Adella Brac

escritora de fantasía juvenil

¿Disfrutas leyendo libros de fantasía juvenil aunque hace años que dejaste atrás la adolescencia?

 

Estás en el sitio correcto.

Te voy a contar una historia.

No puedo recordar a qué edad empezó a gustarme leer, creo que siempre ha sido así. Lo que sí recuerdo es a qué edad empecé a escribir. Tenía once años cuando llegué a la última página de Robinson Crusoe y tuve una revelación. ¡Yo quiero hacer esto!

A partir de ese día cuando me preguntaban que quería ser de mayor, lo tenía claro: ESCRITORA.

Pero me hice mayor y entendí que nunca sería tan buena como aquellos a los que admiraba, así que tomé la peor decisión de mi vida; dejé de escribir.

Pero seguí leyendo.

Leía en todas partes, incluso mientras caminaba por la calle. Eso tiene cierto grado de peligro, no lo recomiendo, pero cuando un libro te enamora no quieres separarte de él.

Y un día tuve una segunda revelación. Ocurrió veinte años después de aquella primera revelación, en la última página de Crepúsculo. ¡Yo puedo hacer esto!

 

No escribir bien no es excusa para dejar de escribir, sino todo lo contrario.

 

Hoy tengo cinco novelas publicadas y muchas más en la cabeza. Quiero contar historias de personajes un poco rotos, un poco perdidos. Quiero que te emociones leyendo como yo lo hago escribiendo.

 

Nací y vivo en Galicia aunque pasé una infancia muy feliz en el País Vasco. Mi plato favorito es la tortilla de patatas (sin cebolla), pero podría pasarme años a base de café y queso. Adoro el silencio, estoy obsesionada con el número 7 y me da grima la piel del melocotón.

Me gustan las entrevistas porque siempre me hacen plantearme algo en lo que nunca había pensado. Si quieres saber más de mí, me han hecho reflexionar con sus preguntas: