La historia detrás de la novela: El don de Haziel

 

Durante el mes de julio, La Reina Lectora ha organizado una lectura conjunta de El don de Haziel en su club de lectura Las lunas del reino. El don de Haziel es una novela de fantasía paranormal.

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Se creó un grupo de whatsapp para que los participantes fuesen dejando sus impresiones y sus comentarios. Tuvieron la deferencia de meterme en el grupo y fue una gran experiencia.

Creo que todos los escritores deberían pasar por algo así.

Me hicieron muchas preguntas muy interesantes, entre ellas la GRAN pregunta; ¿por qué decidiste contar esta historia?

La cosa es que la contestación me quedó un poco larga, pero a las chicas les encantó conocer la historia detrás de la novela, por eso decidí que se merecía un post.

El cómo empecé a escribir y por qué lo dejé ya lo he contado aquí.

 

¿Seguimos desde ese punto?

Llevaba varios años sin escribir nada relevante cuando lei Crepúsculo y algo hizo clic en mi cabeza. Yo no podría llegar a escribir nunca como Saramago, con esa maestría en el dominio del lenguaje, pero sí podría llegar a escribir al menos como Stephanie Meyer.

Quizá no mejor, pero sí al mismo nivel.

Un día, Lola y Gabriel llegaron a mi vida. La primera escena entre ellos, en el capítulo 5, se visualizó en mi cabeza. Y a partir de ahí fui construyendo la historia.

El núcleo, lo que de verdad yo quería contar, es que las personas no somos islas. Nuestros actos y comportamientos afectan a los demás. Y sobre eso gira todo; cómo puede afectar a una persona una mala y una buena influencia; o la pregunta de si es bueno o malo hacer algo bueno por alguien que no te lo ha pedido.

 

Como lectora y como escritora, amo las historias de personajes un poco rotos, un poco perdidos. Que tienen algo que aprender.

Lola está rota.

Bellasombra está perdida.

Tilansia está muy rota.

Halia está muy perdida.

 

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En 2011, El don de Haziel era una especie de relato largo, no llegaba a 30.000 palabras, que tenía más o menos las líneas generales de lo que es ahora.

Lo empecé a mover entre amigos y compañeros de trabajo y fueron ellos los que me animaron a publicarlo. En esos años se empezaba ya a hablar mucho de KDP y autopublicación.

Pero yo sentía que esa historia no era suficientemente buena, así que la dejé en un cajón, escribí La leyenda de Bellasombra y me lancé.

Pero Lola no se deja silenciar fácilmente, las que ya la conocéis, lo sabéis, así que el año pasado retomé la historia. La reescribí al 99%, añadí 20.000 palabras más y la convertí en lo que es ahora.

Muchas personas me han dicho que tengo un don para escribir, pero no es cierto.

 

Amo las palabras.

Amo escribir, creo que ese amor se filtra en mis historias y de alguna manera llega a la gente.

Hay una parte muy importante de técnica, claro, son muchos años aprendiendo, leyendo y escribiendo, pero el amor es la clave.

Es curioso… todas mis chicas tenían algo que aprender y a la vez, algo que enseñarme.

Lola me enseñó que podía escribir, Bellasombra que podía publicar y Tilansia que podía hacer de escribir una profesión.

 

Y en ello estamos.

 

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