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Reto: 5 líneas – Marzo 2016

By on 1 Mar 2016 in reto 5 líneas | 80 comments

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(Este reto consiste
en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras
propuestas. Pincha aquí para saber más.)
Marzo:
Última, diferencia y quinto.
Vivo en un quinto.
Es un piso amplio y bonito. Me gusta cuando sale el sol y los rayos cruzan el
salón iluminando pequeñas motas de polvo en suspensión. Me gusta al mediodía, porque
la escalera se llena de aromas deliciosos. Y a última hora de la tarde, cuando
los sonidos se van apagando poco a poco y sé que mi amo está a punto de llegar.
Esa es una diferencia entre humanos y perros. Él ha comprado la casa, yo la
disfruto.
Por Adella Brac.
Discutimos como
siempre, ella lloró como nunca, me irrité como otras veces, se enervó de manera
desproporcionada. Nos sabíamos la aguja de marear de cada uno pero estábamos
cansados de hacerla bailar. Yo fui quien la pinché, porque no quería ser
siempre el que saltase. Y me envió al quinto pino. La diferencia con otros días
es que esta vez sería la última. Ni ella me llamó de nuevo, ni yo recorrí el
camino de vuelta.
Por Cris Mandarica,
del blog Detrás de la pistola.
Pocas tormentas llegan
sin avisar. Una brisa más fría de lo normal, un cielo más gris… Podrás
escribir que la lluvia te sorprendió de repente, pero sabes bien que no es así.
Afirmabas que saldría el sol, pero aquel era el quinto día que cargabas con un
paraguas. Ya ves, no eras tan ilusa como decías. ¿Qué se siente cuándo estalla
la última tormenta? ¿Qué la diferencia de las demás? Probablemente sea la
certeza que la acompaña: mojarse los pies no es tan grave como esperabas.
Por Chari, del blog Rincón Revuelto.
Su última conquista.
Rubia, ojos claros, sonrisa traviesa: como todas. La había llamado María, pero
era Marta. ¿Cómo cojones se suponía que tenía que notar la diferencia? Marta se
había reído, quitándole importancia. “Quizá es que te recuerdo a alguien”,
había dicho. “No”, murmuró él entre dientes mientras apuraba su quinto cubata,
“y por eso estás aquí”.
Por
Bettie Jander, del blog Cuaderno de retales.
La última vez que vino
a buscarme me dijo que no me quería querer, que no podía. Fue como bajar al
quinto infierno. No encontré la diferencia entre dejarme morir y esta tristeza
de la que ahora soy preso. A pesar de haber pasado juntos unas semanas maravillosas
y de amarnos como no lo habíamos sentido nunca le pudo el miedo y ese hombre
primitivo que llevaba dentro hizo de su vergüenza mi pena.
Por
Nacho Cuevas, del blog Falsa moneda
Sí, sé que voy por mi
quinto chupito de tequila. Siento en la lengua un hormigueo fruto de la mezcla
de alcohol, limón y sal y aún así no creo que sea mi último trago. Hay noches
en las que recurres a cualquier cosa por golpear esas neuronas que mantienen
vivo tu recuerdo. Aún así esta noche va a marcar la diferencia: es la última
vez que hago esfuerzos por olvidarte. 
Por Mariul, del blog Sibilablog
Me duele la cabeza como
nunca me había dolido nada. Me froto las sienes -pequeños círculos que se
convierten en una presión, hasta que me duelen también los dedos- Es la última
vez que hago esto. Un hilo de luz se muere en la pared manchada. No veo la diferencia
entre esperar sentado a que me maten o hacerlo yo. Alguien sube corriendo.
Atropellándose. Tengo 10 segundos hasta que llegue al quinto. Apago el
cigarrillo y me acerco a la ventana.
Por Sofía Krysiak Vallejos, del blog La perla sucia.  
Ya
hemos entrado en el quinto año de guerra en Siria. Una guerra, como todas,
absurda. Y como siempre, lo peor de la guerra es la gente que se ve afectada
por ella y que no se la ha buscado. Vemos a niños, adultos y ancianos que
intentan escapar del horror y que se embarcan en un viaje que puede marcar la
diferencia, piensan en Europa como su última esperanza de escapar del horror y
lo único que consiguen es más dolor, muerte y desesperación.
Por Beatriz, del blog Gozar de la Vida.
Todavía me persigue el
recuerdo de aquel muchacho del quinto curso que sentado en la última fila nos
traía a todas a mal traer; tan atractivo como seductor, tan ingenioso como
divertido, tan elocuaz como sibilino. Hasta que un día en el recreo al verle
desplegar, como un pavo real, su enorme abanico de plumas caí en la cuenta de
que la diferencia entre nuestro ídolo y los demás era que tenía demasiada pluma…
Por Litxu.
La diferencia entre tú y yo radica en que mi última palabra fue más breve que el quinto de cerveza que me tomé antes de decirla.
Es que ya no tenía
mucho más que añadir, los silencios se pronunciaron durante demasiado tiempo.
Por E AG, del blog El rincón literario de Thor y Kira.
La mayor diferencia
entre esta generación y la última, es que ahora entró en quinto. Odiaba perder,
tenía que enfrentar las consecuencias de sus actos, ponerle pecho al hecho y
aceptar la decisión de los mayores. Los años le estaban pasando factura y sus
huesos no respondían como antes. Aun así estaba listo para intentarlo otra vez.
Ya había sido guerra y hambre, muerte un par de ocasiones, pero la próxima vez,
estaba seguro que sería victoria. La última y nos vamos.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.
Pegó tal brinco de la
cama al escuchar el “quinto levanta” que casi podían oirse las
palpitaciones de su corazón en todo el barracón. Se juró a sí mismo con un buen
cabreo que era la última vez que cubría las espaldas de Juan Mínguez, por mucho
que este le sobornara con un buen trozo de queso curado de su pueblo mas cuando
apenas había diferencia entre el suyo y el que su amada Victoria le enviaba una
vez al mes.
—Soy el quinto hijo de
un quinto hijo. Si crees que lo interesante es ser el séptimo hijo de un
séptimo hijo, te equivocas. Ayer obtuve la última prueba de mi diferencia con
el resto de mortales: recibí una goma mágica para poder borrar aquello que no
me guste.
—Muy interesante,
Pablo. Puedes quedarte con la goma, pero vamos a subir la dosis de tu
medicación.
—Tú no me gustas, ni
este lugar. Seréis lo primero que voy a borrar.
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.
Corrió escaleras arriba hasta
llegar al quinto piso, donde se detuvo casi sin aliento. A diferencia del
portal, aquella planta carecía de iluminación natural, lo que aumentaba la
sensación de claustrofobia. Cuando su corazón se hubo recuperado, comenzó a
caminar hacia la última puerta del pasillo, donde sabía que ellos le
esperaban, impacientes.
Por
Lluvia Beltrán, del blog Lluvia Beltrán.
Nuestros cuerpos se
acercan peligrosamente, nos besamos con pasión, intento no perder el control.
Mi límite está en el quinto botón de la camisa, límite que tus dulces caricias
están quebrantando. Siento que todo mi cuerpo lucha, por un lado el extraño placer
que me recorre y por otro la razón, la diferencia es que esta vez vencerá el
primero y sé que entre tú y yo no será esta la última vez.
Por Mer, del blog Entre libros y Amigos.  
El quinto asesinato y sigue sin comprenderlo. Cómo
puede ser posible; es que acaso no ve la diferencia entre un cuerpo y otro. En esta última víctima estaban todas las pistas: los
miembros mutilados, el corazón en su mano, el poema…. En el instante en el que
la rabia y desesperación me dominan, una
dulce voz penetra en mi subsconsciente
pretendiendo rescatarme: “Cielo, tranquilízate, tan solo es un libro”.
Hay personas que nunca entenderán.
Por No solo leo, del blog No solo leo.
Siempre
me has dicho que no entiendo nada hasta el quinto bote, como si todas las
indirectas y directas que me lanzas fueran una pelota saltarina que no alcanzo
a ver hasta que está casi detenida… Pero empiezo a entender la diferencia entre
quererte y querer que me quieras, y esta es la última vez que te pido que me
pongas en primer lugar. Porque mañana es tarde. Y si me quieres, me quedo esta
noche. Y si no me quieres, ayer me marché.
Por Pancho, del
blog Kangelu.
—Esa ha sido siempre la
diferencia entre tú yo—. Fulvia se levantó y se ciñó el talabarte a la cintura.
El pomo de su espada, en forma de bellota, quedó a la altura de los ojos de
Tulio.
—¿Cuál, que tú nunca
tienes miedo?
—Que yo lo asumo y sigo
adelante. En el quinto muelle a mediodía, Tulio. Es tu última oportunidad.
Nunca volvieron a verse.
Por
Dorwinrin.
Todos los patitos iban
en fila india detrás de Mamá Pata. El quinto patito iba siempre distraído. La
última vez que se entretuvo, se perdió y acabó metido en un charco de barro.
A Mamá Pata no le importaba la diferencia que había entre su quinto patito y
todos los demás. Estaba segura de que acabaría haciendo grandes cosas. Tal vez
llegara a ser un hermoso cisne como le ocurrió al Patito Feo, el hijo de su
vecina Doña Pata.
Por
Alma Rural, del blog Alma Rural.
Se bajó en el quinto, prefirió subir la
última planta andando, así tendría tiempo de pensar lo que le iba a decir. Lo
había meditado, le había dado mil vueltas, pero había una gran diferencia entre
pensarlo y decirlo, aunque ya estaba decidido. Frente a él, sus piernas casi no
se sostenían y, con voz entrecortada pero decidida, las palabras brotaron
solas: “Ya no me dañarán más tus mentiras. Te quiero, pero me voy”. Al instante
se sintió fuerte, sus miedos desaparecieron y respiró libertad.
Por Esther Bosé, del blog Solo contenidos.
—¿Tenía que ser hoy? —Dije
en voz alta con desesperación. Era mi primer día de trabajo y me había quedado
atrapada en el ascensor. Las cosas no me podían ir peor, ¿o quizás sí? —Es la última
vez que cojo el ascensor. —Seguí con el monólogo. —¿No notas la diferencia?
Mira el quinto botón. —Dijo una voz que sonaba lejana. La desesperación me
condujo a girarme rápidamente. Empezaban a dibujarse tres seises… 
Por Lansy Hairath, del blog Más allá del arco iris gris.
En la Sala Magna del
instituto, en plena charla de las renovables, pensaba yo en lo nuestro. Sentada
en el quinto asiento de la última fila hallé la diferencia. Los caracteres
repelían y ejecutaban una tortuosa atracción entre los dos. Un reto a duelo nuestras
miradas. Rompimos. Después, la noche de los disfraces conocí al Alfil. Y al
deslizar en semipenumbra la máscara del rostro… ¡Dios mío! Eres tú, Daniel,
dije antes de besarte. 
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.
La última diferencia
que la madre recalcó entre su primer hijo y el quinto, era que este había
terminado sus estudios y se había independizado con tan solo 23 años y el
primero, con 31, seguía viviendo en casa con dos intentos de carrera fallidos.
El mayor de los hermanos estaba tan harto de esa lista, cada vez mayor, que
recogió sus cosas durante la noche, se fue de casa y llamó a su hermano pequeño
pidiéndole asilo.
Por Edith T. Stone, del blog Lo que Tahis anda escribiendo.
No existía diferencia
alguna: Pedro estaría igual de mimado en el caso de ser la última llegada a una
familia mixta, que siendo, como es, el quinto de una formada principalmente por
mujeres. Él alardeaba siempre de ser su favorito. Pero aquella tarde de martes,
alguien vino a usurpar su puesto. Se llama Coco y tiene mucho pelo. El príncipe
ha sido destronado. Omnia mutantur.
Por María José Viz.
“El quinto día que
falte mira al horizonte por última vez y disponte a olvidar, no vaya a ser que
malgastes tu vida esperándome”, era lo que siempre me decías en broma cada
vez que te ibas de viaje. Hoy es el día de tu regreso y a diferencia de otras
veces, estoy nerviosa y emocionada, mirando las manecillas del reloj a cada
minuto y maldiciendo en silencio su lentitud, deseosa de darte la feliz
noticia. ¿Por qué tardas tanto?
Por Nahn Nuk.
Era una oscura tarde en
la que se había desatado una fuerte tempestad. A sangre fría, se saltó el
Quinto Mandamiento y puso fin a la vida de su enemigo sin ni siquiera darle la
oportunidad de defenderse. Tampoco quiso concederle una última voluntad. Pero, después
de todo, al verle yaciendo en el suelo, un profundo desconcierto le oprimió el
corazón porque fue entonces cuando comprendió que no existía ninguna diferencia
entre ambos.
Por M. A. Álvarez, del blog El blog de M. A. Álvarez
—¿Leíste lo último de
La etérea reina de las orquídeas de otoño? ¿No te encantó?
—¡Ay, sí! ¿No sabés si
va a salir un quinto? ¡Cómo amo a Roland!
—¡Chicas, por favor, si
no hay diferencia! ¡Esos libros son todos iguales!
 ***
ÚLTIMO MOMENTO: Dos
jóvenes atacaron a su amiga por hablar mal de su saga de novelas favorita.
¡Ampliaremos!
Por Denise, del blog Primera naturaleza.
Quinto
piso del hotel. El día ha sido maravilloso. Él no estaba seguro de que fuera a
serlo pero yo lo tenía claro. Quizás es que no me conoce lo suficiente pese a
todo. Yo sigo sonriendo tras pasar toda la jornada juntos; no hay diferencia
entre mis sonrisas de ayer y las de hoy, no son fingidas, son reales como lo es
él y como lo soy yo. Su última pregunta
fue: “¿Es tarde, pido un taxi y te llevo a casa o prefieres desayunar en el
hotel? El ascensor se detiene, me abre la puerta de la habitación y se despide.
Desayuno: Tostadas, café con leche en vaso y mucho cariño.
Por Aída, del
blog Tormentas de tinta.  
El resto de centuriones
celebraban la victoria bebiendo y comiendo como animales, mientras que el
quinto de reemplazo señaló con un círculo la séptima y última diferencia que
halló finalmente entre ambas grafías. Alguien le preguntó por qué no se divertía
como el resto. Con voz solemne contestó “Así lo hago. Paso así mi tiempo”.
Siendo conocido desde entonces como el “pasatiempos”. Ahora cuando alguien
quiere distraerse con cualquier periódico lo hace en su honor.
Por El recreo, del blog Mi recreo.  
Era la última vez que
Tomás acudía a casa de Olivia. Aquella chica era tan preciosa que a él le dolía
apartar la mirada, pero había momentos en que su amor ya era demasiado. Este
era uno de ellos, con diferencia. La joven le había abierto la puerta al
secreto de su casa. Su morgue personal. Mientras le mostraba, extasiada, el
quinto metatarsiano del pie de un antiguo prisionero, Tomás notaba que no había
ningún picaporte interno en la puerta.
Por Cyn, del blog El fantasma en mi tintero.
La primera semana no
fue capaz de percibir la diferencia entre la noche y el día. Caminaba medio
sonámbulo a lomos de una vigilia impuesta, pero no le quedaba otra alternativa.
El joven quinto pasó los meses bajo la presión del recuerdo de la última advertencia
de su padre: allí se haría un hombre o nunca lo sería. Y en tal caso, sería
mejor que no volviera. Terminó de limpiar el arma. En dos días regresaría a la
vida civil. Con una ligera diferencia.
Por Izaskun Albéniz,
del blog Filias’ home.
Solía beber un quinto
tras otro, mientras conversábamos en la esquina de aquel bar, dándonos besos
clandestinos. La vergüenza me daba sed, pero no le valían mis excusas. «Será la
última vez»,
le repetía. Era la misma promesa que había hecho a muchas otras, pero había una
diferencia: ella. Mi terapeuta de alcohólicos anónimos.
Por Esther Magar, del blog Relatos Magar.
«Éste blanco será mi quinto», pensó
mientras observaba desde el lúgubre callejón al rubio joven encender un
cigarrillo. Deslizó su mano derecha bajo su mini falda roja empuñando el filoso
cuchillo que llevaba adherido a su entrepierna, y a diferencia del número
cuatro lo dejó mirarle orgullosa su piel de color mientras le hundía con odio
el puñal en el cuello. Sabía que no sería la última vez.
Por
Jhoanna Bolívar, del blog Mundo Relatos.
El enésimo quinto ya
está vacío, y aún así no quiero soltarlo. Me gusta sentir su solidez en la mano
frente a mi voluntad frágil. La lluvia arrecia, pero ¿qué diferencia habría
entre estar tirado en un callejón o en el portal de una sucursal? Aquí al menos
puedo concentrarme en el golpeteo del agua sobre mi piel, intentar adivinar
dónde caerá la última gota. Y así olvidar que ni siquiera tengo un sofá donde
caer borracho.
Por Dalayn, del blog Más que veneno.
¡Anímate a participar! Deja tu
relato en los comentarios para que pueda añadirlo.



80 Comments

  1. Me ha gustado mucho la perspectiva que le has dado esta vez 🙂

    Este mes he venido pronto, el jueves ya publico mi historia. Esto es lo que me ha salido, espero que te guste. Biquiños!

    "Discutimos como siempre, ella lloró como nunca, me irrité como otras veces, se enervó de manera desproporcionada. Nos sabíamos la aguja de marear de cada uno pero estábamos cansados de hacerla bailar. Yo fui quien la pinché, porque no quería ser siempre el que saltase. Y me envió al quinto pino. La diferencia con otros días es que esta vez sería la última. Ni ella me llamó de nuevo, ni yo recorrí el camino de vuelta".

    • adellabrac

      2 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Qué rápida has sido, Cris! 😉
      "Discutimos como siempre, ella lloró como nunca", ese tipo de construcciones me encantan 😀 Y esa última frase el genial, aunqueee, en plan perfeccionista insoportable, eliminaría el "me".
      Una vez más, ¡gracias por participar en el reto! 🙂
      Bicos.

  2. Hola Adela,
    No sabía nada de este reto y la verdad es que el relato me ha gustado mucho. ¡Con lo que me gustan a mí los animales y lo que quiero a mi peludito!
    No sé si me animaré a participar pero lo tengo presente.
    Un beso 😉

    • adellabrac

      2 marzo, 2016

      Post a Reply

      Es algo que pienso muchas veces, cuando madrugo para ir a trabajar y mi peludita se queda roncando en su colchón, que la que disfruta realmente de la casa es ella 😀
      Me alegra que te guste el reto y me encantaría que algún día te animaras a probar. Cada mes hay tres palabras nuevas, espero que alguna de ellas te inspire 🙂
      ¡Gracias por la visita! 😉
      Besos.

  3. Atalanta

    1 marzo, 2016

    Post a Reply

    No te digo que me ha gustado mucho porque estoy segura de que ya te lo imaginas 🙂 Pero sí, te lo digo, me ha gustado mucho XD
    Guau, guau!

  4. Chari

    1 marzo, 2016

    Post a Reply

    Todos los meses leo tu relato de cinco líneas y siempre digo que tengo que animarme a participar, así que he decidido no alargarlo más y participar de una vez por todas.
    Me llevo estas tres palabritas y el reto para comentarlo en mi blog y escribir el texto.

    Por cierto, genial tu visión perruna del hogar y la frase "Él ha comprado la casa, yo la disfruto", creo que da que pensar…

    Saludos 🙂

    • adellabrac

      2 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Genial! 😀
      Me encanta que te hayas animado 🙂
      Y sobre esa última frase, es lo que pienso cada vez que madrugo para ir a trabajar y mi perrita se queda roncando xD
      Un beso.

  5. Chari

    1 marzo, 2016

    Post a Reply

    Aquí te dejo mi relato:

    Pocas tormentas llegan sin avisar. Una brisa más fría de lo normal, un cielo más gris… Podrás escribir que la lluvia te sorprendió de repente, pero sabes bien que no es así. Afirmabas que saldría el sol, pero aquel era el quinto día que cargabas con un paraguas. Ya ves, no eras tan ilusa como decías. ¿Qué se siente cuándo estalla la última tormenta? ¿Qué la diferencia de las demás? Probablemente sea la certeza que la acompaña: mojarse los pies no es tan grave como esperabas.

    • adellabrac

      2 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Entrada actualizada! 😉
      Ceguera, negación y aceptación, me encanta el camino que has dibujado con tu relato 😀 ¡Buen trabajo!
      Cuento contigo para el reto de abril 😉
      ¡Gracias por participar! 🙂
      Un beso.

  6. Bettie Jander

    1 marzo, 2016

    Post a Reply

    El mes pasado al final se me pasó. Pero este mes no se me pasa, ¡ea! Jajaja. ¡Gracias guapa!

    Su última conquista. Rubia, ojos claros, sonrisa traviesa: como todas. La había llamado María, pero era Marta. ¿Cómo cojones se suponía que tenía que notar la diferencia? Marta se había reído, quitándole importancia. “Quizá es que te recuerdo a alguien”, había dicho. “No”, murmuró él entre dientes mientra apuraba su quinto cubata, “y por eso estás aquí”.

    • adellabrac

      2 marzo, 2016

      Post a Reply

      xD ¡Gracias a ti por participar! 😉
      Me gusta el tono que le has dado al relato y me encanta esa última frase, que encierra más historia que la que hay a simple vista 🙂 ¡Buen trabajo!
      Un beso.

  7. E AG

    1 marzo, 2016

    Post a Reply

    Y lo que disfrutamos nosotras de nuestros perros, sólo con ver esas caras vale la pena comprar la casa. Me ha encantado la historia.
    Ahora me pongo a escribir el mío.
    Un beso.

    • adellabrac

      2 marzo, 2016

      Post a Reply

      Sí, la verdad es que da gusto verlos dormir. Aunque tú no puedas hacerlo porque tienes que levantarte para ir a trabajar xD
      Beso grande 🙂

  8. Nacho Cuevas

    2 marzo, 2016

    Post a Reply

    Hola Adela, menuda tres palabras has buscado este mes. Tu relato me ha gustado mucho. Los que tenemos (o hemos tenido) animales en casa hemos pensado eso más de una vez.

    Aquí tienes mi propuesta para este mes.
    Un abrazo.

    La última vez que vino a buscarme me dijo que no me quería querer, que no podía. Fue como bajar al quinto infierno. No encontré la diferencia entre dejarme morir y esta tristeza de la que ahora soy preso. A pesar de haber pasado juntos unas semanas maravillosas y de amarnos como no lo habíamos sentido nunca le pudo el miedo y ese hombre primitivo que llevaba dentro hizo de su vergüenza mi pena.

    • adellabrac

      3 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Hola Nacho! Las palabras son escogidas al azar, así que no me culpes a mí, culpa a Murphy 😀
      Y sí, yo también creo que todos los que hayan tenido mascota han pensado esto alguna vez 🙂
      Has escrito un relato muy bonito, con un tono sincero y triste maravilloso. Me encanta ese "hizo de su vergüenza mi pena". ¡Buen trabajo! 😉
      Gracias por participar en el reto.
      Abrazos.

  9. Mariul

    2 marzo, 2016

    Post a Reply

    Me ha encantado la idea, te dejo mi aportación y pido permiso para mencionar este genial ejercicio de creatividad en mi blog. Un saludo.

    Sí, sé que voy por mi quinto chupito de tequila. Siento en la lengua un hormigueo fruto de la mezcla de alcohol, limón y sal y aún así no creo que sea mi último trago. Hay noches en las que recurres a cualquier cosa por golpear esas neuronas que mantienen vivo tu recuerdo. Aún así esta noche va a marcar la diferencia: es la última vez que hago esfuerzos por olvidarte.

    En la habitación en penumbra suena el quinto tono de llamada. No voy a contestar, me he prometido no hacerlo. ¿Acaso tú marcas alguna diferencia respecto al resto? Todos sois iguales: interesados, inoportunos, pegajosamente insistentes. ¡Al diablo con todos! Estoy contenta con mi compañía de teléfonos, no quiero cambiar de operador. Espero que esta se la última vez que me llaman… espero.

    • adellabrac

      3 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Bienvenida, Mariul! Por supuesto, menciona, menciona 😀
      Y vaya estreno de lujo, 2×1 😉
      Me gustan mucho los dos, pero me quedo con el primero por ese "golpear esas neuronas que mantienen vivo tu recuerdo" tan gráfico y potente.
      Y porque soy muy romántica xD
      ¡Buen trabajo! Espero seguir contando contigo 😉
      Un saludo.

  10. Me duele la cabeza como nunca me había dolido nada. Me froto las sienes -pequeños círculos que se convierten en una presión, hasta que me duelen también los dedos- Es la última vez que hago esto. Un hilo de luz se muere en la pared manchada. No veo la diferencia entre esperar sentado a que me maten o hacerlo yo. Alguien sube corriendo. Atropellándose. Tengo 10 segundos hasta que llegue al quinto. Apago el cigarrillo y me acerco a la ventana.

    http://www.laperlasucia.com

    • adellabrac

      4 marzo, 2016

      Post a Reply

      Bienvenida al reto, Sofía 🙂 ¡Gracias por participar!
      Me gusta mucho el tono de tu relato, sobre todo la frase "Un hilo de luz se muere en la pared manchada." que crea una imagen muy bella 😉
      Espero seguir contando contigo 😉
      ¡Un saludo!

  11. Ray

    4 marzo, 2016

    Post a Reply

    Jajaja, me ha encantado. Me ha recordado mucho al tráiler que vi hace poco de "Mascotas", una peli que van a estrenar dentro de poco que plantea qué hacen estos animalitos domésticos cuando sus amos se van y los dejan solos en casa.

    Un beso 😉

  12. Hola! Al final me he decidido a escribir un relato porque las palabras simplemente me inspiraron y eso que no soy de escribir. No se si hay que publicarlo en el blog pero yo lo he hecho en el mio. Aquí está, espero que guste:

    Ya hemos entrado en el quinto año de guerra en Siria. Una guerra, como todas, absurda. Y como siempre, lo peor de la guerra es la gente que se ve afectada por ella y que no se la ha buscado. Vemos a niños, adultos y ancianos que intentan escapar del horror y que se embarcan en un viaje que puede marcar la diferencia, piensan en Europa como su última esperanza de escapar del horror y lo único que consiguen es más dolor, muerte y desesperación.

    • adellabrac

      8 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Genial! Me ha encantado eso de que a pesar de que no eres mucho de escribir, las palabras te han inspirado 🙂
      Y claro que puedes publicarlo en tu blog, es texto es tuyo 😉
      Me gusta tu relato, no siempre la vía de escape conduce a una salida…
      ¡Gracias por participar en el reto! 😉
      Un saludo.

  13. Litxu

    5 marzo, 2016

    Post a Reply

    Hola Adella este mes nos lo has puesto más díficil todavía!!! De eso se trata, verdad? de ejercitar nuestra mente…
    Este mes trás darle vueltas y mas vueltas así me ha quedado:
    Todavía me persigue el recuerdo de aquel muchacho del quinto curso que sentado en la última fila nos traía a todas a mal traer; tan atractivo como seductor, tan ingenioso como divertido, tan elocuaz como sibilino. Hasta que un día en el recreo al verle desplegar, como un pavo real , su enorme abanico de plumas caí en la cuenta de que la diferencia entre nuestro ídolo y los demás era que tenía demasiada pluma…

    • adellabrac

      8 marzo, 2016

      Post a Reply

      Me gusta la imagen del pavo real 😀
      Creo que has logrado un relato muy divertido. Está claro que podéis con el más difícil todavía 😉 ¡Buen trabajo!
      ¡Un beso!

    • Litxu

      9 marzo, 2016

      Post a Reply

      Muchas gracias Adella por tu comentario!!!
      Mi intención era el sonsacaros una sonrisa…
      Besos mil

  14. La última y nos vamos

    La mayor diferencia entre esta generación y la última, es que ahora entró en quinto. Odiaba perder, tenía que enfrentar las consecuencias de sus actos, ponerle pecho al hecho y aceptar la decisión de los mayores. Los años le estaban pasando factura y sus huesos no respondían como antes. Aun así estaba listo para intentarlo otra vez. Ya había sido guerra y hambre, muerte un par de ocasiones, pero la próxima vez, estaba seguro que sería victoria. La última y nos vamos.

    Motivos laborales me han impedido escribir tanto como quisiera, lamenté mucho no participar el mes anterior.

    Saludos.

    José Torma

    • adellabrac

      8 marzo, 2016

      Post a Reply

      Me di cuenta de que no viniste en febrero, pero ya me imaginaba que sería por causas ajenas a ti. Bienvenido de nuevo 😉
      Me gusta mucho esa penúltima frase; "había sido guerra y hambre…"
      Gracias por participar en el reto 🙂
      ¡Un saludo!

  15. Txema Alvarez

    7 marzo, 2016

    Post a Reply

    Pegó tal brinco de la cama al escuchar el "quinto levanta" que casi podían oirse las palpitaciones de su corazón en todo el barracón. Se juró a sí mismo con un buen cabreo que era la última vez que cubría las espaldas de Juan Mínguez, por mucho que este le sobornara con un buen trozo de queso curado de su pueblo mas cuando apenas había diferencia entre el suyo y el que su amada Victoria le enviaba una vez al mes.

  16. Mer mer

    11 marzo, 2016

    Post a Reply

    Buenas guapa, primero decirte que original tu relato, un final singular.
    Aquí te traigo yo el mío.

    Nuestros cuerpos se acercan peligrosamente, nos besamos con pasión, intento no perder el control. Mi límite está en el quinto botón de la camisa, límite que tus dulces caricias están quebrantando. Siento que todo mi cuerpo lucha, por un lado el extraño placer que me recorre y por otro la razón, la diferencia es que esta vez vencerá el primero y sé que entre tú y yo no será esta la última vez.

    Un abrazo.

    • adellabrac

      13 marzo, 2016

      Post a Reply

      Gracias por tus palabras 🙂
      Has escrito un relato muy sensual. Me gusta la frase "Mi límite está en el quinto botón de la camisa". Pero me temo que no ha sido un límite muy firme 😀
      Buen trabajo 😉 Y gracias por participar en el reto 😉
      Besos.

  17. Dorwinrin

    16 marzo, 2016

    Post a Reply

    ¡Qué nivelazo, enhorabuena a todos! Yo llego tardísimo este mes, pero allá va:

    —Esa ha sido siempre la diferencia entre tú yo—. Fulvia se levantó y se ciñó el talabarte a la cintura. El pomo de su espada, en forma de bellota, quedó a la altura de los ojos de Tulio.
    —¿Cuál, que tú nunca tienes miedo?
    —Que yo lo asumo y sigo adelante. En el quinto muelle a mediodía, Tulio. Es tu última oportunidad.
    Nunca volvieron a verse.

    • adellabrac

      17 marzo, 2016

      Post a Reply

      Hay mucho nivel, sí. Estoy muy orgullosa de todos vosotros 🙂
      Llegas a tiempo y con un relato genial. Está claro que ser valiente no significa no tener miedo 🙂
      ¿Sabes que me has hecho googlear a Fulvia? 😀
      ¡Gracias por participar en el reto! 😉
      Un beso.

  18. Alma Rural

    16 marzo, 2016

    Post a Reply

    Este mes, al aceptar tu reto Adella, me he trasladado a nuestra infancia común y le he dado una vuelta a uno de los clásicos de nuestra literatura infantil. Espero que tenga cabida esta temática entre todos los estupendos textos de mis compañeros.

    Este es mi texto (al límite de los 434 carácteres):

    Todos los patitos iban en fila india detrás de Mamá Pata. El quinto patito iba siempre distraído. La última vez que se entretuvo, se perdió y acabó metido en un charco de barro.
    A Mamá Pata no le importaba la diferencia que había entre su quinto patito y todos los demás. Estaba segura de que acabaría haciendo grandes cosas. Tal vez llegara a ser un hermoso cisne como le ocurrió al Patito Feo, el hijo de su vecina Doña Pata.

    Aquí va el enlace a mi blog: http://alma-rural.blogspot.com.es/2016/03/respetando-la-diferencias.html

    Un saludo.

    • adellabrac

      17 marzo, 2016

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      Por supuesto que tiene cabida. Además, me encanta el tono que le has dado, muy apropiado respecto al contenido 🙂
      ¡Un brindis por los patosos que acaban haciendo grandes cosas! 😀
      Y gracias por participar en el reto 😉
      Un saludo.

  19. Esther Bose

    16 marzo, 2016

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    Un mes más me doy una vueltecita por aquí, esta vez con tiempo, que últimamente iba de cabeza. ¿Es mi percepción o cada vez el nivel es más alto? Lo cierto es que es un gustazo leer tantos y tan buenos microrelatos.
    Aquí te dejo el enlace a mi blog para el reto de este mes,aunque, no me tires de las orejas, que me he extendido un poco más de lo estipulado… XD.
    Besotessss
    Esther
    http://www.solocontenidos.net/reto-5-lineas-marzo-2016/

    • adellabrac

      17 marzo, 2016

      Post a Reply

      La práctica lleva a la maestría, así que parece lógico que vaya subiendo el nivel… Desde luego, yo estoy muy orgullosa de todos vosotros 🙂
      Has hecho casi un 6 líneas, pero pase por esta vez 😉
      Ahora mismo voy a comentarlo a tu blog 😉
      ¡Muchas gracias por participar en el reto! 🙂
      Beso grande.

  20. Lansy Hairath

    16 marzo, 2016

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    Me encantan los relatos ♥♥♥ Es genial ver reflejadas las historias de cada uno, con su estilo. Hay elementos que se repiten pero es maravilloso ver la variedad de temas con las mismas 3 palabras.
    El tuyo es muy tierno ^___^ coincido con el resto.
    Los que más me han gustado, que me han dejado WOW han sido los de Atalanta y No solo leo ♥
    Ahora te dejo el mío 😀

    -¿Tenía que ser hoy? – Dije en voz alta con desesperación. Era mi primer día de trabajo y me había quedado atrapada en el ascensor. Las cosas no me podían ir peor, ¿o quizás sí? – Es la última vez que cojo el ascensor.- Seguí con el monólogo. -¿No notas la diferencia? Mira el quinto botón.- Dijo una voz que sonaba lejana. La desesperación me condujo a girarme rápidamente. Empezaban a dibujarse tres seises…

    He tenido que reescribir frases para poder dejar una historia un poco "cerrada" XDDDD Con la escena en mi mente podría haber escrito mucho jaja La última frase quedara rara por eso pero bueno, ahí se queda.

    Un placer participar ^__^

    • adellabrac

      17 marzo, 2016

      Post a Reply

      Lo que comentas es justo el sentido del reto; ver cómo, partiendo de tres palabras iguales, cada persona construye un relato diferente.
      Es verdad que a veces hay elementos comunes, también depende mucho de las palabras que toquen… Pero sí es verdad que cada relato tiene su estilo propio 🙂
      Me gusta tu relato, ¿ascensor al infierno? xD Pero se nota que te ha faltado espacio. ¿Te animas a desarrollar la historia para tu blog? 🙂
      ¡Un placer que participes en el reto! 😉
      Besos.

  21. ¡Hola! Me gusta tu relato, Adella. ¿Alcanzará a reflexionar de ese modo mi “peluchito andante”? Yo no habría caído en algo así. Muy bueno, sí. Hay mucho peso pesado por aquí, leo micros interesantes que aportan ideas positivas. Aquí no sobra ni falta, de optimistas y pesimistas, aprendo. Esto se anima. ¡Viva la “Comunidad cincoliniera” de Las palabras soñadas! Bien por todos y cada uno de sus miembros. Les felicito. Un saludo.

    Dejo mi granito de arena.

    EL CIRCUITO CERRADO DEL DESTINO.

    En la Sala Magna del instituto, en plena charla de las renovables, pensaba yo en lo nuestro. Sentada en el quinto asiento de la última fila hallé la diferencia. Los caracteres repelían y ejecutaban una tortuosa atracción entre los dos. Un reto a duelo nuestras miradas. Rompimos. Después, la noche de los disfraces conocí al Alfil. Y al deslizar en semipenumbra la máscara del rostro… ¡Dios mío! Eres tú, Daniel, dije antes de besarte.

    Mari Carmen C.

    http://labuhardilladelencanto.blogspot.com.es/

    • adellabrac

      18 marzo, 2016

      Post a Reply

      Estoy orgullosa de mis cincolinieros 😀 La verdad es que formáis un grupo maravilloso 🙂
      Sobre el relato, para que el destino quiere que continúe el baile 😀 ¡Buen trabajo!
      Como siempre, gracias por participar en el reto 😉
      ¡Un saludo!

  22. ¡Hola! Gracias por tu opinión de mi trabajo en el reto. Lo agradezco sinceramente.

    En versión digital leo encantada aunque no abandone la tendencia del papel. De La historia de Tilansia te puedo asegurar que pasé el día de ayer queriéndola descargar y no se me planteó fácil –especificar que soy patosa, patosa, patosa muy patosa-. La verdad es que los libros, aún en su soporte digital, los suelo obtener por otra vía independiente de Amazon. Y, claro, al no estar registrada, o lo que sea, resulta que me falta no sé qué, alguna aplicación, supongo –qué lio, ¿verdad?-. Lo cierto, lo verdaderamente cierto sin dobleces de ningún tipo, es que estoy deseando leer tus novelas y no las echo el guante. No; no es una salida airosa. No me compensa. Me planteo, incluso, una breve reseña en mi blog de la antedicha recién estrenada, aunque no las hago nunca.
    Supongo que te compromete enviármela al correo; y en ese compromiso no te quiero involucrar. Confío en tu comprensión. Un beso, Adella.
    Mari Carmen C.

  23. Edith T. Stone

    21 marzo, 2016

    Post a Reply

    Hola hola!! Aquí te dejo el reto de este mes:

    La última diferencia que la madre recalcó entre su primer hijo y el quinto, era que este había terminado sus estudios y se había independizado con tan solo 23 años y el primero, con 31, seguía viviendo en casa con dos intentos de carrera fallidos. El mayor de los hermanos estaba tan harto de esa lista, cada vez mayor, que recogió sus cosas durante la noche, se fue de casa y llamó a su hermano pequeño pidiéndole asilo.

    • adellabrac

      22 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Vaya! Las tres palabras en la primera línea 😀
      Qué malas son las comparaciones… Los que tenemos hermanos lo sabemos 😉
      Me ha gustado ese final en plan "sí, pero no" xD
      Gracias por participar en el reto 🙂
      Un beso.

  24. Hola, pido perdón por el desliz de usar "último" por "última"… Es que soy novatilla… Ahí va la corrección. Saludos.

    No existía diferencia alguna: Pedro estaría igual de mimado en el caso de ser la última llegada a una familia mixta, que siendo, como es, el quinto de una formada principalmente por mujeres. Él alardeaba siempre de ser su favorito. Pero aquella tarde de martes, alguien vino a usurpar su puesto. Se llama Coco y tiene mucho pelo. El príncipe ha sido destronado. Omnia mutantur.

    • adellabrac

      23 marzo, 2016

      Post a Reply

      No pasa nada 🙂
      De nuevo, ¡bienvenida al reto! 😉 Gracias por participar 🙂
      Me gusta mucho tu relato porque creo que encaja muy bien con el mío, tenemos un rey y un príncipe 😀 ¡Buen trabajo!
      Un saludo.

  25. Nahn Nuk

    22 marzo, 2016

    Post a Reply

    Muy buenas, aquí estoy hacia finales de mes, como es costumbre, encantada con tu reto, tus relatos y con el resto de participantes ( tiempos aquellos en los que sólo eramos dos o tres, menos mal que quedaron atrás )
    🙂
    Dejo aquí mi aportación de este mes:

    "El quinto día que falte mira al horizonte por última vez y disponte a olvidar, no vaya a ser que malgastes tu vida esperándome", era lo que siempre me decías en broma cada vez que te ibas de viaje. Hoy es el día de tu regreso y a diferencia de otras veces, estoy nerviosa y emocionada, mirando las manecillas del reloj a cada minuto y maldiciendo en silencio su lentitud, deseosa de darte la feliz noticia. ¿ Por qué tardas tanto?

    • adellabrac

      23 marzo, 2016

      Post a Reply

      Fíjate, he ido a la primera entrada del reto y éramos exactamente tres: tú, Denise y yo. Sí que ha crecido, sí… ¡Y yo encantada! 😀
      Como siempre, has escrito un relato redondo y que cuenta mucho más de lo que dice. ¡Buen trabajo!
      Mil gracias por seguir participando en el reto a lo largo de tantos meses 🙂
      ¡Beso grande!

  26. M.A. Álvarez

    23 marzo, 2016

    Post a Reply

    ¡Hola! Me ha gustado mucho tu relato de este mes, me ha sacado una sonrisa y el final no me lo esperaba 😛
    Dejo el mío:

    Era una oscura tarde en la que se había desatado una fuerte tempestad. A sangre fría, se saltó el Quinto Mandamiento y puso fin a la vida de su enemigo sin ni siquiera darle la oportunidad de defenderse. Tampoco quiso concederle una última voluntad. Pero, después de todo, al verle yaciendo en el suelo, un profundo desconcierto le oprimió el corazón porque fue entonces cuando comprendió que no existía ninguna diferencia entre ambos.

    Un saludo 🙂

    • adellabrac

      29 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Gracias por tus palabras! 🙂
      Me gusta cómo has incluido la palabra quinto. Y me encanta la reflexión a que das pie con esa última frase. Dejas al lector pensando. ¡Buen trabajo!
      Gracias por participar en el reto 😉
      Un saludo.

  27. Denise

    25 marzo, 2016

    Post a Reply

    Holas! Me entretuve leyendo los micros de los demás XD Cómo me gusta este reto, che. Tu relato es precioso, Adella, transmite una alegría de vivir que me encanta. Me hace acordar a lo de "los perros son felices y los gatos están locos" que oí en la tele una vez, porque mi felino madruga y pide salir mucho antes de que salgamos a trabajar :/
    Comparto mi micro, que nada que ver 😛

    Honestidad bruta

    —¿Leíste lo último de La etérea reina de las orquídeas de otoño? ¿No te encantó?
    —¡Ay, sí! ¿No sabés si va a salir un quinto? ¡Cómo amo a Roland!
    —¡Chicas, por favor, si no hay diferencia! ¡Esos libros son todos iguales!

    ***
    Último momento: Dos jóvenes atacaron a su amiga por hablar mal de su saga de novelas favorita. ¡Ampliaremos!

    • adellabrac

      29 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¿Los perros son felices y los gatos están locos? ¡Me encanta! xD
      Gracias por tus palabras 🙂 Hace unos días comentaba Nahn Nuk lo mucho que ha crecido el reto. ¿Sabes que ella y tú fuisteis las primeras en sumaros? 😀
      Tu micro es fantástico, como siempre. ¿Humor negro? Ays, pobre chica, debió tener en cuenta que nunca hay que menospreciar a un lector apasionado xD
      ¡Gracias por continuar participando en el reto! 😉
      Un abrazo.

  28. El Recreo

    27 marzo, 2016

    Post a Reply

    El resto de centuriones celebraban la victoria bebiendo y comiendo como animales, mientras que el quinto de reemplazo señaló con un círculo la séptima y última diferencia que halló finalmente entre ambas grafías. Alguien le preguntó por qué no se divertía como el resto. Con voz solemne contestó “Así lo hago. Paso así mi tiempo”. Siendo conocido desde entonces como el “pasatiempos”. Ahora cuando alguien quiere distraerse con cualquier periódico lo hace en su honor.

    Por http://www.elrecreoderafa.wordpress.com

    • adellabrac

      29 marzo, 2016

      Post a Reply

      Me gusta el tono que le has dado al relato, perfectamente adecuado al mensaje 🙂
      ¡Gracias por participar en el reto! 😉
      Un saludo.

  29. El Recreo

    28 marzo, 2016

    Post a Reply

    No podía dejar pasar la oportunidad de felicitarte por este micro Adella, porque en cinco líneas consigues una atmósfera increíble, un mensaje más profundo de lo que da de sí un micro y un final sorpresivo ¿se puede pedir más? Creo que cuando tu prosa se escapa del mundo fantástico que tanto te gusta, el mundo real sale ganando con tus relatos ficticios. Enhorabuena!

    • adellabrac

      29 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Gracias por tus maravillosas palabras! 🙂
      Las críticas constructivas me ayudan a mejorar, pero no puedo negar que los cumplidos me hacen feliz 🙂
      Gracias.

  30. Cyn

    29 marzo, 2016

    Post a Reply

    Wow, que somos muchos, qué lindo. Paso a dejar mi microcuento, espero estar a tiempo:

    Era la última vez que Tomás acudía a casa de Olivia. Aquella chica era tan preciosa que a él le dolía apartar la mirada, pero había momentos en que su amor ya era demasiado. Este era uno de ellos, con diferencia. La joven le había abierto la puerta al secreto de su casa. Su morgue personal. Mientras le mostraba, extasiada, el quinto metatarsiano del pie de un antiguo prisionero, Tomás notaba que no había ningún picaporte interno en la puerta.

    ¡Besos!

    • adellabrac

      29 marzo, 2016

      Post a Reply

      Llegas con tiempo de sobra 😉
      Y con un fantástico micro, arranca por un camino y cambia totalmente de dirección.
      Me temo que para Tomás va a ser la última vez de verdad xD
      ¡Gracias por participar en el reto! 😉
      Un beso.

    • adellabrac

      30 marzo, 2016

      Post a Reply

      ¡Entrada actualizada! 🙂
      Muchas gracias por participar, sin vosotros, el reto no sería nada 😉
      Ahora mismo me voy a comentarlo a tu blog 😉
      Un abrazo.

  31. Dalayn

    31 marzo, 2016

    Post a Reply

    ¡Acabo de ver el reto y me encanta! Intentaré participar todo lo que pueda 🙂

    Aquí el mío, este domingo lo cuelgo en mi blog 😀

    El enésimo quinto ya está vacío, y aún así no quiero soltarlo. Me gusta sentir su solidez en la mano frente a mi voluntad frágil. La lluvia arrecia, pero ¿qué diferencia habría entre estar tirado en un callejón o en el portal de una sucursal? Aquí al menos puedo concentrarme en el golpeteo del agua sobre mi piel, intentar adivinar dónde caerá la última gota. Y así olvidar que ni siquiera tengo un sofá donde caer borracho.

    • adellabrac

      6 abril, 2016

      Post a Reply

      ¡Bienvenida! 🙂
      Has creado una imagen muy potente, me gusta mucho esa contraposición entre la solidez del vidrio y la fragilidad de su voluntad. Buen trabajo 🙂
      Espero seguir contando contigo en el reto de abril 😉 ¡Gracias por participar!
      Un saludo.

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