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Reto: 5 líneas – Julio 2016

By on 1 Jul 2016 in reto 5 líneas | 60 comments

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(Este reto consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Pincha aquí para saber más.)

 

Julio:
Mudanza, barullo y acarrear.

 

Ese acarrear de muebles todo el día. Y los gritos… Yo pensaba que ahí no vivía nadie… Eso es una cámara, ¿vamos a salir en la tele?… ¿Nadie más escuchó el barullo de anoche?… Yo ni siquiera vi el camión de la mudanza, ¿cuándo se instalaron?… ¡Ay, madre! ¡Que vamos a salir en la tele!… Callad todos, que vienen los policías… Buenos días, agentes, les he llamado yo… No, era un señor muy normal, siempre saludaba.
Por Adella Brac.

 

En cuanto salí de entre las rocas, una pequeña cala se abrió ante mí. Huía del bullicio de la ciudad y de la dichosa mudanza, que por fin había terminado. Fruncí el ceño en cuanto el sol me cegó al abandonar la penumbra. El calor del mediodía era abrasador, había sido una buena idea acarrear la sombrilla hasta allí. Estaba resuelta a tumbarme y no pensar en el centenar de cajas que me quedaban por abrir.
Por Lidia Castro, del blog Mis historias y otros devaneos.

 

−¡Qué tremendo barullo! ¡Menuda mudanza! Ni que fuesen la familia real…
−No te burles, María. El acarrear toda una vida, de tu hogar a otro que nunca lo será, no es fácil. Es muy duro, sin duda. Tú y yo sabemos que es una familia desestructurada, como lo llaman ahora. Estoy segura de que esos niños no podrán olvidar la casa donde dieron sus primeros pasos, donde descubrieron el mundo. Otra vida diferente les espera.
Por María José Viz.

 

−Pero ¿no solíais decir que en tiempos de tribulación es mejor no hacer mudanza?
−Sí, pero lo que me puede acarrear el mantener la decisión tomada casi es peor.
−Pues sí que ha caído mal vuestro parecer.
−No sabéis el barullo que he tenido que soportar, día y noche, durante estas semanas. Que si estaba loco, que si borracho. Yo sólo quería darle un toque de color a la fachada.
−Ya, pero naranja y fucsia no os parece un poco…
Por Jesús Garabato.

 

La mudanza la había dejado agotada. Era un barrio ruidoso, y el barullo había aumentado con su llegada. “Siempre igual” pensó con una gran frustración en el pecho. Se había vuelto algo bastante habitual, era lo que su trabajo exigía. Y cuando se acostumbraba, la volvían a trasladar como por arte de magia. Aunque era un puesto que acarreaba muchos problemas consigo, agradecía que por lo menos pudiera cambiar de aires.
Por Owaru Chan, del blog La vida de una otaku.

 

Barrunté mudanza, la inestabilidad del tiempo merma mi salud, pensé, afrontando la demoledora migraña. Sentía confusión, barullo en la cabeza como si fuera golpeada con un mazo y alguien gritara en el interior de mi cerebro. Ello pudo acarrear la brutal tormenta desatada dentro de mí. Sedado, retorcido de dolor en el suelo del despacho el hombre agonizaba entre regueros de sangre. Veinte fueron las puñaladas. A él. ¡A mi marido! Por canalla, por infiel, por…
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.

 

Acarrear este barullo de mentiras en la cabeza, vaya donde vaya, mire donde mire, girar la cabeza y que estés vos. Ese secreto que nunca me contaste. Esa mentira que siempre me dijiste, “te amo, Ana” me dijiste, “te prometo, la dejo antes de la mudanza”. A España te fuiste, y te fuiste con ella, con tus chicos y con ella. Y yo acá acarreando, en cada callejón de Buenos Aires, la sensación de que ese secreto, que nunca dijimos, pesa más que el universo.
Por Sofi Alonso, del blog Impinchable.

 

“Sam creyó que la mudanza iba a acarrear el fin de su afición. Pero le trajo un amigo. Tom tenía diez años, como él, y sus mismas aficiones. Destripar gatos, quemar ratones. Tom era especial: olía mal, nadie más lo veía y estaba frío. Tom prometió enseñarle a desmembrar al llorica bebé de la llorica vecina. Debía llevárselo en el barullo de la fiesta. Nadie se daría cuenta hasta que ambos hubieran terminado de jugar. Tom sabía muchas cosas. Tom era genial.”
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

 

“Es difícil acarrear con tanta responsabilidad cuando sientes que necesitas liberarte hasta de la ropa que llevas, hacer una especie de mudanza desde tu propio cuerpo hacia otro más liviano, o directamente mutar en pura energía. Cuando el barullo que montan tantas obligaciones te satura hasta límites insospechados, necesitas cerrar los ojos y desconectar hasta de tu propio ser.”
Por Lluvia Beltrán, del blog Lluvia Beltrán.

 

María llora triste mientras ve a los trabajadores cargar cajas. El barullo de la calle no oculta el dolor que la mudanza le causa. Acarrear tantos trastos, empacar toda una vida y comenzar de cero en otro lugar, otra escuela, otros amigos, otra maestra. Su mundo se desmorona al pensar en ya no verlo. El auto avanza y su corazón se detiene. Voltea el rostro y ahí, en medio de la calle, está Joaquín sonriente, lo ve llevar la mano a su oreja. “Te llamo” le adivina decir y sonríe.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

Derribó la puerta de una patada y apartó el barullo del camino, mientras avanzaba con urgencia. No fue fácil acarrear con tanto peso al salir. Así y todo, lo logró a tiempo. Volvió a su tamaño natural, puso lo que había sacado del corazón de su cliente en el contenedor de desechos emocionales y esperó, aburrido, a que los de la mudanza cerebral terminaran su parte del trabajo. No vio que, del basurero, algo goteaba, fluía y se pegaba a sus zapatos.
Por Cyn, del blog El fantasma en mi tintero.

 

De nada sirvió el barullo de la mudanza. Acarrear todas las pertenencias de una casa a otra no cambió absolutamente nada. No era la casa la que estaba embrujada, sino la propia familia. Al principio no lo notaron. Pero una noche volvieron los incesantes ruidos y aquel inquietante movimiento en las sombras. Entonces supieron que la presencia se había ido con ellos y que no existiría lugar alguno donde estuvieran a salvo…
Por M. A. Álvarez, del blog El blog de M. A. Álvarez.

 

Durante dos semanas he vivido en un barullo laboral, y debido a eso he tenido que acarrear una carga emocional y de trabajo que me ha dejado agotada en esta mudanza profesional que he realizado, pero he logrado mi sueño.
Por E AG, del blog El rincón literario de Thor y Kira.

 

Nunca pensé que realizar una mudanza fuera a acarrear tal expectación entre mis vecinos, aunque supuse que era natural que la tuviesen, pues era la vecina nueva de la que nada sabían y debían sentir gran curiosidad por mí… No obstante, noté que algo extraño flotaba en el aire tras escuchar sus cuchicheos y sus risitas perversas, mientras subía cajas y cargaba decenas de bultos. La primera noche que pasé en mi casa oí un gran barullo tras la puerta. Miré por la mirilla y ahí estaban mis vecinos zombis, vigilantes, criaturas extrañas…
Por Aída, del blog Tormentas de tinta.

 

El último día siempre es excitante y todos están como locos. Me digo confiado que hay ciertas cosas a las que no se renuncia. Por eso espero a que vuelva a buscarme. No se olvidará de mí. Después de lo que hemos vivido no puede. Prefiero pensar que es por el barullo de la mudanza y no porque ya no me quiera a su lado que me he quedado olvidado en este rincón, pero … ¿y si se siente mayor para acarrear este peluche viejo y raído?
Por Nahn Nuk.

 

Con la llegada de la buena noticia de que Anya sería adoptada, se formó un gran barullo en las habitaciones. Pocos días después, unos niños hicieron una pequeña mudanza al dormitorio de Anya, que era uno de los más grandes. Lo hicieron sin el permiso de sus cuidadoras y pensaban que aquello iba a acarrear algún castigo, pero las mujeres solo sonrieron y ayudaron a decorar la habitación de los chicos que eran tan mayores que nadie quería adoptar.
Por Edith T. Stone, del blog Lo que Tahis anda escribiendo.

 

Acarrear con los dibujos de cuando tenían dos años supuso más peso sentimental que otra cosa, igual que con todo lo demás. No hubiera sentido lo mismo de ser una simple mudanza. Estaba cansada, y no quise obligarles a que destrozasen la puerta de la que aún consideraba mi casa. Puede que no me dejasen volver, pero, al menos, el barullo de la gente que estaba fuera con pancartas me dijo a gritos que no estaba sola.
Por Cris Mandarica, del blog Detrás de la pistola.

 

Te advertí de las consecuencias que tus continuas mentiras podían acarrear, ahora no intentes salvar lo insalvable. La mudanza no te llevará demasiado tiempo, por aquí pocas cosas son tuyas. Ni explicaciones, ni excusas, ni disculpas, vete sin formar barullo. Créeme cuando te digo que no te voy a echar de menos y que con este adiós gano más de lo que pierdo. Y Ahórrate la escenita del portazo al salir haciéndome creer que te importa, te queda ridículo.
Por Mer, del blog Entre libros y Amigos.

 

En esta ocasión se dijo: hasta aquí he llegado, ya no estoy dispuesta a acarrear mi maleta de una casa a otra cual camión de mudanza. Una semana con mi madre, otra con mi padre y así sucesivamente…Dejo atrás el barullo de la casa materna y la parsimonia de la paterna. Avanzo con mi nueva caravana hacia mi destino. Ahora mi casa es también la vuestra. Eso sí, no olvideis preparar vuestras maletas y respetar los turnos: una semana viene uno y la siguiente el otro…
Por Litxu.

 

A los de la mudanza les sorprendió encontrar la puerta abierta y tener tan pocos muebles y cajas que acarrear. Solo dos bultos largos y pesados les dieron faena. Tras casi un día de viaje, llegaron al destino, pero nadie les abrió la puerta ni contestó sus llamadas telefónicas. Decidieron descargar armando barullo y dejarlo todo tirado en la calle. Pero, al abrir las puertas traseras del camión, el hedor les dio la bienvenida.
Por Esther Magar, del blog Relatos Magar.

 

Con todo el barullo de la mudanza, en que hubo que acarrear tantos muebles de un sitio a otro, se me olvidó avisar a mi marido de que nos cambiábamos de casa. Días después, alguien me dijo que lo había visto comprando en el Ikea. Sospecho que él tampoco me echa de menos.
Por Plácido Romero, del blog Placidario.

 

El mal hábito de hacer mudanza cansaba a Meg. Quería encontrar un amor tranquilo y duradero, quería renunciar a amores a barullo y centrarse más en la calidad. Sabía que tenía que dejar a sus actuales tres galanes y que todo iba a acarrear grandes protestas, especialmente por parte de Mike que estaba perdidamente enamorado. Las buenas decisiones no siempre son fáciles de tomar.
Por Gabriela Florea, del blog Vise, Sueños y Dreams.

 

El barullo que se armó cuando me tocó acarrear la responsabilidad de ser el primero fue digno del inicio de las rebajas de El Corte Inglés. A veces no hace falta más que un golpe de suerte, si es que darte de bruces contra el borde de un lavabo se puede llamar así. Porque para terminar la mudanza a la casa del señor Pérez hay que pasar una dura prueba: sobrevivir una noche a la intemperie bajo una almohada asesina.
Por Dalayn, del blog Más que veneno.

 

Estabamos deseando que llegaran las fiestas del patrón. Era la única época del año en la que disfrutabamos del barullo que formaban los pueblerinos en la plaza para escuchar el pregón del alcalde. En esos días mi padre no tenía trabajo pues nadie se atrevía a hacer una mudanza y por desgracia eso le iba a acarrear una carga extra para su fatigada espalda varios días después.
Por Txema Alvarez.

 

Odio hacer mudanza, no me gusta ese barullo de ponerlo todo patas arriba, acarrear aquello que has acumulado durante años y que forma parte del puzzle de tu vida. No me gusta volver a empezar de nuevo, desmontar de aquí para montar allá, encontrar el lugar adecuado para cada cosa… ¿Dónde coloco yo ahora mis sentimientos? ¿cómo ordeno este montón de recuerdos? ¿dónde guardo mis lágrimas? ¡Odio las mudanzas del corazón!
Por Esther Bosé, del blog Solo contenidos.

 

¡Cerrado!
Accede desde aquí al reto del mes en curso.

 

60 Comments

  1. −¡Qué tremendo barullo! ¡Menuda mudanza! Ni que fuesen la familia real…
    −No te burles, María. El acarrear toda una vida, de tu hogar a otro que nunca lo será, no es fácil. Es muy duro, sin duda. Tú y yo sabemos que es una familia desestructurada, como lo llaman ahora. Estoy segura de que esos niños no podrán olvidar la casa donde dieron sus primeros pasos, donde descubrieron el mundo. Otra vida diferente les espera.

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      Me gusta el tono nostálgico de tu relato, ese "acarrear toda una vida, de tu hogar a otro que nunca lo será"… La verdad es que "acarrear" es una palabra con mucha fuerza y aquí funciona a la perfección 🙂
      ¡Gracias por participar en el reto!
      Y perdón por la tardanza en comentar, he estado de vacaciones 🙂

  2. −Pero ¿no solíais decir que en tiempos de tribulación es mejor no hacer mudanza?
    −Sí, pero lo que me puede acarrear el mantener la decisión tomada casi es peor.
    −Pues sí que ha caído mal vuestro parecer.
    −No sabéis el barullo que he tenido que soportar, día y noche, durante estas semanas. Que si estaba loco, que si borracho. Yo sólo quería darle un toque de color a la fachada.
    −Ya, pero naranja y fucsia no os parece un poco…

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      Me gusta el toque divertido que le has dado al micro con esa resolución tan… digamos colorida 😀
      ¡Gracias por participar en el reto! 🙂
      Y perdón por la tardanza en comentar, he estado de vacaciones 🙂

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      😀 ¡Gracias!
      Pero siento no poder resolver tu intriga, no es más que un guiño al típico "siempre saludaba" de las noticias de sucesos 🙂
      ¡Besos!

  3. Owaru Chan

    2 julio, 2016

    Post a Reply

    La mudanza la había dejado agotada. Era un barrio ruidoso, y el barullo había aumentado con su llegada. "Siempre igual" pensó con una gran frustración en el pecho. Se había vuelto algo bastante habitual, era lo que su trabajo exigía. Y cuando se acostumbraba, la volvían a trasladar como por arte de magia. Aunque era un puesto que acarreaba muchos problemas consigo, agradecía que por lo menos pudiera cambiar de aires.

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      Madre mía, ¿cuál es ese trabajo? Con ese "el barullo había aumentado con su llegada" me imagino lo peor xD
      ¡Gracias por participar en el reto, Owaru! 🙂
      Besos.
      (Perdón por la tardanza en comentar, he estado de vacaciones 🙂

  4. ¡Hola, Adella! Tu relato me confunde un poco esta vez. No estoy segura, pero si he entendido bien la mezcla macabro-humorística me encanta. Ingenioso y creativo lo veo, aunque me queda ese poso de duda, ese pequeño matiz de incomprensión. El resto de participaciones deja entrever buena calidad. Nos ocupa un Reto apasionante; cada vez me gusta más. Un beso.

    Te dejo mis cinco líneas.

    Barrunté mudanza, la inestabilidad del tiempo merma mi salud, pensé, afrontando la demoledora migraña. Sentía confusión, barullo en la cabeza como si fuera golpeada con un mazo y alguien gritara en el interior de mi cerebro. Ello pudo acarrear la brutal tormenta desatada dentro de mí. Sedado, retorcido de dolor en el suelo del despacho el hombre agonizaba entre regueros de sangre. Veinte fueron las puñaladas. A él. ¡A mi marido! Por canalla, por infiel, por…

    http://labuhardilladelencanto.blogspot.com.es/

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      ¡Hola, Mari Carmen! Perdón por la tardanza en comentar, he estado de vacaciones 🙂
      Siento mucho resolver tu intriga de una manera un tanto prosaica; simplemente trataba de hacer un guiño divertido a ese "siempre saludaba" tan típico de los casos de sucesos 🙂
      Me gusta el tono que has escogido para tu relato, y como lo refuerzas mediante el vocabulario. ¡Buen trabajo! 🙂
      ¡Saludos!

    • Muy oportuna y precisa la explicación de tu relato: clara, directa y breve. Eso sí, puede que la curiosidad esta vez haya matado al gato. Si te cuento la cantidad de cosas buenas y malas que imaginé leyendo tu relato no terminaría. Es un texto muy bien construido, sencillo pero con muchas puertas abiertas al criterio del lector; no conviene cerrarlas. Admirable. Un beso, Adella.

    • adellabrac

      27 septiembre, 2016

      Post a Reply

      Es la maravilla de un texto, que cada lector pueda encontrar una historia diferente, también diferente a la del escritor 🙂

  5. ~Sofi Alonso

    6 julio, 2016

    Post a Reply

    Qué lindo, Adella! Me encantó tu relato! No me decido si es algo siniestro o humorístico, y eso me gusta 🙂 Te dejo el mío:

    Acarrear este barullo de mentiras en la cabeza, vaya donde vaya, mire donde mire, girar la cabeza y que estés vos. Ese secreto que nunca me contaste. Esa mentira que siempre me dijiste, “te amo, Ana” me dijiste, “te prometo, la dejo antes de la mudanza”. A España te fuiste, y te fuiste con ella, con tus chicos y con ella. Y yo acá acarreando, en cada callejón de Buenos Aires, la sensación de que ese secreto, que nunca dijimos, pesa más que el universo.

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      ¡Gracias por tus palabras, Sofi! 🙂
      Me gusta tu micro, sobre todo esa primera frase. "Acarrear" es una palabra muy potente y funciona muy bien ahí. ¡Buen trabajo! 😉
      Y gracias por participar en el reto 🙂

  6. Muy original tu microrrelato ^_^ Aquí te dejo el mío:

    "Es difícil acarrear con tanta responsabilidad cuando sientes que necesitas liberarte hasta de la ropa que llevas, hacer una especie de mudanza desde tu propio cuerpo hacia otro más liviano, o directamente mutar en pura energía. Cuando el barullo que montan tantas obligaciones te satura hasta límites insospechados, necesitas cerrar los ojos y desconectar hasta de tu propio ser."

    ¡Besos!

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      Esa idea de hacer una mudanza desde tu propio cuerpo hacia otro más liviano me encanta 🙂 Creo que todos conocemos ese deseo de desconectar 🙂 ¡Buen trabajo! Gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

  7. Ray

    6 julio, 2016

    Post a Reply

    Muy original. El vecino de al lado siempre nos suscita curiosidad, jajaja. Aunque en tu relato no termina bien el pobre, se masca la tragedia.

    Un beso 😉

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      No te preocupes, me entero por Twitter. Aunque pegarlo aquí me facilita las cosas 🙂
      Gracias a ti por continuar participando :-*

  8. Cyn

    8 julio, 2016

    Post a Reply

    Muy buenos todos los microrrelatos. Paso a dejar el mío, esta vez me porté bien y lo hice temprano en el mes :3

    Derribó la puerta de una patada y apartó el barullo del camino, mientras avanzaba con urgencia. No fue fácil acarrear con tanto peso al salir. Así y todo, lo logró a tiempo. Volvió a su tamaño natural, puso lo que había sacado del corazón de su cliente en el contenedor de desechos emocionales y esperó, aburrido, a que los de la mudanza cerebral terminaran su parte del trabajo. No vio que, del basurero, algo goteaba, fluía y se pegaba a sus zapatos.

    ¡Besos!

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      Tienes razón, Cyn, hay mucho nivel por aquí 🙂
      Esa frase: "puso lo que había sacado del corazón de su cliente en el contenedor de desechos emocionales" es maravillosa y podría ser el comienzo de una historia más larga. ¡Buen trabajo!
      Gracias por participar en el reto 🙂
      Lamento la tardanza en comentar, he estado de vacaciones.

  9. M.A. Álvarez

    8 julio, 2016

    Post a Reply

    ¡Hola! Me ha gustado mucho tu relato de este mes. Enseguida me he imaginado a la típica señora que suele salir en la tele contando algún sucedo que haya ocurrido cerca de su casa jejeje.

    Dejo mi texto por aquí:

    De nada sirvió el barullo de la mudanza. Acarrear todas las pertenencias de una casa a otra no cambió absolutamente nada. No era la casa la que estaba embrujada, sino la propia familia. Al principio no lo notaron. Pero una noche volvieron los incesantes ruidos y aquel inquietante movimiento en las sombras. Entonces supieron que la presencia se había ido con ellos y que no existiría lugar alguno donde estuvieran a salvo…

    Un abrazo 🙂

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      Gracias por tus palabras, justo de eso se trataba 😀
      "No era la casa la que estaba embrujada, sino la propia familia." Me encanta 🙂 ¡Buen trabajo! Y gracias por participar en el reto 😉
      ¡Besos!

  10. Nahn Nuk

    17 julio, 2016

    Post a Reply

    Geniales relatos, como siempre. Esta vez me vengo antes a dejar el mío, para quitarme esa mala costumbre de hacerlo a ultima hora.
    Un saludo!

    El último día siempre es excitante y todos están como locos. Me digo confiado que hay ciertas cosas a las que no se renuncia. Por eso espero a que vuelva a buscarme. No se olvidará de mí. Después de lo que hemos vivido no puede. Prefiero pensar que es por el barullo de la mudanza y no porque ya no me quiera su lado que me he quedado olvidado en este rincón, pero … ¿ y si se siente mayor para acarrear este peluche viejo y raído ?

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      ¡Oh! ¡Que ternura de micro has hecho, Nahn Nuk! ¡Buen trabajo! 😉
      Gracias por participar en el reto 😉
      ¡Beso grande!

  11. Edith T. Stone

    19 julio, 2016

    Post a Reply

    Hola guapa, aquí te dejo el mío 🙂

    Con la llegada de la buena noticia de que Anya sería adoptada, se formó un gran barullo en las habitaciones. Pocos días después, unos niños hicieron una pequeña mudanza al dormitorio de Anya, que era uno de los más grandes. Lo hicieron sin el permiso de sus cuidadoras y pensaban que aquello iba a acarrear algún castigo, pero las mujeres solo sonrieron y ayudaron a decorar la habitación de los chicos que eran tan mayores que nadie quería adoptar.

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      Me gusta el tono hermoso que le has dado a una historia tan triste. ¡Buen trabajo! 🙂 Y gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

  12. Cris Mandarica

    19 julio, 2016

    Post a Reply

    Hola guapa. Por fin me paso por aquí, no he tenido mucho tiempo y he estado desconectada, pero lo primero que he hecho al volver ha sido no perderme el reto de este mes. El lunes lo publicaré en el blog y mientras, te lo dejo aquí. Biquiños!

    Con hache intercalada

    Acarrear con los dibujos de cuando tenían dos años supuso más peso sentimental que otra cosa, igual que con todo lo demás. No hubiera sentido lo mismo de ser una simple mudanza. Estaba cansada, y no quise obligarles a que destrozasen la puerta de la que aún consideraba mi casa. Puede que no me dejasen volver, pero, al menos, el barullo de la gente que estaba fuera con pancartas me dijo a gritos que no estaba sola.

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      No te preocupes, yo también he estado desconectada en julio 🙂
      Ese "barullo de la gente que estaba fuera con pancartas me dijo a gritos que no estaba sola" vale su peso en oro 🙂
      ¡Buen trabajo! Y gracias por encontrar tiempo para participar en mi reto 🙂
      Beso grande.

  13. Mer mer

    22 julio, 2016

    Post a Reply

    Hola guapi, aquí llego fiel a tu reto que nos hace darle a la cabeza…

    Te advertí de las consecuencias que tus continuas mentiras podían acarrear, ahora no intentes salvar lo insalvable. La mudanza no te llevará demasiado tiempo, por aquí pocas cosas son tuyas. Ni explicaciones, ni excusas, ni disculpas, vete sin formar barullo. Créeme cuando te digo que no te voy a echar de menos y que con este adiós gano más de lo que pierdo. Y Ahórrate la escenita del portazo al salir haciéndome creer que te importa, te queda ridículo.

    Un fuerte abrazo.

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      ¡Hola! 🙂 Gracias por participar en el reto 😉
      Muy buen micro, muy bien plasmada la carga emocional, ¡buen trabajo!
      Sublime esa última frase 😀
      Un abrazo.

  14. LITXU

    25 julio, 2016

    Post a Reply

    Hola Adella muy original y periodístico tu relato e este mes.
    Aquí te dejo el mío, a ver qué te parece:

    En esta ocasión se dijo: hasta aquí he llegado, ya no estoy dispuesta a acarrear mi maleta de una casa a otra cual camión de mudanza. Una semana con mi madre, otra con mi padre y así sucesivamente…Dejo atrás el barullo de la casa materna y la parsimonia de la paterna. Avanzo con mi nueva caravana hacia mi destino. Ahora mi casa es también la vuestra. Eso sí, no olvideis preparar vuestras maletas y respetar los turnos: una semana viene uno y la siguiente el otro…

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      ¡Gracias! 🙂
      Me gusta mucho cómo has incorporado la palabra "mudanza" 🙂 Y me encanta que tu protagonista haya decidido tomar las riendas de su vida… o el volante 😀
      ¡Gracias por participar en el reto! 😉
      Besos.

    • adellabrac

      29 julio, 2016

      Post a Reply

      ¡Bienvenido al reto, Plácido! 🙂
      No es que me guste, ¡es que me encanta! Te diría que te has quedado en un casi cuatro líneas y que tendrías que añadir algo, pero no veo donde poner más. Creo que es perfecto tal y como está. ¡Buen trabajo!
      ¿Nos vemos en agosto? 😉

  15. Dalayn

    29 julio, 2016

    Post a Reply

    ¡Este mes llego a tiempo! Me ha costado sacar algo que me gustara, pero estoy muy contenta ^^`

    El barullo que se armó cuando me tocó acarrear la responsabilidad de ser el primero fue digno del inicio de las rebajas de El Corte Inglés. A veces no hace falta más que un golpe de suerte, si es que darte de bruces contra el borde de un lavabo se puede llamar así. Porque para terminar la mudanza a la casa del señor Pérez hay que pasar una dura prueba: sobrevivir una noche a la intemperie bajo una almohada asesina.

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      Llegas a tiempo 🙂
      Me encanta ese toque divertido que le has dado al micro, ¡buen trabajo!
      ¡Reto superado! Gracias por participar 😉
      Besos.

  16. Txema Alvarez

    29 julio, 2016

    Post a Reply

    Llego a tiempo!!

    Estabamos deseando que llegaran las fiestas del patrón. Era la única época del año en la que disfrutabamos del barullo que formaban los pueblerinos en la plaza para escuchar el pregón del alcalde. En esos días mi padre no tenía trabajo pues nadie se atrevía a hacer una mudanza y por desgracia eso le iba a acarrear una carga extra para su fatigada espalda varios días después.

    • adellabrac

      30 julio, 2016

      Post a Reply

      Llegas a tiempo, sí 🙂
      Creo que la palabra "mudanza" te ha dado problemas, ¿no? Parece un pelín forzado… pero se equilibra con ese divertido "barullo" de los vecinos 🙂
      ¡Gracias por participar en el reto!
      Un beso.

    • adellabrac

      2 agosto, 2016

      Post a Reply

      Uf, último día, 23:21, ¡eso sí que es apurar el margen! 😀
      ¡Un placer que participes un mes más! 🙂
      Me voy a comentarlo a tu blog 😉
      Besos.

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