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Reto: 5 líneas – Octubre 2017

By on 1 Oct 2017 in reto 5 líneas | 16 comments

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#reto5líneas

 

(Este reto consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Pincha aquí para saber más.)

 

Medallero

MEDALLA DE BRONCE; Cynthia, Smokey y Zoraida.
MEDALLA DE PLATA; Lorenzo.

¡Enhorabuena a todos!

Octubre:

Perfectamente, horizontal y negro.

 

 

—Horizontal, cinco letras, ausencia de color…
—¡Negro!
—El negro no es la ausencia de color, sino de luz.
—¿Cómo dices?
—En ausencia de luz, al no captar ninguna longitud de onda, nuestro cerebro genera el color negro mediante reacciones químicas.
—…
—Supongo que tienes perfectamente claro que el color es una percepción visual.
—¡Mira! Tu nombre; vertical, siete letras.
—Pone; fuego pirotécnico.
—Pues eso.
Por Adella Brac.

 

Mario era un negro perfectamente integrado en la sociedad española, pero le costó hacer amigos, al principio. Se topaba con un bloqueo visceral de casi todos los que lo conocían. Sin embargo, no cejó en su afán de ser uno más. Solía decir que todos nos deberíamos situar en el mismo plano horizontal, huyendo de la verticalidad tan propia de las sociedades ancestrales. Mario no llegó a cumplir los treinta años. Su novedosa tesis, no funcionó.
Por María José Viz.

 

Estaré tumbado sobre el suelo templado esperando que los estratos me lleven a negro y el ocaso acaricie mi posición decúbito. Ya no importa si cierro los ojos o me mantengo alerta porque antes de que la alborada muestre el primer disparo de luz horizontal, me habré esfumado. ¿Seré perfectamente consciente del último respiro o por el contrario sucumbiré al sueño eterno en un pispás?
—Paco, es la última vez que te traigo de camping a la sierra…
Por Txema Alvarez.

 

Deshacerme del acreedor de mi abuelo fue sencillo, ese hombre era algo torpe, los nervios se habían ido, así que abrí el cofre de nuevo, las máscaras parecían brillar, el gato y yo nos miramos uno al otro en complicidad, tomé una máscara, la plata fría en mi rostro me hizo estremecer, de pronto todo se veía negro, una luz apareció frente a mi como una línea horizontal perfectamente trazada….
Por M. Guerrero, del blog Hadas descalzas.

 

Al despertar lo vio todo negro. Continuó como estaba, en posición horizontal, mientras sus ojos se acostumbraban a la oscuridad. No veía ni sus propias… Fue cuando se dio cuenta que no podía mover los brazos. Trató de incorporarse pero el reducido espacio del cajón no se lo permitió. Respiró agitado y se concentró en tomar el poco oxígeno que le quedaba. Comprendió perfectamente qué pasaba: lo habían enterrado vivo.
Por Jessamine Seeley, del blog Jessamine escribe.

 

Rebeca sabía que ella era perfectamente capaz de cumplir con lo que se requería de ella. Tras muchos años de entrenamiento, situarse en horizontal, formando un ángulo recto, sobre una barra de cinco centímetros de ancho, no era ningún reto. Pero el día de la prueba, aún no sabe por qué con exactitud, un pequeño fallo en la colocación del pie derecho hizo que sus expectativas murieran allí. Todo se fundió en negro.
Por Ana Centellas, del blog Ana Centellas.

 

Lo recuerdo perfectamente, fueron días grises y turbulentos, como si nos hubiera engullido un agujero negro. Los que se llamaban demócratas nos dijeron lo que era legítimo, les daba igual la ley, que se quedó en el suelo, horizontal, inútil. Como si las leyes no fueran fruto de la voluntad de los hombres. Volvió a triunfar la mentira y la trampa. Ya todo daba igual, sólo nos quedaba, como siempre, la tranquilidad de la conciencia.
Por Lorenzo.

 

Te entiendo perfectamente. Lo ves todo negro, te gustaría estar tumbada en el sofá, en posición horizontal, hasta que pasase un año. El karma es un asco. Pero no me importan tus problemas, porque todos tienen, porque todo pasa. Así que ponte los zapatos y sal ahí fuera, otra vez. Y si te cansas, otra vez; y si pretendías desistir, sales otra vez. ¿Acaso te educaron para rendirte? —Le preguntó a la chica del espejo.
Por Cris Mandarica, del blog Detrás de la pistola.

 

Recuerdo perfectamente cómo fue. Estaba solo. Era de noche. Me acerqué hasta la orilla y me quedé mirando. Todo era oscuridad; sólo existía el sonido del mar. Allá en el puerto, muy a lo lejos, sólo las luces de las casas iluminaban débilmente. El agua mojaba mis pies. Alguien se acercó; una joven de pelo largo negro que me dijo: «Resulta inquietante la horizontal calma del océano, ¿verdad?» Después se dirigió al mar y desapareció en él. Siempre he tenido la sensación de que estuve con una sirena.
Por Luis J. Goróstegui, del blog Observando el paraíso.

 

Puedo escuchar perfectamente las voces de los manifestantes que piden respeto y libertad. Las cacerolas han dejado paso a las flores rojas en sus manos; rojas como el color de la sangre inocente vertida el domingo. Aún recuerdo cómo algunos se mantenían en posición horizontal y fueron arrastrados a la fuerza. Otros, golpeados con violencia sin ninguna razón. Espero no vivir jamás otro día negro como ese.
Por Lídia Castro, del blog Mis historias y otros devaneos.

 

Otra noche más Así, perfectamente estirada. Qué gusto da una cama bien hecha, ¿verdad, cielo? Joder, estoy harto de hablar con una foto. Además, ya serás una mujer. Lo siento, hija. Ahora, el contacto con los compañeros me hace ver las cosas desde otra perspectiva, ni horizontal ni vertical; global. He madurado. Pero compréndeme: yo, un joven negro, fuerte y pletórico de orgullo que al ver nacer a su preciosa hija la descubre blanca. ¿Qué otra cosa podía hacer?
Por Jesús Garabato.

 

Por el pavimento caliente, camina alegre Julián. Lleva dos rosas, una blanca y una roja. Sabe perfectamente que lograr el amor de Romina será más difícil que la subida que se avecina; pero no le importa. Entiende porque los padres de su amada lo desprecian y no aprueban su amor. Sonríe, allá donde la calle vuelve a ser horizontal, cuidándose en la sombra esta su destino.
—¡El negro y la albina son novios! —gritan los mocosos al verlos estrecharse las manos.
Por José Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

Admiró por un buen rato la escultura de la mujer color negro acostada en posición horizontal con la boca abierta, como si estuviera exclamando, hacia el cielo. Amelia sabía perfectamente que si seguía ahí un minuto más, estallaría en lágrimas —cosa que no había parado de hacer desde que perdió el concurso de pintura—. Decepcionada, no se despidió de nadie cuando abandonó la pequeña galería y llamó un taxi.
Por Jeanny, del blog Lectora en apuros.

 

Observó todo perfectamente dispuesto sobre la cama: velo, vestido, ramo de flores, guantes… La tibieza del agua en la tina abrazó su cuerpo y sus pensamientos, invitándola a bajar sus párpados cansados. Enseguida, los blancos pétalos de las rosas se enredaron en su pelo negro… Suave, imperceptiblemente, desde esa horizontal guarida abandonó su cuerpo. Mirando desde lo alto, se dejó guiar por esa maravillosa luz que la llamaba.
Por Saricarmen, del blog Desde El Cielo.

 

—¿Entendió las instrucciones, Alférez?
—Perfectamente.
—Repita la consigna.
—Pájaro Negro.
—¿Cómo ha de posicionarse la columna de formación?
—Horizontal; todo en orden, mi Teniente, la guarnición en la retaguardia. Alerta la avanzadilla, el enemigo bajo control.
—¿Y el avituallamiento?
—Generosa prebenda, a buen recaudo, Señor.
—Empieza la batalla, a las diez atacamos.
—Abuelo, la guerra fue hace muchos años y la perdimos.
Por Mari Carmen Caballero Álvarez, del blog La buhardilla del encanto.

 

No sé qué ha podido pasar. Alguién ha debido certificar mi muerte. Por eso me encuentro así, en posición horizontal y, en apariencia, perfectamente petrificado. Da igual que abra los ojos, todo seguirá negro. Huele mucho a húmedad y me ahogo. Si al menos consiguiese hacer un agujerito para poder respirar. Intento gritar, pero nadie parece escucharme. Pues va a tener razón la enfermera: las pastillas son bastante eficaces….. yo sólo quería dormir un ratito.
Por Smokey pisó la raya.

 

Con cada relámpago, daba un respingo y se acercaba, cada vez más, a su cuerpo, abrazándolo desde atrás. Le encantaba escuchar el tintineo de la lluvia contra el cristal tumbado en posición horizontal y permanecer acurrucado bajo las sábanas, con la nariz escondida en su cabello negro con aroma de azahar. Desde que ella se fue, sabía perfectamente que ya no era lo mismo. Aquel cuerpo ya no era cálido. Olía a silicona y a soledad.
Por Pilar Alejos, del blog Versos a flor de piel.

 

A través de la ventana horizontal disfruté de la visión de una hermosa tarde de octubre. Sonreí al imaginarme corriendo libre entre la hierba verde. Mi cuerpo se tensó cuando él entró en la habitación, perfectamente vestido con su traje de tartán y su maletín negro. Lo abrió y me preguntó:
—Dime, ¿con qué quieres jugar hoy?
Sentí la tibieza de la orina bajar por mis piernas al ver mi sangre seca en las tenazas de hierro.
Por Atalanta, del blog Un libro junto al fuego.

 

Cuando despertó todo estaba en la más completa oscuridad y se encontraba en posición horizontal sobre un suelo duro y frío. Mientras se empezaba a levantar, sus recuerdos volvieron como una ráfaga: La fiesta. El gato negro muerto. La sangre. Los gritos. El cementerio… Para cuando quiso reaccionar algo ya le había enganchado el tobillo y le arrastraba por toda la cripta. Sabía perfectamente que no debería haberse arriesgado, pero le pudo la curiosidad.
Por Cristina, del blog Captive en the dark.

 

Debía quedar perfectamente cuadrado. La línea horizontal que separaba los dos colores de la pared, el morado y el negro, debía ser perfecta, o mi trastorno obsesivo compulsivo no me dejaría descansar. Cierto es que no había escogido unos colores sencillos, bueno, un color, para ser más exactos, el negro; cada vez que me pasaba un milímetro con él era casi imposible arreglarlo. Eso sí, la combinación era preciosa.
Por Nysna, del blog La luna en vela.

 

Hice una larga ducha caliente. Sequé mi piel con cuidado. Elegí mi mejor lencería, obviamente en negro. Me recosté en el lecho, perfectamente horizontal. Y sonreí, mordiéndome el labio. Él me observaba y yo lo sabía. Su oscura mirada, recorriéndome. Llevé una mano a mi sexo y otra a mi seno, rozando mis duros pezones. Abrí los húmedos labios y de mi boca escapó un gemido, un desafío. Él lo sabía. Sonrió, de esa forma tan suya. Y comenzó el juego.
Por Misthy, del blog Místicos deseos. Elementales tentaciones.

 

Cuando apareció, ataviado con su negro atuendo, los que se agolpaban en la plaza se estremecieron de terror. El verdugo alzó su hacha, se heló la sangre del ajusticiado, y con un golpe perfectamente certero hizo que se le desprendiera la cabeza del tronco, que todavía permanecía horizontal y que en pocos instantes comenzaría a reclinarse. Este sí es bueno. El otro verdugo necesitó al menos diez golpes para terminar su trabajo.
Por M. A. Álvarez, del blog El blog de M. A. Álvarez.

 

Anoche se estrenó la obra “Diez, horizontal” en el Teatro Negro. Dicen los testigos que a las nueve, al abrirse el telón, los actores se transformaron en sus personajes: un dragón amarillo, una princesa sanguinaria y un cactus azul. Al final, un reloj sobre el escenario marcó las diez y todos regresaron perfectamente a ser ellos mismos. El público escapó con vida. Los críticos enfurecieron. Las entradas para el resto de las funciones se agotaron.
Por Cyn, del blog El fantasma en mi tintero.

 

—Hoy tendré un día negro y no preguntes por qué, pues lo sabes perfectamente. Sí, ya; ahora me miras, sonríes, dices que valgo mucho, que me quiera más y que salga a la calle con la cabeza bien alta. Pero eso no basta. Ahí fuera hay una jauría esperando para despedazarme en cuanto mi discurso deje de convencer. Ya soy perro viejo. Olvidé repasar la Ley de Propiedad Horizontal. Me caerá, seguro. Hasta luego, espejo. Deséame suerte.
Por María José Sánchez.

 

Nos dirigimos perfectamente alineados. La ordenación tan bien montada, tan limpia y bien podada está la fila, que parecemos puntos suspensivos en cuidada disposición horizontal rellenando un folio impoluto sin codicias ni esperanzas. Pero lo negro termina en un abismo del que no vemos el fondo. Si al menos en algún lado nos esperara otra hoja en blanco de posibilidades infinitas. Ojalá otra puerta.
Por Patricia Babío.

 

—Perfectamente natural.
—Un paraje espléndido.
—Y natural.
—Cierto. Mira cómo acaricia la brisa los campos.
—Trae los aromas de las peonías rojas.
—¡Mira el petirrojo!
—¡Oh, qué bonito canta!
—¡Ahí, entre las ramas de aquel pino!
—¿Crees que esas nubes traerán tormenta?
—No lo creo.
—Lo digo por la brisa, bajó la temperatura.
—Disculpen, señores, es hora de cerrar.
Apagó la luz sin contemplaciones, movió el brazo todo lo largo en horizontal señalando la salida y bañó en negro sus ensoñaciones.
Por Zoraida Azahara, del blog El nido de Zoraida.

 

Fundido en negro. Sabe perfectamente que es el final adecuado para ese vídeo aunque ya no sea lo habitual. Le da igual, nunca se ha ceñido a las modas. Tampoco es original, no quiere romper moldes. Prefiere ceñirse a la ejecución horizontal de su trabajo, eso le ahorra quebraderos de cabeza. Lo tiene muy claro: no quiere premios, solo subsistir.
Por Lluvia, del blog Lluvia Beltrán.

 

Te sigo desde el pueblo hasta el campo, Dios santo, no me lo creo. Te paran ante la puerta enrejada. Te sacan y te cargan a hombros. Tu cuerpo en posición perfectamente horizontal. Me pongo a un lado, cerca de ti, cerca del espacio que vas a llenar. Ladrillo, cemento, ladrillo, cemento, ladrillo… cemento… Una lágrima resbala por mi mejilla. Me siento muy sola. Fundido en negro.
Por Marina López Fernández, del blog Por el hueco de la escalera.

 

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De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, se informa que los datos del presente formulario serán tratados a efectos de gestionar la participación en el reto y no serán cedidos a terceros. Le informamos que puede ejercitar los derechos de acceso, rectificación y cancelación mediante petición escrita a: info@adellabrac.com

16 Comments

  1. Txema

    1 octubre, 2017

    Post a Reply

    Hola! Muy buen relato de Octubre Adella!! Que tengais un feliz mes de Otoño! Abrazossss

    • Adella Brac

      3 octubre, 2017

      Post a Reply

      ¡Gracias, Txema! 🙂
      A mi me ha encantado el tuyo, me ha hecho reír 😀
      Feliz mes para ti también 😉
      ¡Un abrazo!

    • Adella Brac

      3 octubre, 2017

      Post a Reply

      ¡Gracias! Me alegra que este disfrutando con el reto 🙂
      Me gusta tu micro, cómo vas llevando al lector al punto del pánico, ¡buen trabajo!
      ¡Un saludo! 😉

  2. davidrubios

    2 octubre, 2017

    Post a Reply

    Un micro estupendo, sin duda los colores son algo que nos demuestra hasta qué punto el ser humano crea su realidad. Un abrazo!!

    • Adella Brac

      3 octubre, 2017

      Post a Reply

      ¡Pero si ya te lo expliqué! xDDD
      Cuando son diálogos, respeto los retornos de carro detrás de cada intervención para que se más legible, pero si pones el texto en Times New Roman a 12 ptos todo seguido te salen las 5 líneas exactas, ¡compruébalo! 😉
      Un abrazo 🙂

  3. Buen relato, Adella. Buenos todos.

    Dejo aquí mi participación, pues no veo forma de enviarlo por formulario, me da error. Un abrazo.

    OPERACIÓN “AZABACHE”

    —¿Entendió las instrucciones, Alférez?
    —perfectamente.
    —Repita la consigna.
    —Pájaro Negro.
    —¿Cómo ha de posicionarse la columna de formación?
    —Horizontal; todo en orden, mi Teniente, la guarnición en la retaguardia. Alerta la
    avanzadilla, el enemigo bajo control.
    —¿Y el avituallamiento?
    —Generosa prebenda, a buen recaudo, Señor.
    —Empieza la batalla, a las diez atacamos.
    —Abuelo, la guerra fue hace muchos años y la perdimos.

  4. Atalanta

    9 octubre, 2017

    Post a Reply

    Jeje me gusta como has jugado con “negro” 🙂 Ya subí mi relato, este mes toca terror , claro. Dudaba entre la primera o la tercera persona, al final me decidí por usar la primera persona porque me parecía que se entendía mejor y tenía más fuerza.
    Un beso y feliz mes terrorífico.

  5. M.A. Álvarez

    11 octubre, 2017

    Post a Reply

    ¡Hola! Ya he hecho mi aportación 🙂

    Me ha gustado tu micro en forma de diálogo y cómo has usado las palabras, en un crucigrama. Muy buena idea.

    Un saludo 🙂

  6. Cyn Romero

    12 octubre, 2017

    Post a Reply

    Confieso que me costó insertar el “perfectamente”, pero creo que lo logré. Listo y enviado mi relato. Besos y feliz octubre 😉

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