Sinopsis

Según Colin Singleton existen dos tipos de persona: los que dejan y los que son dejados. Él, sin duda, pertenece al segundo. Su última ex, la Katherine número diecinueve, que le ha roto el corazón. Para escapar de su mal de amores, y con el propósito de hallar un teorema que explique la maldición de las Katherine, Colin emprende junto a su amigo Hassan una aventura que le llevará a Gutshot, un pueblecito de Tennessee, y a la sospecha de que en la vida la inteligencia no siempre es la mejor compañera de viaje.

 

 

Mi opinión

Hay escritores que me gustan por su estilo, y sé que, me cuenten lo que me cuenten, me va a encantar. Sin duda, este es uno de ellos.
Que John Green es un genio lo supe después de leer Bajo la misma estrella. La forma de narrar que utiliza en este libro es muy peculiar, como si estuviésemos en la cabeza de Colin, viendo el mundo de la forma en la que él lo ve.

Los reyes de la historia son los diálogos, hasta el punto de que en ocasiones, las descripciones se quedan en meras acotaciones espaciales.

Hay una escena en concreto que me gusta especialmente; dos personajes se quedan a oscuras en una cueva y no tenemos descripción, solo líneas de diálogo. John ha hecho que el lector, al igual que los personajes, tampoco pueda ver, solo escuchar. ¡No me digas que no es genial!

Los diálogos en general son una maravilla pero lo mejor para mí es que esta es sobre todo una historia de personajes.

Colin y Hassan forman una pareja de amigos realmente memorable. Y Lindsey, a quien conocen en Gutshot, sirve para poner el contrapunto perfecto.

Toda la historia tiene un toque de humor maravilloso; humor en algunos razonamientos de nuestro protagonista, humor en la relación entre los dos amigos, humor que te hace reír a carcajadas y a veces también sonreír con ternura.

Por supuesto, debajo de todo eso tenemos algunas reflexiones sobre la vida; por ejemplo, Colin está obsesionado con importar, Lindsey solo quiere volar por debajo del radar y Hassan se conforma con no hacer las cosas que se supone que no debe hacer.  

Además, si te gustan las matemáticas, te interesará la manera en la que se va armando el teorema. Al final, hay un apéndice donde un matemático explica paso a paso el razonamiento que sigue Colin.

En resumen, una novela ágil y divertida altamente recomendable.

 

Recomendable para los que aman las historias peculiares. No apto para los que prefieran textos más clásicos.

Nota: Excelente.

«Importas tanto como las cosas que te importan».

 

¿Te he convencido de que debes leerlo?