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Reto: 5 líneas – Junio 2018

By on 1 Jun 2018 in reto 5 líneas | 20 comments

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#reto5líneas

 

(Este reto consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Si eres nuevo por aquí, te pido que leas cuidadosamente las normas.)

 

Medallero

MEDALLA DE BRONCE; Kathie G y Annie Valero.

¡Enhorabuena a las dos!

 

JUNIO:

Nueve, vez y camino.

 

 

Nueve veces nueve. Gira la rueda y la puerta se abrirá. Verás a muchos seres, no hables con ninguno. Se dibujará un sendero entre ellos, síguelo. Pase lo que pase, veas lo que veas, no te salgas del camino. En algún momento llegarás a la cueva de la bruja. Si has seguido las normas, ella te concederá el deseo más sincero que albergue tu corazón. Debes saber que a ese mundo solo se puede viajar una vez en la vida. ¿Estás preparada?
Por Adella Brac.

 

Verte una vez fue suficiente para enamorarme de ti perdidamente, mis ojos se iluminaron y mi esencia totalmente cambio, me convertí en una luz de tonos diferentes, con brillos llenos de pasión, sonrisas locas, infinito lleno de amor, te esperé por nueve meses, para arrullarte y quererte, ahora vamos juntas por el camino, sonriendo y llorando, dejando huellas en el mundo, dejando amor en cada espacio.
Por Q. Ki. Guerrero, del blog Hadas Descalzas.

 

De aquel histórico equipo del 74, recuerdo especialmente a nuestro nueve. Qué gran delantero centro. Elegante y mortífero en el área. Así era José Eulogio Gárate, el delantero del Atleti en la final de la maldita Copa de Europa contra aquellos bestias del Bayer. Aquella vez se perdió, y se perdieron muchas más batallas. Pero lo importante no son las victorias, lo importante, siempre ha sido así, es el camino que nos lleva a ellas.
Por Lorenzo.

 

Por una vez en su vida, no piensa desviarse del camino trazado. En el balance que hace en su atormentada cabeza, cree que pudo haberse equivocado en ocho, nueve o diez  ocasiones, ¡quién lleva la cuenta! El cura le asegura que basta con sentirse arrepentido de los malos actos realizados para poder obtener el perdón. Por eso, no ha dudado lo más mínimo en asestarle el golpe definitivo a su nueva víctima.
Por María José Viz.

 

Quise esperar, aun sabiendo que llegaría pronto, ¿por una vez en mi vida sería capaz de llegar tarde a una cita?, Recorrí el camino más largo, mientras pasaban los minutos. Los tacones me ayudaban a ir más despacio, no sabía lo que me esperaba, pero eso me gustaba “siempre me gustó la incertidumbre, la sorpresa”. Sonó el teléfono nueve veces exactamente, yo no descolgué, el corazón se paralizó recordando la última vez que le vi.
Por Nieves, del blog Ave Fénix.

 

Al dar las nueve, apagó las velas del salón y bajó las escaleras del sótano atravesando la cocina con sigilo, mientras con una mano sostenía el pesado candil y con la otra levantaba levemente el bies de la falda para no tropezar. Esta vez sería la definitiva, debía librarle de su sufrimiento y no desfallecer ni dejarse llevar por el miedo, como le había sucedido en otras ocasiones. Su fiel amigo peludo no interferiría en su camino.
Por Estrella Amaranto, de Blog Literario Amaranto.

 

Tenía nueve años cuando pasé por última vez por ese camino. Iba con mi amiga invisible. Ella insistió en cambiar de ruta. Acabábamos de dejar a la prima Toñi en su casa y nos dirigíamos a la mía. Mi prima no veía ni escuchaba a mi amiga invisible, pues Lena (así me dijo que se llamaba) solo se comunicaba conmigo.
—¿Ves aquel árbol? —preguntó Lena—. Allí, colgado, vive mi padre. Volemos hacia él.
Tomé su mano imaginaria. No regresé.
Por María José Sánchez.

 

De nuevo en el camino. Soy un jinete que va de un reino a otro entregando misivas, es mi deber. No sé con certeza qué se traerán entre manos el gobernante de Búlkha y el Jhar de Ikarán, pero esta es la carta número nueve. Conociendo a mi señor, en breve estallará la guerra, ojalá esta vez Búlkha caiga bajo nuestra bandera. Pero, ¿y si están en lo cierto y el gobernante es en verdad hijo de Abdel, Dios del Viento?
Por Sandra Adrian.

 

«Suena el reloj de cuco, son las nueve, él está a punto de llegar para cenar con ella. Otra vez. Ya tengo preparada la cena.» me asomo a la ventana y miro si llega por el camino– «Aún no. Ojalá no venga.» –me digo mientras espero en la cocina. Silencio. Y es que cuando algún amigo íntimo pasaba la noche con ella, el robot les atendía sirviendo la cena… y luego se iba a su cuarto. Estaba enamorado de la joven, pero ella no lo sabía pues no se le notaba; el robot no tenía glándulas lagrimales pero lloraba en silencio.
Por Luis J. Goróstegui, del blog Observando el paraíso.

 

Me empezó a doler el estómago y la barriga a la vez. Los pinchazos se intensificaron, entonces, me di cuenta de que mis piernas no respondían; me sería imposible recorrer el camino hasta los baños. Levanté el brazo y con la mirada localicé al sirviente, que me acercó la vasija donde vomité. Después de aliviar mi molestia, continué comiendo, íbamos por el plato nueve y el banquete al que había sido invitado tenía quince.
Por Lídia Castro Navàs, de El blog de Lídia.

 

Mira a todos lados, inquieta, mientras avanza por el oscuro camino del aparcamiento. De noche, teme andar sola por aquí. Comprueba la hora en la pantalla del móvil. Las nueve. Otra vez se le ha hecho tarde. Tiene tanto trabajo que se le ha ido el santo al cielo… Aunque no puede ver nada, cree que solo faltan unos metros para llegar a su coche. Acelera el paso. Se le caen las llaves de la mano cuando, a su espalda, vibra un móvil…
Por Pilar Alejos Martínez, del blog Versos a flor de piel.

 

Camino al trabajo, el extraño zumbido ocupaba las noticias de la radio. Era algo generalizado. Apagó la radio; demasiadas interferencias.
A las nueve de la mañana, las comunicaciones se vinieron abajo; no había radio, televisión, teléfonos, internet, nada.
—Quizás tenga que ver con el zumbido —comentó Elena en su oficina—. Esta vez parece algo serio de verdad. —En su trabajo estaban bloqueados, no podían hacer nada salvo esperar.
Por Aitor Olano, del blog Guías Nexos.

 

Sueño que voy por el camino de baldosas amarillas sin necesidad de pedirle a nadie la vez. Sueño que no voy corriendo a todos lados, que la prisa ya no es mi compañera. Ya me cansé de tanto ir y venir, me cansé de ser una triste Cenicienta que en lugar de regresar a las doce, tiene que volver cada mañana, siempre a las nueve. Es cuando se deshace el hechizo.
Por Ana Centellas, del blog Ana Centellas.

 

Por una vez no me desvié del camino. Aunque pueda parecer increíble, de las nueve veces que quise llegar directamente desde la casa de mis abuelos hasta la escuela de primaria, solamente esta última, logré mi propósito. Quizá me entretuve en la pastelería de la esquina, o en la juguetería de la calle Mayor, o en la tienda de chucherías de la plaza. Ayer, por fin, mis alumnos llegaron al aula y encontraron a su profesora esperándolos para dar comienzo a la clase de matemáticas.
Por Aurora Rapún Mombiela.

 

Recuerdo la primera vez que la vi, fue en el camino que lleva a Aránzazu. Se había apartado para dejar pasar a un coche. Entonces se giró y me miró, con esos ojos negros y profundos que aún hoy me tienen enamorado. Consiguió de mí lo que ninguna había logrado: compromiso y fidelidad. Perdí mi trabajo por dedicarme a ella en exclusiva, pero somos felices: estamos juntos, no nos falta de comer y ya hemos tenido nueve preciosos terneros.
Por Luna Paniagua, del blog Luna Paniagua.

 

Recuerda, cada vez que vayas por el camino, debes pisar dentro de las baldosas, y cuando cuentes nueve ciento nueve veces coge el sendero que se abrirá a tu izquierda. Ni uno antes ni uno después, si quieres mantenerte alejada de los peligros de este mundo. No hables con nadie, camina presta y ligera, y cuando se acabe el camino de baldosas amarillas, habrás llegado a tu destino. Que tengas suerte, mi pequeña Dorothy.
Por Nahnnuk.

 

Una noche oscura mi búsqueda me condujo a una encrucijada. Su demonio me prometió ayuda a cambio de mi alma.
—Uno de estos caminos lleva hasta el señor Tenebroso. Otro hasta la Bruja Blanca, que es aún más malvada que el primero. Solo uno conduce a la Torre de Marfil.
Puesto que aprecio mi alma, en vez de cerrar el trato tomé un camino al azar. Hace nueve días que no veo la luz del sol y los árboles parecen cernirse sobre mí.
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

 

Una vez en camino, los nueve meses parecían eternos, los preparativos, las compras, los libros de nombres para bebe. Cambiar el auto por la camioneta, arreglar el cuarto y hacer la casa a prueba de niños. ¿Ropa rosa o azul? Tal vez verde pueda servir. Visitas al doctor, reporte de avances, ecografías ilegibles, la maleta de urgencias. ¡Todo listo!
El trago con amigos, manejar borracho, nunca conocer a tu hijo. Fue niño y tú fuiste un estúpido.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

El camino más largo empezó aquí. Hace nueve años las personas de esta ciudad tuvieron que adaptarse a la tecnología de los más dominantes o morir junto con sus tradiciones ancestrales. Una vez realizada la transición uno se convierte en otra persona: vive el presente y olvida el pasado. En un lugar recóndito, nace una niña capaz de hacer temblar los cimientos de la civilización. Ella es el defecto en un sistema perfecto esperando descubrir por qué ha venido a este mundo.
Por Oyidiya Oji, del blog Evergreen Spirit.

 

Busco un hombre de área, un nueve sin miedo a las defensas, que sepa abrirse camino. Que no le importe jugar en solitario y esperar su oportunidad. Que se defienda en las distancias cortas, en el cuerpo a cuerpo, pero que a la vez juegue al contraataque. Más que un buen físico, quiero que utilice la cabeza y piense. Que sepa hablar con la mirada, acariciar con las palabras y que en este juego del amor las manos solo son para erizar mi piel y abrazar mi corazón.
Por Javier Puchades, del blog El decantador de letras.

 

“El camino estaba siento eterno. Todo recto, siempre todo recto. Alguna curva, alguna montaña que lo hacía más distraído, algún otro caballero, alguna caravana en sentido contrario. Nueve veces me he topado con la guardia mientras galopaba. De vez en cuando me encuentro perdido en mis pensamientos ¿pero como voy a perderme realmente en este camino? Tan solo sigo, sin un fin, sin un destino.”
Miro la pantalla, otra vez los mismos números, otra vez la misma factura, mis mismos compañeros. El camino siempre es recto.
Por Karen García, del blog Able to do all.

 

Allí está otra vez, como cada mañana, en el piso número nueve… Se levanta un poco tarde para mi gusto, pero merece la pena. Así me da tiempo a llegar, prepararme un café y sentarme a ver como abre la ventana. El camino no se me hace el mismo y la oficina tampoco, desde que tenemos vecinos. Bueno. Vecino, más bien. No sé por qué me estoy acordando del anuncio aquel de la Coca-Cola Light… ¡Uf! ¡Qué calor! ¡Ya sale! Creo que yo también voy a abrir la ventana…
Por Carmela Padilla, del blog Letra Cuadrado.

 

No bien cerró la puerta regresó a ver si había apagado la estufa. Desde el jardín volvió para asegurar las ventanas. Casi subía al autobús cuando estimó necesario cortar el paso del gas. ¿Habría conectado la alarma? ¿Apagó las luces? ¿Llevaba suficiente dinero? ¿Portaba el móvil? ¡Uy, todavía calzaba sus pantuflas! ¿Se había peinado? ¡Vaya! Después de nueve intentos rehízo el camino; pero esta vez no pudo recordar por qué salía de casa.
Por Saricarmen, del blog Desde El Cielo.

 

Si un lunes lluvioso puede ser el principio de algo grande, admirable e importante, yo ya tenía mi momento de gloria. Empezaría de nuevo. Una vez inicié el camino de reconstrucción de textos la historia afloraba como planta que rebrota después de mil podas. Admito que el capítulo treinta y nueve casi se me atraviesa. Pues en él narré el fatídico error que vino a eliminar el manuscrito inicial, la emoción derramó lágrimas. Pero una vida no se borra nunca. La mía fue reescrita.
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.

 

Camino a casa discutía con Juan si los gatos tenían siete vidas como en las canciones infantiles o nueve como en los dibujos animados americanos. Hasta que una voz grave detrás de nosotros nos interrumpió.
—Es difícil saberlo, porque en los accidentes acostumbramos a perder todas a la vez.
Al girarnos sólo vimos al gato de nuestra vecina mirándonos con lo que parecía una sonrisa burlona bajo sus bigotes.
Por Alfonso.

 

Acostado sobre la cama sus ojos cerrados no deseaban abrirse, eran azules y hermosos como el mar mediterráneo, ojos así no deberían cerrarse nunca. Pasaban las nueve de la noche, una vez más le han movido para confirmar que aún respira. No entendió que sólo existe un camino, que todo lo demás es cuestión de suerte. Entras por él, tomas lo que te ganas, pero ¿por qué siempre corremos detrás de algo como si nos empeñáramos en arrojar nuestras vidas por la ventana? Cuando él lo entendió ya era demasiado tarde.
Por Kathie G., del blog Sulla Strada.

 

TyK llevaba nueve días con la idea en la cabeza, algo que le recordaba una y otra vez que nunca debía dejar su camino, ese en el que creía de verdad y que iba acorde a sus principios. Ese que la llevó al lugar en el que ahora está.
Por Estefanía, del blog El rincón literario de Thor y Kira.

 

Nueve son las cicatrices que surcaban tu piel. Aquella vez estuviste a punto de morir, pero resististe como un campeón. Yo lo observaba todo desde el camino que une el poblado con la ciudad porque no me atrevía a intervenir. Y es que, ¿quién puede rebelarse contra los humanos? Solo un loco como tú. Un loco que ahora descansa bajo la tierra, con nueve cicatrices más, y siete vidas menos.
Por La Reina Lectora, del blog La reina lectora.

 

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20 Comments

  1. María José Sánchez

    4 junio, 2018

    Post a Reply

    Hola, Adella. Tu relato es maravillosamente fantástico. Me ha encantado esa pregunta final. Los demás también me han gustado mucho.
    Respecto al mío, me he dado cuenta de que, por poner más énfasis, he escrito “exclamó” y quizá con una pregunta lo adecuado hubiera sido “ preguntó”. Por otro lado (aunque no tiene importancia ninguna), el “Tomé su mano imaginaria” tendría que haber salido en otro renglón. No sé qué habrá pasado para que aparezca seguido.
    Muchos besitos a tod@s. A ti el más grande.

    • Adella Brac

      5 junio, 2018

      Post a Reply

      ¡Solucionado! 🙂
      Me alegra que te haya gustada mi relato. A mí me ha gustado mucho el tuyo y me parece una pena que no tenga más líneas. Podrías escribir un par de páginas desarrollando esa idea, ¿te animas? 🙂
      Gracias una vez más por participar 😉
      Beso grande 🙂

  2. Buenas noches, Adella. Buena propuesta la tuya de este mes. Me atrevo contigo… Jajaja
    A través del cuestionario te he dejado mi relato. A ver si te gusta. Besos apretados.

    • Adella Brac

      8 junio, 2018

      Post a Reply

      Me gusta mucho, sobre todo el detalle del móvil vibrando 🙂
      Una vez más, gracias por participar en el reto 🙂
      Besos.

  3. Nahnnuk

    10 junio, 2018

    Post a Reply

    Hola!
    Este mes he podido participar antes, y ya veo que aunque no he leído el tuyo, en algunas cosas se parece xD
    El resto lo leeré estos días, que tendré algo de tiempo de relax.
    Un gran saludo y buenos 5lineas!

    • Adella Brac

      13 junio, 2018

      Post a Reply

      ¡Hola!
      En ambos hay un camino y una bruja, sí. Pero veo que tú te has inspirado en Oz y lo mío es un poco más oscuro 🙂
      Por cierto, buen micro. Gracias por participar en el reto 😉
      Un saludo.

  4. Atalanta

    12 junio, 2018

    Post a Reply

    Hola, Adella:
    Acabo de mandar el relato, que es un guiño a tres de mis libros preferidos 🙂
    Me ha gustado mucho el tuyo. Tendré que pensar bien lo de entrar, si solo se puede ir una vez en la vida… Aunque primero tendré que encontrar la puerta (a no ser que me chives dónde está) XD XD XD
    Besos.

    • Adella Brac

      13 junio, 2018

      Post a Reply

      ¡Hola, Atalanta! 🙂
      Igual no interesa encontrar la puerta, ¿no has pensado que eso de “el deseo más sincero que albergue tu corazón” tiene truco? xD
      A mí me ha encantado el tuyo, como siempre 😉
      Gracias por participar en el reto 🙂
      Beso grande.

      • Atalanta

        13 junio, 2018

        Post a Reply

        Sí, sí que lo había pensado. Como advierte Michael Ende en “La historia interminable”: “El camino de los desesos nunca es un camino derecho”, y como dice allí también, tú último deseo es tu Verdadera Voluntad… Creo que me arriesgaría, confío en mi corazón (bueno, puede que tenga algún vampiro de más y alguna luna llena escalofriante, pero por lo demás no está tan mal) XD XD

  5. Oyidiya Oji

    13 junio, 2018

    Post a Reply

    ¡Hola Adella! Aquí te dejo mi aportación de este mes 🙂

    Tu historia me ha gustado, dando al final un giro que hace que te involucres totalmente en el relato. Supongo que hay que estudiar bien el momento idóneo para entrar en ese mundo (yo me lanzaría sí o sí).

    Que tengas un buen mes de junio. ¡Saludos!

    • Adella Brac

      14 junio, 2018

      Post a Reply

      xD Veo que os ha gustado mi propuesta 😀
      A mí me gusta mucho el tuyo, veo ahí el germen de una gran historia 🙂
      Gracias por participar en el reto 😉
      Un saludo.

  6. Mari Carmen Caballero Álvarez

    15 junio, 2018

    Post a Reply

    ¡Hola, Adella! Has escrito un relato muy profundo; a poquito que le des continuidad desarrollas una gran historia a caballo entre fantasía-ciencia fi. Una rueda giratoria, la puerta que se abre a la visualización de muchos seres, el sendero, la cueva, la bruja destinada a conceder ese intrigante deseo…. Y luego ese mundo que solo ofrece una oportunidad si se opta por visitarle. ¡Uuuuf, me desborda! Sí; mejor estar preparada.

    He enviado el mío sin problemas, según la confirmación. Abrazos.

    • Adella Brac

      19 junio, 2018

      Post a Reply

      Como siempre, ¡gracias por tus palabras! 🙂
      Tu micro, ¡cómo no!, maravilloso 🙂 Me encanta esa alusión implícita a que la vida es la historia que reescribimos continuamente. Poco puedo apostillar ya a tanta maestría 🙂
      Gracias por continuar fiel al reto 😉
      Abrazo grande.

  7. Kathie G.

    17 junio, 2018

    Post a Reply

    Hola Adella, muchísimas gracias por la hermosa medallita de bronce que ya he colgado en mi blog 🙂 Me han gustado mucho los relatos de este mes, por eso participo en esta bonita iniciativa en pro de la escritura creativa y espontánea, sin tantos ornamentos, todos son muy buenos. Este mes por ciertos inconvenientes he llegado algo pasada de días, pero igual escribiré mi pequeño relato de 5 líneas. Un saludo, y feliz escritura!

    • Adella Brac

      19 junio, 2018

      Post a Reply

      ¡Hola! Me alegra que te haya gustado la medalla 🙂
      Ya la he visto en tu blog, ¡queda fenomenal! Ahora a por la de plata 😉
      Y gracias por tus palabras sobre el reto, ya sabes que los que lo hacéis grande sois vosotros 🙂
      ¡Un saludo!

  8. Estefanía

    17 junio, 2018

    Post a Reply

    ¡Qué bueno ver a tanta gente, y menudo nivel de micros!
    Enhorabuena a las ganadoras de las medallas.

    Acabo de mandarte el mío, Adella, gracias un mes más.

    Besos.

    • Adella Brac

      19 junio, 2018

      Post a Reply

      Los últimos meses estamos en una media de 50 micros, ¿qué te parece? 😀
      Gracias por seguir aquí, un mes más 😉
      ¡Abrazo grande!

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