Reto: 5 líneas – Mayo 2015

(Este reto
consiste en escribir, cada mes, un relato de 5
líneas que incluya las tres palabras propuestas. Pincha aquí para saber más.)
Mayo:
Pintura, poemas
y temor.
Un olor a pintura
me ataca nada más abrir la puerta de casa. Entro despacio, con un temor
enroscándose en mi interior. En el salón veo estanterías revueltas y el cadáver
de un libro. El suelo del pasillo está lleno de folios destrozados. Avanzo
hasta el despacho de mi marido. Allí está él. En plena locura creativa, ha
arrancado los cuadros y está escribiendo poemas sobre la pared con una brocha.
Nunca debí casarme con un escritor.
Por Adella Brac.
Con el temor
de los recuerdos entré en aquel antiguo caserón lleno de estatuas y cuadros que
tanto me habían inquietado de pequeña. Las paredes de una pintura marchita
seguían siendo del mismo color que antaño. El suelo, ahora triste y sin brillo,
crujía bajo mis pies como una melancólica melodía. En aquella habitación que
antes había sido mía, los libros de poemas y novelas seguían siendo los mismos
que me habían acompañado toda la vida.
Karen,
del blog Mi misterioso mundo.
La pintura retrataba todo el temor que sus poemas
transmitían. Los grandes ojos azules la seguían a todas partes. Una gota de
sudor recorrió su espalda. La mujer vestía al estilo victoriano. Su boca
parecía moverse y al acercarse, los labios, paralizados en el tiempo se
abrieron en una sonrisa, un grito se ahogó en su garganta, y mientras su cuerpo
se fusionaba con la imagen, escuchó su voz.
—Querida, es hora. Es tiempo de regresar a casa.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.
La
pintura no era más que un instrumento que, igual que sus poemas, le servía para
expresar el temor que sentía de perder todo aquello que amaba.
Si
en los versos eran las letras, cuando cogía un pincel, la paleta de colores
daba rienda suelta a su mundo interior, y en sólo un momento, un lienzo en
blanco cobraba vida propia, expresando en mil colores lo que su boca callaba.
Así era ella, así era su forma de sentir, de amar, de reír o de llorar…
Por
Esther Bosé, del blog Solo contenidos

Nos enamoramos en
diferentes idiomas: ella de mis poemas, yo de sus pinturas. Creímos que era
suficiente, no teníamos que coincidir en la técnica sino en el arte… y por unos
meses nos engañamos. Pero entre líneas y entre pinceladas, empezó a crecer la
duda, el inevitable temor de que tal vez no nos entendíamos. Y aquí estamos:
con miedo. Aferrados el uno al otro, sin saber si nos queremos o si quisimos
escribir/pintar algún otro sentimiento.
Por Francisco José,
del blog Kangelu
El
temor al que se enfrenta uno a la hora de escribir poemas es a desnudarse ante
el papel en blanco. Él te huele, te mira y te observa todo el rato. Escribir un
poema no es sencillo. Algunos dirían que es más sencillo que pintar, pero yo
creo que la pintura es como ese verso que puede llegar a jactarse de su propio
dueño. Por lo tanto, desconozco ese temor porque no soy poeta. Soy un folio
arrancado del cuaderno.
Por David Orell, del blog David Orell.
Paseando por El Retiro se encontró con un hombre sentado en
un banco que estaba completamente pálido. Ella lo miró y le preguntó si podía
ayudarle en algo; él le pidió que se quedase con su libreta de poemas y se la
llevase lejos. Ella accedió, sin saber que esa libreta era una pintura de
temor: estaba en blanco. No sabía cómo podría rellenarla si aquel experto de
las letras tampoco pudo. Volvió, se sentó en aquel banco y, con la cara pálida,
se dispuso a escudriñar entre la multitud.
Por Cris Mandarica,
del blog Detrás de la pistola.
  
La pintura del fondo, abigarrada, el rostro de arlequín y los
ojos giratorios; del bruñido acero escapa un destello. Le llamo respeto y no
temor. Un retoque, una reparación, casi lo termino. De pronto la paleta rueda
por el suelo, hay salpicaduras de sangre en mi bata blanca. En vida al
consignarlo en sus poemas no le creí y ahora, encriptado a pie de lienzo…Huyo
del estudio despavorida. DEATH, un diabólico retrato me persigue.
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.
Varios desconchones en las paredes
dejaban al descubierto su primitivo color blanco. Ahora estaba pintada de azul
acero. Mientras observaba las formas que dibujaban aquellos mordiscos en la
pared, parecidos a pinturas de nubes formadas por cal, escribió algunos poemas
más. La casa se quejaba con su crujir. El temor parecía haberse apoderado de
sus paredes. “Las casas también tienen miedo a morir,” pensó, mientras
desgranaba su alma.
Por Aída, del blog Tormentas de tinta.
Alzó la brocha y la mantuvo firme
sobre el lienzo mientras meditaba una vez más sobre la pintura que, estaba
seguro, le ponía a prueba. Esto le provocaba un enorme temor a equivocarse,
quería ser fiel a su estilo pero también a cada trazo que componía aquel cuerpo
que ahora se mostraba desnudo frente a él como si fuera la primera vez.
Pintarla era recitar hermosos poemas de amor y eternidad, pero él no era Pablo
Neruda.
Por Lluvia Beltrán, del blog Lluvia Beltrán.
El capitán Hope Blackfly reunió a la tripulación. Sus caras
eran poemas: quien menos tenía los ojos desorbitados o la mandíbula
desencajada. La estampa parecía una pintura cubista. El temor se reflejaba en
todos ellos.
—Ya conocen la situación. Sé que tienen miedo. Pero piensen
que, si conseguimos habitar el planeta, la humanidad tendrá una segunda
oportunidad. La Tierra está condenada. Esto puede ser el futuro de nuestros
nietos.
Por J. Sfield, del
blog Tecleando al amanecer.
Con el temor
de sus pensamientos presente, se atormentaba con los poemas
que él un día le había dedicado, pero a la vez se decía que aquella situación
no podía continuar, que ella no podía ser como la chica de aquella pintura
de Picasso que vio un día en el museo, ésa que parecía tan atormentada. Y
decidió poner fin a todo aquello, se dijo que aquel día sería el primero de su
nueva vida; una vida sin él al fin.
Por E AG, del blog El rincón literario de Thor y Kira.  
Después de recibir cumplido informe
sobre la situación económica de la institución, e instigados por el temor a la
bancarrota, los dirigentes del museo consintieron en que la sala “Dick Van
Dyke”, consagrada hasta entonces a la pintura flamenca del siglo XVI, fuera
transformada en una exposición permanente de poemas japoneses escritos en
rollos de papel higiénico y rebautizada como “Haikus Ketekagas”.
Por Aurora Losa, del
blog La desdicha de ser salmón
Dejé de hacer poemas,
por temor al viento y su costumbre de arrancar las palabras y llevárselas con
él. Comencé a pintar, dado que no podía escribir y arriesgarme a que un
vendaval esparciera mis alucinaciones por el mundo. La pintura en cambio
permanecería inmóvil, oculta si a así lo deseaba, y las visiones de monstruos y
demonios estarían atrapadas por siempre en el lienzo. Fuera de mi cabeza y sin
posibilidad de escapar.
Por Cel Red, del blog Bitácora del viajero que espera.
A Amelia nunca le
produjo desasosiego el no recibir poemas de esos que mandan los amantes la
víspera de san valentín, ni el no ponerse pintura en la cara antes de salir a
bailar. En su vida eligió probarse a sí misma y perseguir sus sueños, y Dios
sabe que George estaba de acuerdo. ¿Su mayor temor? En aquel 2 de julio que las
sales que llevaba no la mantuvieran despierta y la falta de combustible fuese
el menor de sus problemas.
Por Nah Nnuk.




¡Anímate a participar! Deja tu relato en los comentarios para que
pueda añadirlo.


35 comments

    • adellabrac says:

      Hola Karen, está algo más ajustado 🙂
      La manera de comprobar que sean 5 líneas es pegar el relato en un procesador de textos y ponerlo en fuente Times New Roman a 12 ptos. Los distintos tipos de letra que hay configurados en los blogs pueden hacer que el tamaño varíe y así nos aseguramos que todos sean más o menos iguales 🙂
      ¡Gracias por participar! Voy a comentarlo a tu blog 😉
      Besos.

  1. cuentoshistoriasyotraslocuras says:

    Este mes pasado tuve malos y buenos comentarios a mi estilo y forma de escribir. Pero al final del dia, bueno o malo correcto o no, es algo que amo hcer y esta iniciativa es de las que mas espero para participar. Un beso y aqui esta mi Linea para las 3 palabras, 4 lineas para intentar contar algo jaja

    La pintura retrataba todo el temor que sus poemas transmitían. Los grandes ojos azules la seguían a todas partes. Una gota de sudor recorrió su espalda. La mujer vestía al estilo victoriano. Su boca parecía moverse y al acercarse, los labios, paralizados en el tiempo se abrieron en una sonrisa, un grito se ahogó en su garganta, y mientras su cuerpo se fusionaba con la imagen, escuchó su voz.
    —Querida, es hora. Es tiempo de regresar a casa.

    • adellabrac says:

      Siempre habrá a quien gustemos y a quién no, es inevitable. Yo creo que lo importante es estar dónde quieres estar, ser lo que quieres ser.
      Me gusta tu relato, oscuro y evocador 🙂
      ¡Gracias por tu fidelidad con el reto! 😉
      Un beso.

  2. Esther Bose says:

    Jajaja Adella,¡ ayayay!, ¿qué tendrá la escritura que nos vuelve locos? … Me ha gustado tu relato, no esperaba ese final. Pronto escribiré el mío. Un beso y feliz lunes. 🙂

  3. E AG says:

    No creas que se me ha pasado, es sólo que he estado de vacaciones, pero en cuanto vuelva a la normalidad tendrás la historia de este mes 😉

    Me gustan todos los relatos que hay publicados de momento.

    Un besote.

  4. Cris Mandarica says:

    Hoy por fin he hecho el mío, espero que te guste. El tuyo me ha encantado, todos nos imaginamos a los escritores así xddd! Biquiños!

    "Paseando por El Retiro se encontró con un hombre sentado en un banco que estaba completamente pálido. Ella lo miró y le preguntó si podía ayudarle en algo; él le pidió que se quedase con su libreta de poemas y se la llevase lejos. Ella accedió, sin saber que esa libreta era una pintura de temor: estaba en blanco. No sabía cómo podría rellenarla si aquel experto de las letras tampoco pudo. Volvió, se sentó en aquel banco y, con la cara pálida, se dispuso a escudriñar entre la multitud."

    • adellabrac says:

      Cambiando al protagonista, podrías estar escribiendo este texto una y otra vez. ¡Has creado un relato cíclico! 😀
      Gracias por participar en el reto 😉
      Bicos.

  5. Eduardo Jiménez Caballero , Mari Carmen Caballero Àlvarez says:

    Hola, dejo mi participación para el mes de las flores. Me gusta tu micro, amplifica conceptos; dibujados, escritos, pintados y ese final… brochecito de oro. Gracias por esta oportunidad, se agradece poder publicar en una buena página. Del resto tengo un seguimiento también, no hay desperdicio. Un beso.

    REGRESO LETAL
    La pintura del fondo, abigarrada, el rostro de arlequín y los ojos giratorios; del bruñido acero escapa un destello. Le llamo respeto y no temor. Un retoque, una reparación, casi lo termino. De pronto la paleta rueda por el suelo, hay salpicaduras de sangre en mi bata blanca. En vida al consignarlo en sus poemas no le creí y ahora, encriptado a pie de lienzo…Huyo del estudio despavorida. DEATH, un diabólico retrato me persigue.
    Mari Carmen Caballero Álvarez

  6. J.Sfield says:

    Bueno… me ha costado recoger el guante con estas tres palabras 😀 Continuar la historia del mes pasado y que tenga sentido por sí solo es complicado… Ahí va el resultado, a ver qué te parece 🙂

    El capitán Hope Blackfly reunió a la tripulación. Sus caras eran poemas: quien menos tenía los ojos desorbitados o la mandíbula desencajada. La estampa parecía una pintura cubista. El temor se reflejaba en todos ellos.
    —Ya conocen la situación. Sé que tienen miedo. Pero piensen que, si conseguimos habitar el planeta, la humanidad tendrá una segunda oportunidad. La Tierra está condenada. Esto puede ser el futuro de nuestros nietos.

    Un abrazo.

  7. David Orell says:

    Te adelantaste!! jajajaja! Estoy encantado con esto. Cada vez que llegamos a finales de mes ya estoy preguntándome qué tres nuevas palabras nos vas a proponer.
    Felicidades por el éxito de esta ideaza!
    Besotes!!
    Y mis felicitaciones a los demás participantes que hacen que sea todo alucinante 😀

  8. Cel Red says:

    Es que esos escritores están bien loquitos… 😛

    Aquí dejo el mío:

    Dejé de hacer poemas, por temor al viento y su costumbre de arrancar las palabras y llevárselas con él. Comencé a pintar, dado que no podía escribir y arriesgarme a que un vendaval esparciera mis alucinaciones por el mundo. La pintura en cambio permanecería inmóvil, oculta si a así lo deseaba, y las visiones de monstruos y demonios estarían atrapadas por siempre en el lienzo. Fuera de mi cabeza y sin posibilidad de escapar.

    http://viajeroqueespera.blogspot.com/2015/05/microcuento-viento.html

  9. Nahn Nuk says:

    A las buenas, al filo del final de plazo, y para compensar te pongo dos. Me encanta leer tan buenos relatos, aquí van los míos, que espero también os gusten.

    < Durante la lectura de los poemas de presentación sus ojos, clavados en la silueta que emergía angulosa bajo la tela, escudriñaron cada centímetro y doblez, mientras él no dejaba de pensar en esa pintura. Envidiada, anhelada, conseguida y luego odiada. Una mezcla de triunfo y desasosiego. La miraba e intentaba alejar de la mente su mayor temor; que alguien pudiera averiguar que el mejor de sus trabajos no lo había realizado él. >

    < A Amelia nunca le produjo desasosiego el no recibir poemas de esos que mandan los amantes la víspera de san valentín, ni el no ponerse pintura en la cara antes de salir a bailar. En su vida eligió probarse a sí misma y perseguir sus sueños, y Dios sabe que George estaba de acuerdo. ¿ Su mayor temor ? En aquel 2 de julio que las sales que llevaba no la mantuvieran despierta y la falta de combustible fuese el menor de sus problemas. >

    Un saludo!

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