#reto5líneas

 

(Este reto consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Si eres nuevo por aquí, te pido que leas cuidadosamente las normas.)

 

Medallero

MEDALLA DE PLATA; Annie Valero y Kathie G.

¡Enhorabuena!

 

SEPTIEMBRE:

Primero, mientras y hecho.

 

 

Lo primero que hago es poner agua de luna a hervir en un caldero de bronce. Cuando el líquido comienza a burbujear, añado hierba de viento, helecho y ruda en ciertas cantidades que no te voy a revelar. Mientras el brebaje se cocina recito en voz alta las primeras siete frases del libro en el cual quiera entrar. ¡Lo meto en el agua y está hecho! Una taza mediana permite veinticuatro horas dentro de la historia y en este plano el tiempo no pasa. ¿Quieres probar? ¿En qué novela te gustaría entrar?
Por Adella Brac.

 

Querido señor mío, le sugiero que, primero, analice el hecho en cuestión y, después, aborde el único remedio posible. Mientras siga empeñado, tercamente, en hacer lo que hace, alguien va va a sufrir y seguramente sea usted el más perjudicado de todos. Mire que ya no vive en Gran Bretaña. Ya lo sé, se ha pasado treinta de sus mejores años allí, pero en España se conduce por la derecha… ¿cuándo le va a entrar eso en la cabeza?
Por María José Viz Blanco.

 

De hecho, primero capturaron a los dos gorilas cuando intentaban colarse en el centro comercial, mientras, los tres mamuts hacían cundir el pánico entre los viandantes; aunque atrapar al dragón fue lo más complicado, claro. Yo no quise montar tal destrozo, de verdad. Si llego a saber que el conjuro que encontré en aquel viejo libro realmente funcionaba no lo hubiera pronunciado, al menos no con aquellos animales; yo sólo estaba jugando… sólo hice los origamis.
Por Luis J. Goróstegui, del blog Observando el paraíso.

 

—Hola, ¡cuánto tiempo!
—Sí, hace por lo menos dos meses que no nos veíamos. ¿Qué tal el verano?
—Muy bien, primero fuimos de campin a Las Landas y luego al pueblo, a descansar mientras mis padres malcriaban a los niños. ¿Y tú?
—Genial, ¡he hecho buceo!
—¿Así que te gustó?
—Mucho, aún estoy entusiasmada, me gustaría gritarle al mundo lo que disfruté.
—Oye, ¿no tenías un blog? Cuéntalo ahí.
—Anda, qué buena idea.
Nueva entrada: BAJO EL MAR.
Por Luna Paniagua, del blog Luna Paniagua.

 

Contestando a tu pregunta, Adella, a mí me gustaría entrar en El Vellocino de Oro, de Robert Graves. Una novela que leí hecho aún un adolescente, con la mente vacía de letras. Por eso creo que pude aguantar el capítulo primero, el segundo. el tercero y así hasta la primera decena, mientras esperaba el comienzo del viaje de los argonautas, y en ese momento, se abrió un maravilloso mundo de aventuras contadas por un autor increíble.
Por Lorenzo.

 

No sabía cuánto tiempo me quedaba para poder salir del refugio, pero mientras los zombis siguieran ahí fuera no podía arriesgarme. El primero que abrió la puerta para ir a por provisiones no volvió. De hecho, ni el segundo, ni el tercero, ni el cuarto… Queda comida para unos 2 meses, pero no sé si podré aguantar tanto aquí dentro. Mierda, la puerta se está abriendo sola, creo que la previsión no va a ser correcta…
Por Lansy, del blog Más allá del arco iris gris.

 

Era su primero, y el parto se demoraba hasta lo insoportable mientras comités de sesudos doctores devoraban páginas y páginas buscando inútilmente explicaciones. Confundidos y avergonzados por su ignorancia, marcharon abandonando de hecho a su suerte a la parturienta en el ya oscuro paritorio. La limpiadora tomó entonces su mano con cariño y frotó el sudor de su frente, y así, en silencio e intimidad, nació el primer humano sin culpa heredada.
Por Alvaro Abad, del blog Micros desde Marte.

 

He hecho algo horrible. Primero asesiné a mi padre, luego a mis cinco hermanos. Eran una amenaza, eran siervos de Morghael. Ahora soy el nuevo Jhar, estoy más cerca de mi Dios. Mínnel, mientras siga con vida llevaré a cabo tu misión. Ningún hijo de Morghael volverá a alzarse en Ikarán. Azariel, hermano, no te debo nada. Mantuve tu secreto a salvo y ahora vas en busca de nuevas tierras sirviendo también a nuestro Dios Mínnel. Somos sus elegidos, no debemos fallarle, aunque eso signifique no volvernos a ver.
Por Sandra Adrián, del blog Sandra Adrián.

 

Hecho fortuito encontrarse en tu mirada, en las horas profundas de tus textos sin palabras, y en el pensamiento primero de cada madrugada. Días distantes esperando tu llegada mientras la luz de la luna comienza a brillar; callada y dispersa, inmersa en un sueño fugaz que palpita destello a destello para mostrarte el camino cuando ha llegado la obscuridad.
Por Q.Ki. Guerrero, del blog Hadas Descalzas.

 

Mientras se vestía se detuvo un momento ante el espejo. Inspeccionó primero su cara, aquella que tantos complejos le había causado de jovencita, y continuó con su frondosa y extensa cabellera. Esta, de color azabache, era fiel reflejo de su carácter tenaz, intenso e indomable y se escondía agazapada tras una suave tela colorida de algodón. Lo que nadie sabía es lo que ha estado escondiendo tras ese fino velo hecho arcoíris: miedos, timideces y vergüenzas transformadas hoy en libertad y belleza.
Por Oyidiya Oji, del blog Evergreen Spirit.

 

No parecía un hecho aislado. Elena observaba desde la ventana mientras miles de puntos aparecían en el firmamento, desplazándose rápido primero, y frenando al cabo de un rato, para detenerse en medio del cielo, formando una malla de esferas de luz. La tierra, sumida hasta ese momento en la oscuridad de la noche, comenzó a iluminarse como si estuviera amaneciendo. Elena se puso en tensión. Algo muy raro estaba pasando.
Por Aitor Olano Collazos, del blog Guías y Nexos.

 

Mientras él se ponía el primero en la fila, TyK seguía pensando que el hecho de ser el hijo del dueño no le daba derecho a tener ese comportamiento. Ella nunca le iba a dar la razón en aquellas situaciones en las que demostraba ser un niño de papá que conseguía todo a golpe de talonario. Por eso no la querían en la familia. Ella tenía principios.
Por Estefanía, del blog El rincón literario de Thor y Kira.

 

Cada día lo primero que hago es correr las cortinas, encajar una sonrisa y unos buenos días con la canción, la misma de ayer y antes de ayer, mientras ella se hace la remolona, pero consigo sacar esa risita que me gusta tanto. ¡Sorpresa! ¡Lo has conseguido! El hecho de escuchar su voz me supuso una gran ilusión. No la recordaba. ¡Cuánto la echaba de menos! Me regaló un “Te quiero, hija”. El Sr. Alzheimer se la llevó sin más.
Por Nieves, del blog Ave Fénix.

 

Mientras espero en esta húmeda y fría habitación me doy cuenta de la relatividad del paso del tiempo. Cómo antes los días me parecían días, y ahora un minuto me parece todo un siglo. Esperar… en eso consiste mi vida ahora. Espero el hecho que haga que mis superiores hagan justicia sobre mí. Su justicia. Primero fueron ellas. Y ahora somos nosotras. ¿Cuándo acabará? ¿Cuándo comenzaremos?
Por Sara, del blog Letras en el aire.

 

Cuando nos conocimos, primero descubrí tu hermosura. Probablemente el legado más peligroso que te dejaron tus padres, y el que te ha hecho más infeliz. Mucho más allá de ser huérfana, y haberte criado entre extraños. Porque mientras tu belleza perdure, nadie se acercará a ti para quererte como mereces. Pero te aseguro que cuando las arrugas entierren por completo tu belleza de diosa, yo seguiré a tu lado.
Por Rebeca Gonzalo, del blog Crónicas de la loca que cazaba nubes.

 

Primero, la lluvia fue una fina cortina de agua, que apenas mojaba la pedregosa calle. Luego, la tormenta se desató y el viento silbaba entre los huecos, mientras el agua rasgaba los cristales de la ventana, arañándola desesperada. El bramido del trueno retumbó en el cielo oscuro, hecho un amasijo de nubes, donde el rayo danzaba, zizgagueante. Prendía fogonazos de luz en una feroz batalla contra la tiniebla, y la vieja torre se proyectaba a lo lejos en un baile de sombras.
Por Jessica Galera Andreu, del blog Fantepika.

 

Tenía las instrucciones muy claras, pensó al cerrar la ventana.
Una vez al lado de la cama, vio que el cuerpo estaba boca arriba, le facilitaba el trabajo, entonces sacó la daga del bolso; primero palpó con los dedos hasta tocar las costillas, después la clavó en la parte inferior del estómago y presionó hacia arriba hasta pinchar el pulmón izquierdo, mientras el doctor tosía y escupía sangre.
Fue un hecho trágico para la medicina.
Por Gustav.

 

Más que inesperado, era un hecho increíble. ¡Había ganado la lotería! “Primero compraré lo que nunca pude; ociaré hasta cansarme…” De pronto, sus pensamientos fueron bruscamente interrumpidos: ¡Temblaba! Consiguió salir de la cama y arrastrándose llegó a la puerta; pero estaba atascada. La pared se vino sobre ella. ¡Ohhh…! ¡Auchh! ¡Ayy!
—¡Ufff…, qué horrible pesadilla y sin poder despertar! —dijo, mientras bostezaba, aliviada.
Por Saricarmen, del blog Desde el cielo.

 

Aquella vieja bici fue lo primero que vi al entrar a la azotea. Mientras le quitaba el polvillo noté que la abuela subía despacio los escalones. Me contó que funcionaba como la lámpara de Aladino, aunque los deseos se reducían a traslados de lugar y tiempo. La dejé como una patena y me subí en ella. Al instante, me hallaba en el antiguo Egipto. De hecho, llegué a enamorarme. Lo peor, el regreso. ¡¡Ahora tengo el corazón dividido!!
Por María José Sánchez.

 

—Sube, sube los escalones querida. Allí arriba, aunque ahora cueste llegar, el esfuerzo habrá sido un regalo. Primero deberás mover un pie, si no lo intentas, si sólo miras pasarás el resto de tu vida siendo una espectadora. Luego, mientras tus rodillas se doblan y sostienen tu peso notarás que te haces fuerte, aun si todavía sientes miedo. Cuando todo esté hecho y hayas escalado a la cima del mundo… entonces te sentirás invencible.
Por Kathie G., del blog Sulla Strada.

 

Los meses pasaban muy rápido, mientras yo solo quería detenerlos, al menos un poco. Intentaba vivirlos sin pensar demasiado, esperando a veces esa gran noticia, que haría saltar de alegría mi pequeño gran mundo. Así, remando en un mar hecho de olas que rompían su caudal de incertidumbres en la orilla de mi alma, elevaba mi oración. En ella, primero que nada, me sorprendía el amor volviéndome a la paz.
Por Diana Conti.

 

Primero, necesitas una buena dosis de imaginación, luego añades una pizca de paciencia, una cucharada de ilusión, un puñado de tiempo y, finalmente, un toque de tu propia esencia. Mientras lo mezclas no olvides el aspecto final. Cuando ya esté todo hecho, solo faltará la opinión de los catadores, que son de paladar exquisito, pero siempre dispuestos a probar tus letras.
Por Lídia Castro Navàs, de El blog de Lídia.

 

Después de pasar toda una vida convenciendo al mundo de que lo importante es participar, resulta que el psicólogo conferenciante quedó primero en un concurso de dibujo. Mientras intentaba dar la impresión de estar tranquilo y se acercaba a recoger su premio con una sonrisa contenida, las manos empezaron a temblarle levemente. El hecho es que recogió su medalla y, con un salto triunfal y el puño en alto, gritó: ¡Toma ya!
Por Aurora Rapún Mombiela, del blog La historia está en tu mente.

 

Mientras paseo, el frío de la noche apaga la ira que siento. Primero pensé que era Selene, después recordé: «la Dama Plateada no saldrá hoy». El brillo argénteo se movió entre los árboles del Bosque de los Anhelos. Con curiosidad y miedo avancé en silencio; de hecho, está prohibido atravesar el lindero después del crepúsculo. «Los Caminantes de los Sueños», decía mi madre. Entonces lo vi junto a la laguna y quedé prendida de él.
Por Alberto Juan Pessenda García, del blog La Creación.

 

Anastasia recorrió el camino mientras contaba con los dedos los pasos que le faltaban por caminar. El hecho innegable era que se quedaría corta, le faltarían más de cincuenta y quedaría a merced del primero que pasara. Los números del móvil la aterran y solo ruega que sea su hermano o su padre el que salga a su encuentro. La noche anterior durmió en medio de la acera, cuidando de no tocar líneas. Le queda claro que el medicamento no está funcionando.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

El agua rompe mientras avanzo, poco a poco, y parece un milagro, siento que esto es algo que jamás soñé recuperar. El diagnóstico, tras la lesión, fue el de que jamás podría volver a nadar. Pero aquí estoy, lo he hecho. Me he lanzado a la piscina y he llegado a la meta. No he sido el primero. No he ganado la carrera, pero estoy seguro de que he ganado mucho más que eso al haber superado toda expectativa posible.
Por Karen Garcia, del blog Able to do all.

 

Lo primero que pensaron todos al ver aquel desastre, fue que lo había hecho yo. ¿Quién si no hubiera podido romper todas las vajillas de la tienda de porcelana de la abuela? Era yo el que estaba al cargo. Mientras me caía la bronca del siglo, Otto el elefante volvía a su lugar en una alejada estantería con una sonrisa de burla sin que nadie se enterase, después de haber arrasado con todo. A ver cómo explico yo este desastre.
Por Ana Centellas, del blog Ana Centellas.

 

Llegó de primero. Mientras esperaba a que lo atendieran se tomó un café y pensó « ¡esto está hecho! » Al entrar revisó las carpetas buscando los documentos que debía entregar y como un flash-back los vio en la mesa de la sala. La señorita lo miró con desaprobación y dijo —Que pase el siguiente.
Por Rosa Boschetti, del blog Rosa Boschetti.

 

Primero era un día como cualquier otro; rutinario, monótomo, hasta podría decirse, casi aburrido. Caminaban por las mismas calles, con el constante ruido, el murmullo de siempre. Luego el caos, el desasosiego… que ensordecía, golpeaba, aplastaba. Mientras el tiempo seguía adelante irremediablemente, a pesar del hecho, de lo ocurrido. Y, sin embargo, todo había cambiado. Ya nada, ni nadie volvería a ser el mismo.
Por Alma, del blog Fragmentos de Alma.

 

El brebaje está hecho. Repaso mentalmente la receta. Deben añadirse en el orden correcto o los resultados no serán los esperados. Cúrcuma, diente de león, después ojo de gato… Y es cuando la bebo cuando me doy cuenta de que he cometido un error de bruja novata; la piel de tritón debe echarse primero. Mi poción cambia-formas ha sido un desastre, mascullo enojada mientras me voy encogiendo a gran velocidad.
Por Nahnnuk.

 

Lo primero que vio nada más entrar a la casa, fueron los muebles tapados con sábanas. Recorrió las solitarias habitaciones una a una mientras un gélido frío estremecía su cuerpo. Le extrañó el hecho de no encontrar su ropa en el armario. Fue al ver una esquela con su nombre que todo recobró sentido.
Por Virtudes Torres.

 

Te lo voy a explicar, José Luis. Primero saludas de manera amable e inclinas un poco la cabeza. Luego esperas a que diga lo que tenga que decir; mientras habla, finge escuchar con atención. Si él reza, tú reza. Si te insulta, ignórale. Cuando le cubran la cabeza, le colocas el collar. Entonces giras la manivela. Enérgicamente. Retiras los hierros, los guardas en el maletín y ya está. Hecho. No tiene mayor dificultad ser verdugo.
Por Plácido Romero, del blog Placidario.

 

Mientras tanto, vamos viviendo cada uno en nuestra parte del planeta, anhelando estar de nuevo sintiendo el roce de nuestras pieles, erizadas por la electricidad que desprendemos cuando estamos juntos. De hecho, el mundo entero siente nuestra conexión al mirarnos, no podemos disimularlo y sinceramente, me encanta. Primero preferiría poner kilómetros de distancia entre nosotros antes de renunciar al fuego de tu piel al verte.
Por María del Pino Vega Ramos, del blog Pensamientos en silencio.

 

Al recordarlo, el hecho es que todo se revela claro como un despertar sin memoria. Primero amaneció con una luz amarga. El canto de los pájaros era salvaje. La noche alcanzó al sol antes de tiempo. La luna gemía bañada en oro. Y sin embargo, mientras ocurría, no notamos nada. Ahora es imposible no sentirlo todo. Ya no hay luz, trinos, sol ni luna. Ya no hay más que palabras. Y todas sobran.
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

 

Cuando he visto aparecer a María, lo primero que he hecho ha sido sentarme frente a ella. Mientras la observo sin pestañear, estoy pendiente de cada movimiento, de cada gesto, de cada palabra. Intento anticiparme y adivinar que es lo siguiente que hará. Ojalá pudiera conocer sus pensamientos, así podría relajarme y actuar con mayor naturalidad. Cuando al fin ella acaba de maquillarse y se levanta, yo, aíraM, puedo descansar.
Por Javier Puchades, del blog El decantador de letras.

 

Durante toda su vida, el humorista fue un gran pecador y se jactaba de serlo. Mientras esperaba a que le llegase su acto final, por si se arrepentía a última hora de lo hecho, tenía un plan B. Lo primero que hacía cada noche, al finalizar su actuación, era rezar. Siempre mantuvo la esperanza de que en el cielo escucharan sus plegarias o de que, a alguien, al reírse con sus chistes, se le olvidara cerrar con llave la tapa de la caja.
Por Pilar Alejos Martínez, del blog Versos a flor de piel.

 

Haberlo pensado primero hubiera sido lo más inteligente, pero hacía mucho tiempo que su comportamiento no lo era, que la razón había perdido el mando. Mientras se daba una ducha que iba a dejar su conciencia igual de sucia, el agua carmesí le confirmó que ya era un hecho.
Por Ana Eva, del blog Tejiendo ideas, cosiendo palabras.

 

Eren corría, sin creer lo que había hecho. Nadie la perseguía. Lo único seguro era que, mientras llevara esa llave, el tesoro estaría cerca. Pero aún no sabía dónde. Entonces, ocurrieron dos cosas. Primero, una puerta apareció en la oscuridad. Allí estaba, la respuesta a sus plegarias, en el haz dorado que se colaba por la cerradura. Sin pensar más, ella abrió. A continuación, una avalancha de zapatos, en todos los tamaños y colores, le cayó encima.
Por Cyn Romero, del blog El fantasma en mi tintero.

 

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