo arrebató aún caliente de mis manos y lo introdujo en un pequeño frasco.
—Tu filtro de amor ahora está listo. Págame —exigió.
—Usted dijo que era gratis —repliqué.
—Dije que no cobro dinero. Nada es gratis.
Rápida como un demonio atrapó mi cabeza y clavó un cuchillo en mi lagrimal.
—Tranquila, te querrá igual. Mis pócimas siempre, siempre funcionan.
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

 

Era la primera vez que venía a mi consulta, no saludó, no dijo nada, solo se acostó en el diván y comenzó a detallar con lujo de detalles, el sueño que había tenido. Con horror constato que su relato es igual a la noticia que ha conmocionado a la ciudad esta mañana, como si hubiese estado allí.
Por Yoli, del blog Aprendiz de literatura.

 

Acudió a la consulta debido a los resultados de la última encuesta, en la que su rechoncha apariencia no salía bien parada. «Nada que un pequeño retoque no pueda solucionar», dijo el facultativo empuñando un afilado bisturí. En pocos minutos salió de allí como si flotase. Mucho más liviano y satisfecho sin el antiestético e incómodo peso de la conciencia sobre sus espaldas. Listo para la investidura.
Por Izaskun Albéniz, del blog Filias’ home.

 

Nada la ponía más contenta que encontrar monedas en su camino hacia la consulta. Convencida de ser una elegida, cada descubrimiento le abría la puerta a la esperanza de volver a su vida anterior. Como una hormiguita el caudal que fue recogiendo acabó en una retahíla de medallas que invocaban a los dioses de la distracción. Todo lo demás lo dejó en manos perecederas, pero avezadas. Así logró pasar el trago. La suerte hizo el resto.
Por Patricia Babío.

 

Necesitaba experimentar nuevas emociones, vivir cada día al límite, nada elevaba tanto su adrenalina como correr riesgos y deleitarse con ese sentimiento de placer… Subiría su apuesta. Sería tan arriesgado como jugar a la ruleta rusa. Salió de su consulta tras su jornada con el corazón desbocado, mezcla de emoción y miedo. Llegó con puntualidad, le esperaba su nuevo reto. Cerró los ojos mientras saboreaba su última cena, pez globo.
Por Pilar Alejos, del blog Versos a flor de piel.

 

No dijo nada, ni siquiera levantó la cabeza del suelo cuando en la consulta del médico éste comprobó que no sufría ningún rasguño. La madre, como siempre, sonrió por los dos mientras el hombre volvía a su asiento. Entonces, el niño de 43 años se levantó y salió al pasillo, cabizbajo porque no le habían puesto una escayola con la que presumir con sus amigos.
Por David Orell, del blog David Orell.

 

Puntual, entra por la puerta de servicio y consulta la nota que la señora ha escrito la noche anterior. “Pollo a la plancha y verduras cocidas”. Automáticamente, algo melancólica, cierra los ojos y su mente regresa a orillas del Lago Como. El recuerdo de Giulia y el risotto al azafrán le sacan una ligera lágrima que limpia con la mano rápidamente. Ata su delantal a la cintura y sigue como si nada.
Por Txema Álvarez.

 

Podría preguntar a una echadora de cartas, otra cosa que puedo hacer acudir a la consulta de un psicólogo para quitarme esta opresión que me impide respirar, o llamar a Eva para que me aconseje. Nada de esto haré, voy a coger el teléfono y llamaré a Juan como hacía antes, cuando todo era sencillo entre nosotros. Ahora hay distancia en nuestros corazones y levantar el auricular se me hace un gran esfuerzo. Tengo miedo y estoy cansada. También podría dejar que el tiempo borre su recuerdo de mi memoria. Podría…
Por Aída, del blog Tormentas de tinta.

 

Como dos gotas de agua. Caminaban y sonreían. El destino, siempre caprichoso, quiso que se gestaran al mismo tiempo y en el mismo lugar. Dos gemelos que no se diferenciaban en nada. Ni siquiera Don Ramón, su médico de toda la vida era capaz de distinguirlos. Por eso, cuando abandonaron la consulta, caminaban sonriendo divertidos por haber consumado, la infantil travesura de confundir a Don Ramón una vez más.
Por Elvis, del blog Graceland.

 

Pensé que ya no había nada, pero tal parece que no todo está dicho, siempre hay un modo diferente de explicarlo, la repetición absoluta no existe, es tal la complejidad de la naturaleza, la individualidad de cada uno. Ese día volví a leer el Trac Trac del lobo estepario, el cual es un capítulo del libro de Hesse que ha representado un antes y un después en mi comprensión del interior humano, es uno de mis ‘manuales’ de consulta. Además, cómo olvidar aquel martes, si fue cuando la extranjera apareció ante mi puerta.
Por Claudia, del blog Sentimiento y juego.

 

Allí está él; siempre en la misma mesa y con un café delante. Como si esperase a alguien. Lo observo desde que por accidente nos cruzamos en la entrada de ese mismo bar. Consulta su reloj, se irá otra vez. La verdad es que ni mi herencia ni nada tengo que perder. ¿Puedo…? —pregunto sentándome atrevidamente frente a él. Finalmente… te estaba esperando. —y sonrió.
Por Misthy, del blog Místicos deseos. Elementales tentaciones.

 

“—No hay nada que puedas hacer para solucionarlo. Da igual que te pongas hecho un manojo de nervios, que des vueltas y vueltas sin parar, que te preocupes, que llores, que chilles, que patalees. Esto es lo que hay.” Y, como cada mañana, la conversación con ella no había servido para nada. “Si tienes un problema, consulta con la almohada”, le había enseñado su padre. ¡Ja!
Por Cris Mandarica, del blog Detrás de la pistola.

 

En los 15 años que llevo en la consulta de traumatología jamás me había pasado nada parecido. El paciente entró sudoroso y despeinado. No se quiso sentar y se parapetó dolorido tras el respaldo de la silla. Avergonzado confesó: “Creo que me he roto el hueso del pene”. Y así, como quien no quiere la cosa, el doctor me tocó ahí abajo y refiriéndose a mi dijo: “¡Ve usted! Aunque le debería dar la enhorabuena ninguno de los 206 huesos que tiene este esqueleto humano, corresponde a su pene.”
Por Rafael, del blog Mi recreo.

 

D: Hola morena mía, te llamo para hacerte una consulta.
E: Claro, dime.
D: ¿Me ayudas con la corrección de mi novela?
E: Sí, en cuanto la tengas lista me la mandas.
D: Gracias, no hay nada como tener amigas que te echen un cable.
Por Estefanía, del blog El rincón literario de Thor y Kira.

 

El día en la consulta había transcurrido como otro cualquiera. Tras un gran número de pacientes manifestando exageradamente sus dolencias, se tomó 5 minutos tan solo para respirar ese aire que parecía no oxigenar sus pulmones. Hacía mucho tiempo que parecía no ser suficiente, desde que ella se marchó. Unos suaves golpes en la puerta le hicieron volver a la realidad y entonces apareció una cara conocida. En su mirada advirtió que nada había cambiado y comenzó a respirar de nuevo.
Por Sara, del blog Letras en el aire.

 

Una vez más, me mandaban a su consulta. Hacía años que había aprendido a no sentir nada, pero ahí estaba otra vez. Todo ese sufrimiento, los gritos desgarradores, los llantos incansables de los bebés, la sangre que coloreaba el lugar, los cuerpos desmembrados esparcidos por el suelo… Ahora todo eso me hacía estremecer como cuando era un simple mortal. Por suerte, tenía al mejor terapeuta y enseguida podría volver al trabajo.
Por Cristina Fairchild, del blog Captive in the dark.

 

El primer día que entró en la consulta supe que aquel sería el caso definitivo; el que me encumbraría como el mejor psiquiatra o el que reduciría mi carrera a la nada. Decía llamarse Laura pero sus ojos desafiaban hasta su mismo nombre. ¿Su historia? Que había llegado del reino de las hadas a recoger los dientes de los pequeños. ¿Lo escalofriante? Que, por su tamaño, las piezas que dejó sobre mi mesa no eran en absoluto de leche.
Por Nahnnuk.

 

Juanito lo descubrió una tarde, la vio probar su comida para luego alejarse del plato, fue el primer día que no comió nada. El niño hizo una consulta: ¿Qué pasa cuando las personas dejan de comer?, “Se mueren.”, cortó su padre. Juanito decidió mantener con vida a Minini, robó un poco de jamón, lo puso sobre su comida y la gata se acercó despacio para comenzar a comer, como el domingo pasado había comido pollo ahora solo quería carne.
Por María, del blog Idilio en la oscuridad total.

 

Elisenda se sentía tan desconsolada como una niña que se ahoga en su propio llanto. No existía nada, ni nadie que le pudiera calmar. Presa de su pesar decidió ir a la consulta de una psicóloga con la esperanza de encontrar una solución… Poco a poco se iba destapando, como si de una “matriuska” se tratara, hasta llegar a su infancia. Aquella niña que fué, resurgió para abrazarle y consolarle.
Por Litxu.

 

Al fin mi vecina, tras meses de insistencia, accedió a cenar conmigo. Como cada día hice la habitual consulta de mi horóscopo, el cual me vaticinó que un gran amor entraría en mi vida y sería Virgo o Aries. Así que nada más oír su puerta aquella mañana salí a su encuentro y le pregunté por su signo. “Soy Leo” me dijo sonriente y se despidió con un “¡hasta la noche!”. Por supuesto no me presenté a la cita.
Por Mer, del blog Entre libros y Amigos.

 

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51 comments

  1. María José Viz Blanco says:

    Adella, en esta ocasión he enviado mi relato a través del formulario. Ha tardado un poco pero creo que te habrá llegado. Un abrazo fuerte.

    • Adella Brac says:

      Me ha llegado perfectamente, muchas gracias 🙂
      Me gusta el tono que le has dado a tu relato y ese final que lo dice todo sin decirlo, ¡buen trabajo!
      Una vez más, gracias por participar en el reto 😉
      Un beso.

  2. Carmen Cano Soldevila says:

    Adela, me ha encantado tu relato de este mes, con ese tono surrealista y onírico.
    Te envío por aquí el mio, pues el formulario no me lo acepta.

  3. Carmen Cano Soldevila says:

    Fui a la consulta con cierta prevención, impulsada por familiares y amigos que deseaban que dejara de fumar. El hipnotizador utilizó un reloj como péndulo. Yo salí de allí como si nada, pero lo cierto es que llevo meses sin fumar. Ahora colecciono relojes… ajenos. Soy una experta en robar el tiempo a los desconocidos.

  4. María José Viz Blanco says:

    Adella, te adjunto aquí el relato. Visto que Carmen no ha podido usar el formulario…

    Falsificaba billetes como si la economía mundial dependiese de su producción. No era nada complicado. Hasta había creado una completa página web para favorecer la consulta a los aficionados a lo fraudulento. La policía le pisaba los talones. Él empezó a sentirse incómodo y las manos se le volvieron temblorosas e inseguras. Fue una lástima que la ventana no fuese lo suficientemente alta…

  5. Mari Carmen Caballero Álvarez says:

    ¡Hola! Está muy bien tu relato, Adella. Le veo buena construcción y me gusta la temática psiquiátrica enfocada a lo onírico. Le confiere cierto trasfondo freudiano. Aunque no soy una experta me parece impecable la calidad narrativa.

    Observo óptima la presentación de tu blog, cuidado y provisto de interesantes contenidos, se percibe tu gran esfuerzo pensando en ofrecer lo mejor siempre. Te felicito y te doy las gracias como visitante de él. Un abrazo.
    Dejo temprano mi aportación, estaré pendiente de las incorporaciones para leer todos los micros que tanto me gustan. Ya leo varios por aquí.

    Los de la secta nada me preguntaron. Una decisión sin consulta, unilateral, así hacían las cosas ellos. Lavaron mi cerebro y después de un extraño rito tan solo recuerdo aquel “eres de los nuestros”. Cortadas mis alas me faltaba el aire, me faltaba vida, me faltaba yo. Pero pronto mis alas crecieron. Aunque aún me llega en la madrugada el gélido eco de sus amenazas ya no como de mis carnes. Porque aquellos que quisieron robarme la libertad acabaron en la jaula de la que yo escapé.

    http://labuhardilladelencanto.blogspot.com.es/

    • Adella Brac says:

      ¡Hola, Mari Carmen! Gracias por tus palabras sobre mi relato y el blog. En este segundo, aún queda mucho trabajo por delante, pero poco a poco voy avanzando 🙂
      Dejas temprano tu aportación, sí, pero ya ves que no eres la primera, ¡hay mucha emoción todos los días 1! 😀
      Me gusta tu relato, cómo has condensado toda una historia en las pocas líneas del reto. Y sobre todo esa frase final, ¡buen trabajo! 🙂
      Una vez más, gracias por participar en el reto 😉
      Un abrazo.

  6. Javier Puchades says:

    Hola Adella, ya te he enviado mi relato de febrero, yo no he tenido ningún problema con el formulario, espero que te haya llegado.
    Tu relato me ha gustado mucho, ojalá todos tuviésemos esa capacidad de regresar de los sueños con algo entre las manos.
    Un saludo y gracias.

    • Adella Brac says:

      Me ha llegado perfectamente, muchas gracias 🙂
      Me alegra que te haya gustado mi relato 🙂
      Sobre la capacidad de traernos cosas de los sueños, no sé yo si sería bueno siempre xD
      A mí también me ha gustado tu relato, me voy a comentarlo a tu blog 😉
      Gracias por participar, ¡un saludo!

  7. Atalanta says:

    Hola, Adella. Ya te subí el relato al formulario 🙂
    Me ha encantado tu texto de este mes, siempre me gusta mucho el tema de los sueños y la realidad. Y con el de Nuria me he reído mucho 🙂
    Besos.

  8. Yoli says:

    Hola Adella. Ya subí el relato por medio del formulario (aún no lo veo), es la primera vez que participo, aunque tengo varios meses de visitarles.

    Me encanta la temática y la oportunidad de publicar siendo principiantes. Gracias por ello.

    Saludos a todos desde Costa Rica

    • Adella Brac says:

      ¡Hola, Yoli! Bienvenida oficialmente al reto 🙂
      He recibido perfectamente tu relato, lo que pasa es que no aparece automáticamente, tengo que actualizar la entrada. Ya está hecho, por cierto 🙂
      Gracias por tus palabras, espero seguir contando contigo muchos meses 🙂
      Ahora mismo me paso por tu blog 😉
      ¡Un saludo!

  9. Pilar Alejos Martínez @1961_pilar says:

    Adela, acabo de mandar mi relato a través del formulario. No he tenido ningún problema, Espero que te haya llegado todo correcto y que te guste.

    El tuyo me ha encantado. A veces los sueños parecen tan reales que crees que lo estás viviendo. Tú protagonista me imagino que los vive de verdad, después de leer tu última frase tan inquietante…
    Me ha encantado.

    Besos.

    • Adella Brac says:

      Me ha llegado perfectamente, ¡gracias Pilar!
      Gracias también por tus palabras sobre mi relato, inquietaros es justo lo que buscaba 🙂
      ¡Y gracias por participar en el reto! 😀
      Me voy ahora mismo a comentarlo a tu blog 😉
      Un beso.

  10. Claudia E. (@ClaudiaE1984) says:

    Hola Adella:

    ¡Qué miedo no soñaba en realidad! Me ha gustado el giro de tu relato 🙂 y el nombre de la especie que tenía en su mano, no sé porque he pensado en Julio Verne, jijiji. Muy divertida toda la historia 🙂

    Y por aquí dejo uno de mis relatos 😉

    Pensé que ya no había nada, pero tal parece que no todo está dicho, siempre hay un modo diferente de explicarlo, la repetición absoluta no existe, es tal la complejidad de la naturaleza, la individualidad de cada uno. Ese día volví a leer el Trac Trac del lobo estepario, el cual es un capítulo del libro de Hesse que ha representado un antes y un después en mi comprensión del interior humano, es uno de mis ‘manuales’ de consulta. Además, cómo olvidar aquel martes, si fue cuando la extranjera apareció ante mi puerta.

    Un abrazo!

    • Adella Brac says:

      ¡Gracias por tus palabras, Claudia! 🙂
      La especie es el pez ángel, pero me parecía mucho más efectivo poner el nombre científico 🙂
      ¡Gracias por participar en el reto! Me voy a comentar los relatos a tu blog 😉
      Un beso.

  11. Misthy says:

    He apenas visto en un blog amigo lo de este reto y he querido participar. Ya he enviado mi relato. Por esta sola ocasión, y para “ponerme al día” he querido unir las propuestas de enero y febrero, respetando igualmente las pautas. Espero haber hecho bien y poder seguir participando.

    • Adella Brac says:

      ¡Bienvenida, Misthy! Me gusta ese doble reto que te has impuesto a nivel personal 😀
      Está todo correcto, espero seguir contando contigo los próximos 🙂
      Me voy a comentar el texto a tu blog.
      Gracias por participar 😉
      Un beso.

  12. Cris Mandarica says:

    Tarde, pero espero que no mal, aquí va mi micro. Hoy con un poquito de pensamiento lateral 😛 Biquiños!

    “<>.

    Y, como cada mañana, la conversación con ella no había servido para nada. <>, le había enseñado su padre. ¡Ja!”

    • Cris Mandarica says:

      Perdón, unos signos malditos en blogger me han jugado una mala pasada. Ahora sí que sí: “-No hay nada que puedas hacer para solucionarlo. Da igual que te pongas hecho un manojo de nervios, que des vueltas y vueltas sin parar, que te preocupes, que llores, que chilles, que patalees. Esto es lo que hay.”

      Y, como cada mañana, la conversación con ella no había servido para nada. “Si tienes un problema, consulta con la almohada”, le había enseñado su padre. ¡Ja!”

  13. sara says:

    ¡Hola guapa!
    Te dejo el microrrelato de este mes que casi se me pasa dejártelo por aquí:
    “El día en la consulta había transcurrido como otro cualquiera. Tras un gran número de pacientes manifestando exageradamente sus dolencias, se tomó 5 minutos tan solo para respirar ese aire que parecía no oxigenar sus pulmones. Hacía mucho tiempo que parecía no ser suficiente, desde que ella se marchó. Unos suaves golpes en la puerta le hicieron volver a la realidad y entonces apareció una cara conocida. En su mirada advirtió que nada había cambiado y comenzó a respirar de nuevo.”
    http://letras-enel-aire.blogspot.com.es/2017/02/reto-de-las-cinco-lineas-febrero-volver.html
    ¡Un besazo guapa!

  14. Cristina Fairchild says:

    Hola! Hace días que vi este reto pero no me animaba a participar, hasta hoy que me ha dado la locura xD Ya te he enviado mi primer relato y pienso seguir por aquí porque me apetece volver a escribir y este reto me parece una muy buena forma para motivarme.

    • Adella Brac says:

      Hola, Cristina, ¡bienvenida!
      No lo dudes, si te quedas, te motivaré cada día 1 con tres palabras nuevas 🙂
      Voy a conocer tu blog y comentar el relato allí 😉
      Gracias por participar 🙂
      Besos.

  15. Ana says:

    Hola Adella!
    Dejo mi relato sin poder leer todas las aportaciones, pero me apunto en la agenda leerlos todos, que seguro que un mes más son fantásticos.
    En esta ocasión me ha salido un poco oscuro, jejeje
    Besos y gracias por seguir entrenando nuestras neuronas un mes mas 🙂

    • Adella Brac says:

      ¡Hola, Ana / Nahnnuk! 😀
      Te confirmo que todos los relatos son fantásticos, así que no dejes de leerlos 🙂
      Respecto al tuyo, está al mismo nivel. Se ve que cada palabra está bien medida, no sobra ni falta nada. Ese psiquiatra sabedor de que se encuentra ante todo un desafío, y esa espeluznante mujer… Brrr, ¡qué mal cuerpo me has dejado! ¡Buen trabajo!
      Una y mil veces, gracias por participar en el reto 😉
      Beso grande.

  16. Mer says:

    Hola Adella guapa, te he mandado mi relato a través del formulario, espero lo recibas perfectamente. Cada mes me gustan más lo relatos, se ve que la gente le va cogiendo el tono, me encanta. El tuyo de este mes me gusta en especial, todo lo que tenga que ver con los sueños me atrae y me inquieta también.
    Te mando un fuerte abrazo.

    • Adella Brac says:

      ¡Hola, Mer! Lo he recibido perfectamente, gracias 🙂
      Estoy de acuerdo contigo, a la gente que lleva un tiempo participando en el reto se les nota 🙂
      Me alegra que te haya gustado mi relato 🙂 Yo me voy ahora mismo a comentar el tuyo a tu blog 😉
      Una vez más, gracias por participar en el reto 🙂
      ¡Un abrazo!

      • Adella Brac says:

        ¡Qué tonta soy! No me acordaba de que no lo tienes publicado en tu blog…
        Te lo comento aquí, espero que lo veas.
        Me gusta mucho esa última frase tan categórica y la manera en la que posiciona al lector frente al protagonista. ¡Buen trabajo! 🙂

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