malas-criticas

 

A menudo me hago preguntas…

 

Está muy bien hacer reseñas sobre libros que te han gustado; es fácil y nadie se molesta. Sé de algunos blogueros que solo reseñan libros que les han gustado.

Pero, ¿qué sucede si el libro no te gusta? ¿Por qué no puedo hablar mal de él?

Últimamente he visto a varios escritores que se toman fatal las críticas negativas, no sabía que era tan común.

Yo las llevo bastante bien. Siempre he sido rara.

A ver, no me encantan, pero las considero una buena manera de aprender.

Y para que veas que no hablo por hablar, puedo ponerte un caso real; el año pasado, Meri Rodvar, del blog Los leotardos verdes, leyó La historia de Tilansia y no le gustó. Me mandó un email en el que me advertía de ello, diciéndome que la reseña sería mala y que si yo quería, no la publicaría.

Le agradecí el gesto, pero le dije que por supuesto tenía que publicarla. Es su opinión, y buena o mala, es tan válida como cualquiera.

La publicó y mencionó el tema, puedes leerlo aquí. (Actualización: ya no se puede leer porque su blog ha sido borrado).

También puedes leer el resto de reseñas, son buenas.

opiniones-la-historia-de-tilansia

 

Yo creo que siempre, escribas lo que escribas, tendrás críticas buenas y malas. Será trabajo tuyo filtrarlas. Ver si puedes sacar algo provechoso de ellas.

Imagínate que dicen de mi último libro; es una caca de la vaca. Poco se puede sacar de ahí. Pero si me dicen, por ejemplo; las escenas de acción no están muy logradas. Pues sé que es un tema que tengo que trabajar para futuras novelas.

Mientras pensaba en todo esto y en que debería escribir un post sobre ello, se ha cruzado por mi vida un artículo de Esther Magar que me ha llevado a este, de Benjamín Recacha, del que quiero señalar especialmente este párrafo:

«Es bueno (al menos yo lo creo) estar seguro de lo que uno hace, sobre todo si respetan unos estándares mínimos de calidad formal, y defenderlo con solidez, pero hay que ser muy tolerante con las opiniones ajenas. No nos hacemos ningún favor si recibimos de forma hostil las críticas negativas. Es muy penoso encontrarse con escritores que, lejos de admitirlas, atacan a quienes las emiten».

¡Real como la vida misma! He visto a autores entrar al trapo de las críticas de manera muy fogosa, y la verdad, me da mucha penita. No me parece nada profesional.

El artículo de Esther Magar que me impulsó a escribir sobre este tema es este. Deberías leerlo entero, yo quiero destacar esta parte:

«No todos están preparados para recibir críticas negativas. Los que regresan son quienes asumen que siempre pueden mejorar; y ese es el único camino para crecer como escritores».

Todos los escritores deberíamos estar preparados para enfrentarnos a las reacciones de nuestro público. No siempre serán las deseables.

Quizás, en la madurez con la que lo hagamos esté la diferencia entre alguien que simplemente escribe y un auténtico escritor.

 

Puedes llevarme la contraria en los comentarios.

¿Me das tu opinión?

 

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